EXECRACIÓN CALDERONISTA


 


 

 

Por VLADIMIR ROTHSCHUH

 

Confianza y orden pueden denominarse las virtudes que a la presidenta Sheinbaum le reconocen los mexicanos, sin exabruptos, su manera de gobernar discurre serenando los extintos tiempos que ella misma ha sentenciado, no volverán. Nuestra primera mandataria es sobreviviente de la violencia patriarcal a través de una innovada especie de terrorismo doméstico; esto es, cuando los grupos que ambicionaban suceder al presidente López Obrador activaron mecanismos que superaron los magnicidios del salinismo con la tragedia de la Línea 12 del Metro. Las estaturas morales, tanto  del Primer Mandatario como de la Jefa de Gobierno, se impusieron sobre las abyecciones guindas  del fuego amigo que ya se hacían extorsionando desde 2021 y despachando otra vez en Los Pinos en 2024. El nuevo talante de la presidenta Sheinbaum se muestra clásico,  ahora que Jorge Gaviño llega a liderar el IMSS como figura estabilizadora desde la Secretaría General: el ex titular del Metro de la CDMX, suma con  su  designación el retiro de los diversos operadores vinculados con la corrupción del Instituto, como del IMSS Bienestar, que han ido dejando sus puestos, siendo Svarch el mayor símbolo de esa operatividad cuando la presidenta Sheinbaum sentenció que “Alejandro ha hecho un trabajo extraordinario al frente de Cofepris, erradicando la corrupción que había en esta institución”. Gaviño enfrentó a Enrique Horcasitas y a Gabriel Regino en la escalada política que trataba de hacer culpable administrativa y negligente, a la Cuarta Transformación de una tragedia soez sobre el pueblo indefenso cual modalidad imperecedera de Lomas Taurinas.  Desde la Secretaría General del IMSS, Jorge Gaviño espejea en el tablero político su función de gambito serenador de los viejos apetitos ligados descaradamente con los factistas neoliberales, según pudo comprobar la presidenta Sheinbaum cuando los dinosaurios del Fobaproa mostraron sus fauces en el encuentro empresarial de Palacio Nacional. La Presidenta de México nos muestra la visión holística de la mujer gobernando sobre un horizonte poliédrico opuesto al lineal y estrecho masculino, haciendo resaltar Sheinbaum la  capacidad innata de su género y particular de su larga experiencia en la militancia de izquierda.



II- La presidenta Sheinbaum  explicó que no tomará medidas judiciales contra Felipe Calderón una vez sentenciado su brazo derecho, García Luna. La secuencia  natural, aguardada por los aliados del ex mandatario, era que el efecto dominó alcanzara al representante del fraude presidencial del 2006 y a partir de ahí, alzar banderas de víctimas como viudas del inmundo cadáver   calderonista. La presidenta Sheinbaum optó por mantener supurando esa  baja entidad constriñendo al PAN a escindirse de la carrera de agravios de Felipe Calderón porque sus delitos son muchos a los ojos panistas, comenzando cuando dio un golpe sucesorio aliándose con el crimen organizado de Jalisco y Michoacán, humillando a la militancia con cuadros más talentosos, sin vicios y con autoridad política para la candidatura presidencial de entonces. El fraude que le hizo a su militancia se la haría a México cuando fue derrotado en el 2006 por López Obrador, al grado que su incompetencia  la cubriera ensangrentando México. Los nuevos y viejos panistas, es decir, desde Fernández de Cevallos hasta Marko Cortes, esgrimen los juicios más feroces contra Felipe Calderón. Los peores barrotes para este ex mandatario,  seguirán siendo la execración y el alcoholismo, con tal de enfrentar sus infames obras. 

HUACHICOL MAGISTERIAL

 




 

Por Vladimir Rothschuh

 

Retomó Mario Delgado el diálogo de la presidente electa  con la CNTE de septiembre pasado. Ahora sobre un pliego petitorio compacto y no sobre las necesidades de casa sección como ocurrió cuando Sheinbaum los atendió. Las exigencias de la Coordinadora son una media docena de puntos pero se reducen a dos que ya atendió el presidente López Obrador, como son echar atrás la reforma educativa y el aumento salarial. La narrativa de la CNTE no ha variado por décadas sin modificar de su parte lo esencial ¿qué ofrece la Coordinadora a cambio? Porque nuestra idiosincrasia, a diferencia de otras latitudes, es de limosna con garrote: si no se disciplina la presidenta Sheinbaum o el secretario Delgado ante ellos a cambio recibirán marchas, plantones y violencia callejera. Durante sexenios es tradición pedir sin ofrecer eficiencia, productividad y calidad laboral a cambio. Hay un apartado del pliego petitorio que se escurre entre los últimos que lo denominan sus líderes: “financiamiento al programa nacional de educación de la CNTE”. Sin ningún sonrojo los cabecillas magisteriales le exigen a Mario Delgado una partida de dinero exclusiva para la caja chica de la Coordinadora cuando el sino de la Cuarta Transformación ha sido acabar con los privilegios de ministros, jueces, magistrados, consejeros, comisionados, que componían la corrupción de la élite depredadora del pueblo. El presidente López Obrador trazó la hoja de ruta negándose al intermediarismo del coyotaje que vez con vez iba a arañarle las puertas de Palacio Nacional. Y después del diálogo con el titular de la SEP, los dirigentes de la CNTE van a calar al director del ISSSTE, Martí Batres, cuando ya fueron atendidas sus demandas por Bertha Alcalde. Por cierto,




II- El docto Martí Batres ejerció una cátedra frente a los galenos del sistema sanitario que se agruparon para dar el banderazo de salida a la vacunación contra influenza en vísperas de invierno. Y se dice docto porque dio razón de su cultura personal del vademécum mexicano del siglo XVI incapaz de tratar por la herbolaria tradicional las hemorragias nasales con fiebre y que los nativos del altiplano llamaron Cocoliztli, una especie de dengue hemorrágico que los españoles trajeron de Europa y esparcido aquí por un mosquito inexistente en el nuevo mundo. La referencia del doctor Batres es fiel debido a que el Códice de Cuautitlán  reseña el primer brote de 1545 y el segundo veinte años después capaces de acabar con 13 millones de nativos dando lugar a la primera recesión mexicana registrada en los libros de cuentas religiosos sobre los diezmos diezmados que apenas se recuperarían en el 1700 para a enfrentar de inmediato la peste del tifus o matlazáhualt. Bernardino de Sahagún relata que las dos enfermedades comunes de los mexicanos antes de la llegada de los españoles eran pulmonares y gastrointestinales y que a los siglos definen las patologías comunes del altiplano. El doctor Batres tomó la vacuna contra la influenza y puso el estándar a los 14 millones de derechohabientes que componen el ISSSTE, exaltando como un acto republicano el derecho a una salud digna sobre un malestar ancestral compuesto de resfriados, gripas, tos y flemas, antes tratados con hierbas y hoy prevenibles  con una vacuna.

Lomelí y Vasconcelos

 




*Brugada 2030-2036

*UNAM internacional

*Vivienda Social

 

por Vladimir Rothschuh

 

Quitó el sueño anoche la Jefa Clara Brugada a la clase gobernante poniendo sobre la mesa política su proyecto de Ciudad (2024-2030) y de País (2030-2036), con el anuncio de su vocería. La Jefa Clara Brugada se guardó bastante rato el nombre de quién presidiría comunicación social de su administración capitalina. Movió varias cartas voceriles en su campaña con César Cravioto, Edy Smol y Jesús Ramírez Cuevas para ocupar la comunicación de la Capital de la Transformación. La Jefa Clara Brugada por fin soltó su carta sobre quién dirigiría la vocería capitalina los próximos seis años y cimbró a la clase política y gobernante notificando que la talentosa Ana María Lomelí sería la indicada para esa tarea. El anuncio de Lomelí es una proclama del Proyecto de la Jefa Brugada para sus seis años en la Ciudad de México y lo que fecundará como sucesora de la presidenta Sheinbaum para el 2030.


II- Un Rector internacionalista, un Rector escritor y para encontrar semejanzas el doctor Leonardo Lomelí halló en José Vasconcelos el reflejo de la equivalencia haciéndose acompañar de su hijo Héctor en la presentación de su libro sobre la institucionalización de la Revolución Mexicana hasta su periodo culminante en 1938. Tiempo que atañe a la familia Vasconcelos y que comparte el rector Lomelí con el embajador permanente ante la ONU quien suplió al ex rector de la UNAM y hoy Canciller. La máxima autoridad de la Máxima Casa de Estudios, Leonardo Lomelí, es una inflexión en el rectorado universitario pues recupera la veta intelectual, académica y globalista de las figuras universitarias que han pasado por ese cargo como lo demostró en la Feria Internacional del Libro de Nueva York con su vocación literaria y que trasciende la esclerosis burocrática de la rutina unamita desde el neoliberalismo. Para regocijo de la presidenta Sheinbaum y del retirado ex presidente López Obrador y crítico de la pérdida de los valores vasconcelistas de la UNAM como institución al servicio del pueblo, el testimonio del rector Lomelí en Nueva York celebra una nueva época de esplendor mexicano en el progresismo de la cuarta transformación o etapa actual; el hecho de que lo pregone es una exaltación dentro de sus estudios al  segundo y terceros momentos transformadores del Maderismo y del Cardenismo que manifiesta en su libro expuesto. Con la doctora unamita Claudia Sheinbaum como Presidenta de México el rector Lomelí reconoce que vivimos los mexicanos un momento cumbre de transformación cultural.  


III-  Debutó Octavio Romero Oropeza en la Mañanera de la presidenta Sheinbaum con un desafío enorme: dotar de un millón de viviendas sociales esencialmente a mujeres jefas de familia, indígenas, jóvenes y adultos mayores. El proyecto de la Presidenta arrasa con la corrupción del sindicalismo corporativo que edificaba dichas viviendas en el Infonavit y con la putrefacción neoliberal que estafó con guetos a la derechohabiencia. La tarea encomendada a Romero Oropeza no es menor que en Pemex, ahora sí deberá expresar su vena social que lo hizo acompañar al ex presidente López Obrador desde sus luchas juveniles. En Pemex consiguió transformar el sindicalismo charro y en el Infonavit todos aguardan que Romero Oropeza ponga punto final a Rivapalacio en su sempiterno liderato de medio siglo.

CERVANTINO: NI HISPANIDAD, NI RAZA

 



 Vladimir Rothschuh

  

La presidenta Claudia Sheinbaum insiste en que la Corona Española debe ofrecer disculpas a México por los genocidios cometidos durante la conquista y el virreinato. Como Jefa de Gobierno de la Ciudad de México mantuvo dicha actitud erradicando definitivamente de Avenida de la Reforma el fantasma de la estatua de Cristóbal Colón para reemplazarlo con la figura de una mujer indígena símbolo del feminismo gobernante originario. El nacionalismo de México tiene sus atisbos en Sigüenza y Góngora, Clavijero, Mier, cuyo radicalismo se expresa con los liberales, florece como identidad nacional a partir del Ateneo del que formaría parte el joven Vasconcelos y lo elevaría a razón de Estado en Instrucción Pública. Esa estatua a Cristóbal Colón es imaginación del Emperador Maximiliano, concretada por su descendiente y colaborador de Porfirio Díaz, el general Escandón. El nacionalismo del general Díaz se manifestó en alzar en pedestales a Cuauhtémoc, a Benito Juárez, a los mexicas en los Indios Verdes; con el porfirismo se acendra la apropiación nuestro identitarismo indigenista aunque solamente haya sido de forma. Hasta 1992 la lucha contra Colón cuajó en reclamos callejeros como corriente mundial contra los colonialismos y racismos, enseguida vinieron las demandas feministas y hasta con Sheinbaum se definieron cual punto final en La Joven de Amajac. La larga lucha social de Sheinbaum alza la voz ahora como Jefa de Estado para emplazar lo mismo que reclamó como universitaria y como mujer contra las formas de dominación paternalista. Y en este marco del 12 de octubre la Secretaria de Cultura federal Claudia Curiel señaló sobre el Festival Cervantino "refrendamos el compromiso de la Presidenta Claudia Sheinbaum con el fortalecimiento de las distintas culturas de México y las diversas comunidades culturales de nuestro país". En ese marco de la Resistencia Indígena, no de la Hispanidad, no del Descubrimiento, el término mismo de Cervantes en un pueblo de Guanajuato que no conoció el Hidalgo de Castilla, apela a la deliberación presente, que no la originalidad de Enrique Ruelas por hispanizar la edad dorada de la minería guanajuatense en tablados y callejonadas retomando pasajes de la Edad de Oro de la literatura española con Cervantes, Tirso, Calderón, Lope y jamás mirando a nuestra cultura barroca: Sor Juana, Sigüenza, Ruiz de Alarcón, Villalpando, Cabrera. El objetivo del hidalgo Ruelas (nació en Pachuca) era devolver momentáneamente esplendor a ese pueblo de pasadas riquezas mineras y 1950 lo marcaba el contexto novedoso del mestizaje cultural, la TV, del voto femenino y principalmente el rechazo al muralismo a través de las vanguardias. En una nueva época de chauvinismo con el echeverriato, el Festival Cervantino fue atractivo a los intereses del Partido de Estado quien por decreto lo eleva a emblema cultural internacional mexicano. Los usos y costumbres determinaron la denominación de Cervantino aunque de origen Cervantes solamente haya escuchado a Ruiz de Alarcón hablar de México. En la otra época internacionalista de los neoliberales las Jornadas Alarconianas en Taxco trataron de hacer lo suyo hasta perderse en la abulia de los gobiernos estatales. En el reclamo de la presidenta Sheinbaum a la corona española sobresale el colonialismo vigente de los Borbones, PSOE, VOX, amalgamando a la triste de la Castilla de ayer o España de hoy, que no toleró nuestra cultura mofándose de la condición física de Ruiz de Alarcón entonces y hace poco llamando indio a Rubén Darío por ostentar de lejos la pluma nahua en su cabeza. Por eso resulta irónico que en el día de la hispanidad el Rey Felipe invoque al Inca Garcilaso tratando de alejarse de las costas veracruzanas omitiendo el calafateo de los bergantines en Puerto de Acapulco para las expediciones de Pizarro. Hay que tomarle la palabra a la secretaria Claudia Curiel sobre el fortalecimiento de las distintas culturas originarias de México y las diversas comunidades culturales de nuestro país en este 12 de octubre que suma el apelativo Cervantino teniendo Guanajuato a Esperanza Zambrano, Diego Rivera, Ibargüengoitia, Efraín Huerta. En la fatua hispanidad también es apropiación externa que una editorial española detente a Sor Juana como suya para hacer premios noveleros de diez mil dólares. La presidenta Sheinbaum marca el final del patriarcado mexicano y su poscolonialismo externo, Claudia Curiel forma parte de ese proyecto de país para el fortalecimiento de nuestras culturas. 


IFIGENIA Y CLAUDIA

 

 


*Constructor de Paz

*Saber transformador

*Desafíos de Brugada

 

Vladimir Rothschuh

 

La primera mañanera del dos de octubre, la primera gira estatal en Guerrero, la Salutación a la Comandanta Suprema y la primera obra insignia del sexenio, las ciñó la presidenta Sheinbaum en torno al humanismo del Ejército Mexicano. La disculpa pública del Estado Nacional a las víctimas del 68 sirvió para apartar al Pueblo Armado condenando al responsable de la decisión criminal en la figura del jefe militar de entonces, Díaz Ordaz. En Acapulco la presidenta Sheinbaum trazó la estrategia de rescate por las inundaciones al equipo del Almirante Morales, en Campo de Marte exaltó su humanismo que la aleja de decisiones represivas y en Tizayuca signó con el General Trevilla el arranque de los trabajos del nuevo Tren AIFA-Pachuca. Aquí la Primera Mandataria definió la acción de la milicia nacional como “constructora de paz” debido a que las grandes obras de infraestructura del país las han edificado ingenieros y arquitectos militares alcanzando premios internacionales como el que acaba de obtener el AIFA de Versalles 2024 a manera de dignificar el oficio del arquitecto Louis Le Vau. El Prix Versailles califica las obras futuras de los ingenieros militares mexicanos en este tren a Pachuca como los de Laredo y Querétaro.

II- Todo economista mexicano vivió prendado de la inteligencia de Ifigenia Martínez: los neoliberales thatcherianos se rendían ante ella, los marxistas guadalupanos la adoraban, los nacionalistas progresistas la exaltaban. Derechas e izquierdas no podían hacer a un lado su esfuerzo educativo, su lucha social, su empeño de género que cualificaron las expresiones de Torres Bodet y Ortiz Mena. La presidenta Claudia Sheinbaum siempre la admiró y  su coronación como Jefa de Estado es la síntesis de la perseverancia de Ifigenia Martínez por las mujeres transformándose desde el saber, la acción colectiva y la participación política. Esa cúspide fue presidir la toma de protesta y colocarle la Banda Presidencial a Claudia Sheinbaum como la primera mexicana en asumir la Máxima Magistratura del país. Vivió Ifigenia “El Milagro Mexicano” y culminó dicha obra en “La Cuarta Transformación”. 

III- El Distrito Federal relegaba a regencia la administración del espacio de los Tres Poderes de la Unión. Después de la Presidencia de la República en jerarquía federalista, el gobernador del Estado de México le seguía al inquilino de Los Pinos. El modelo es anécdota con el DF separado del viejo orden administrativo, con su Congreso, como Ciudad y su Jefa de Gobierno. De ahí emana la presidenta Sheinbaum, fue vice presidenta de la República mientras gobernó la capital del país, desplazando el remanente que aún pervivió con los mexiquenses que habían tomado el poder presidencial en el 2012. El presidente López Obrador acabó con la herencia del Atlacomulco y no hay visos de que ahí pueda resurgir algo cuando las actuales inundaciones de Chalco revelan las derrotas morales, quedando claro que no basta el cargo por ser mujer. En su toma de posesión Clara Brugada ya lejos de Teotongo, dedicó la mayor parte de su discurso a reconocer el ejercicio público de la presidenta Sheinbaum a favor de la CDMX y de los chilangos. Ella recibe una obra gigante que deberá nutrir y expandir para que la figura vice presidencial adquiera luces de acompañamiento a la Jefa del Estado Nacional como supo aquilatar la Jefa Sheinbaum al lado del presidente López Obrador. La alcaldesa, la Jefa de Gobierno, la gobernadora, entretejen luces y sombras en torno al mandato de Clara Brugada correspondiéndose con figuras semejantes de alcaldesas y gobernadoras, no así su arquitectura política en el establishment mexicano. Más que nunca, como mujer que asume el espacio dejado por otra mujer que simboliza la epifanía nacional femenina,  por la jerarquía geopolítica de la CDMX y por el mismo origen partidario, la obra legada por Claudia Sheinbaum a Clara Brugada en la CDMX representa desafío mayúsculo para sutiles avances.  

DIÁLOGO CIRCULAR





VLADIMIR ROTHSCHUH 


El primer diálogo circular de la presidenta Sheinbaum manifestó el estilo que desarrolló a lo largo de su administración capitalina, que como el Elogio de la ceguera, nadie quiso ver en la Jefa de Gobierno a la futura Presidenta de México ejercitando el paradigma de su mentor. El desarrollo de la circularidad lo acentuó en su primera Mañanera, la cromática del nuevo sexenio parecía estar sostenida ahí desde hacía mucho y Paulina Silva formulaba su mismo desempeño. La oblicuidad de Palacio Nacional en el Cabildo de la CDMX discurrió por cinco años a la percepción de todos pero no vista por todos;  cuando hoy se corre el telón y ahí está Claudia Sheinbaum asumiendo el actoraje constitucional de Presidenta, reafirma lo que había desempeñado aplicadamente bajo la cátedra de su preceptor desde el edificio contiguo al zócalo capitalino. La política es actoraje, la presidenta Sheinbaum en su inicial Mañanera actuó espectacular como si siempre representara la escena  conforme el conceptismo barroco del tablado luciendo una madurez espléndida, cuyo momento fue un giro magistral respondiendo a la historia inmediata de México y a la de más larga data del Virreinato: como Jefa del Estado Nacional y por ende sustancia misma del presidencialismo, pide perdón por los errores sangrientos de Díaz Ordaz y por ende ejemplificando al Rey de Castilla y Aragón, hoy España, lo que debe hacer para cerrar ese pasado ominoso de la Conquista. Lo inmediato la presidenta Sheinbaum lo cauteriza con ese decreto, así nadie más puede apropiarse burdamente del espíritu del 68 para exigirle al Estado y al Ejército, cuando la Jefa del Estado Nacional acepta las faltas de la investidura presidencial y pide clemencia. Con la venia del General Trevilla dicha dispensa restituye al Ejército Mexicano su identidad de pueblo armado puesto que aquellas decisiones del 68, 71, Guerra Sucia, Chiapas, y Plan Mérida, fueron tomadas por el Mando Supremo, llámense Díaz Ordaz, Echeverría, Jolopo, Salinas y Calderón. Este perdón envuelve la nueva mística de servicio de las Fuerzas Armadas desde la Cuarta Transformación, de lo contrario la presidenta Sheinbaum no habría avalado que la Guardia Nacional formara parte de la Secretaría de Defensa, ni que  el no-nieto del general García Barragán quedara desacreditado por los errores de su no-abuelo. La Monarquía Española asume como suyas las atrocidades de la Conquista y del Virreinato, una vez que el Rey Felipe se adjudica como propias las decisiones de Fernando II, Isabel y Carlos V. Romper ese pacto de impunidad es lo que llevó a cabo la presidenta Sheinbaum pidiendo perdón desde la investidura de Jefa de Estado por la matanza de los jóvenes en el 68. Mas hoy con el resucitado Caso Radilla, viaja hasta el terruño del luchador social para atender los males que éste cuestionaba con la corrupción política y la desgracia del estado de Guerrero. Cada tormenta, huracán o tornado, ahoga al Puerto de Acapulco, tal si fuese un karma por el calafateo de naves de Cortés para las matanzas de su primo en Perú, siendo que se trata de una ausente planeación urbana, extinción de manglares, falta de sistema de alertas tempranas, que a todas luces antropocénicas son graves, pero a que al flujo de Gaia los huracanes o tormentas son el curso natural de su homeostasis frente a las sequías, elevadas temperaturas, desertificación y crisis hídrica. Los desastres naturales no existen, solamente los humanos y Acapulco paga más seguido sus excesos, dejando de ver los beneficios que implica mover inmensas masas de agua para irrigar el Altiplano o las zonas desérticas del norte del país cuando tocan los tifones al Pacífico  o al Golfo. Como ambientalista la presidenta Sheinbaum en la CDMX restituyó su vida natural siendo  proactiva con sus ecosistemas, hoy sabrá qué hacer con los vicios reiterados que atormentan a esa bahía.

DIOS EXISTE

 



 

Vladimir Rothschuh

 


Sheinbaum es una muestra de que Dios existe, acaba de sentenciar el presidente López Obrador. Ciertamente  octubre es mes sacro en la otra efeméride lunar. Inmediato a la toma de posesión de la presidenta Claudia Sheinbaum, comienza el mes judaico con Rosh Hashaná hasta desembocar en Yom Kipur, pasando a  Sukot, para cerrar a finales de octubre con Simjat Torá. El ascenso de Sheinbaum a la máxima magistratura mexicana es una advocación de originales tiempos prometidos  cuando se llamaba a México, la Nueva Jerusalén. Su destino se muestra cabalístico con sus ancestros huyendo de la envilecida Europa, esta vez no era Lutero el pervertido sino Hitler, pues hasta su toma de posesión se refleja en iguales misterios, porque el ajuste de calendario político, uno de octubre, no es obra de su movimiento político. Si el Innombrable decidió que así fuera, así será en bien suyo y de los mexicanos, igual como decidió que se liberaran de los gachupines en las fechas originales de la aparición de Guadalupe Tonantzin a mediados de septiembre, cuya voz en septiembre de siglos adelante el cura Hidalgo representaría  y su nuevo ayate sería la  bandera de Morelos.  En esos sentimientos nacionales  de unidad y protección va lo sacro y lo profano de la  mexicanidad que regresa en un sincretismo  a la vista de lo moderno: "Dios existe". Científica auto declarada, el religamiento de Sheinbaum va con sus creencias, para cuestionar ¿y de quién no? Ajena practicante del judaísmo pero conocedora de los rituales por su abuelo, solamente en ella está depositada la trenza genealógica del paraíso, negada a los varones de su estirpe ahora derramada como mexicana  en la emancipación masculina de siglos  dominantes. Es la liberadora mujer-sol que vence en  Quetzalcóatl  al machismo, tarea  aguardada  en el vientre de la maternal morena  expresada en lo infalible. La epifanía milenarista es patente, aunque Sheinbaum científica vaya al Vaticano a platicar con el franciscano heredero de Gante y Motolinía,  apóstoles  indianos  negadores de la Tonantzin, como igualmente siendo Jefa de Gobierno destronaría en Paseo de la Reforma la figura del navegante auscultador de la nueva tierra de Canaán para los suyos.  Su cientificismo puede proclamar la presidenta Sheinbaum, pero el sino de la Mujer del Apocalipsis la arropa en sus alas contra la serpiente, tal la nueva epifanía de la Morena del Tepeyac: primero despachando en el lugar donde se posó simbólica el ave en el nopal y ahora en el espacio de Axayácatl: no llego yo, llegamos todas. Inundaciones, pestes, sequías, hambrunas, independencia, alma nacional, recalcan la unidad mexicana cuyo identitarismo ahora se plasma en la Primera Mujer Presidenta, apuntando a corregir los versículos torcidos de la fatua paternidad. El jubileo de 2031 equivale a un corte histórico del  alcance transformador en los previos seis años de Sheinbaum,  su holística gubernativa, deberá validar el ascenso de las mexicanas al poder cual revelación aguardada por cinco siglos en la virginal Morena de los Pobres: No puede fallar.  

SHEINBAUM: NO VOLVERÁ EL PASADO

 



 

Vladimir Rothschuh

 

Cerró la puerta la presidenta Claudia Sheinbaum licenciándose de su movimiento y colgando del dintel un decálogo de buenas maneras políticas contra los usos y costumbres de nuestro amañado criollismo posdemocrático. Ningún militante morenista puede ir tras la presidenta Sheinbaum sin antes responder a  las exigencias de esos diez principios de la gobernanza apartidista, que decidió abrazar como la “morena de los pobres” y de todos los mexicanos sin distingos de raza o credo.  Semejante a  la marca en las puertas contra las pestes,  los cruzó la presidenta Sheinbaum sobre la puerta de su retiro militante, enumerando  los diez errores del sistema partidario mexicano en los que el futuro partido del Movimiento de Regeneración no debe incurrir en su transición hacia un instituto político, como no incurrió en estos seis años replicando los radicalismos de los Flores Magón que contribuyeron al magnicidio de Madero. Porque sin López Obrador como cabecilla del movimiento, el destino de Morena será instituirse sobre la solidez de su primer piso, debido a que el mismo  López Obrador advirtió que no convertirá su retiro en Palenque en una nueva Manga de Clavo. Morena en este sexenio fue mediagua que cobijó a izquierdas, derechas y centros políticos, fue su mejor expresión como lo fueron los movimientos posrevolucionarios agrupados en el PNR. Contra esa figura histórica se plantó la presidenta Sheinbaum previendo los vicios del Partido de Estado que combatió ella como universitaria y en el cual nunca militó, haciendo de dicha pureza una puntuación de ganancia  que vacuna su ejercicio de mandato contra las enfermedades sistémicas de nepotismo, burocratismo, enriquecimiento inexplicable, sexismo y demás taras de la dilatada corrupción política. La presidenta Sheinbaum se alza como el lábaro de sí: no es hija de ningún privilegio, forjada y formada en su propio esfuerzo intelectual enaltece la obra su vida misma. La transición partidaria del Movimiento de Regeneración podrá ser alado (palomas) o un lastre (halcones) para los seis años de gobernanza anti patriarcal, obstáculo singular éste que como primera mujer del Estado nacional habrá de sortear, pues cinco siglos de idiosincrasia no se diluyen en un santiamén; es decir que ese simbolismo-techo del Movimiento de Regeneración que abriga a propios como extraños de izquierdas, derechas y centristas, amalgama la adversidad que solamente superaba la estatura moral de López Obrador y sin él las tentaciones púberes de una seudo mayoría de edad pulsan por salir a luz como identidad de una cultura o subcultura política de siglos. La presidenta Sheinbaum tampoco tiene oscuridades visibles a su mandato cuando los nuevos lideratos institucionales del futuro partido son ajenos a la maestría del esmero propio y que habrán de alcanzar junto al desafío del movimiento para llegar a su nueva mayoría de edad sin tutelajes paternos, cuyos riesgos se expresan en la debilidad auscultada y peligrosa de dichos usos y costumbres en nuestra partidocracia y cuya bitácora ha sido elevar a principios, los no principios.  Hasta la fecha la figura presidencial sigue siendo la máxima autoridad nacional sin horizonte antagonista de ninguna naturaleza siendo la presidenta Sheinbaum la esperanza redencionista  de la Mujer que nos dio patria, nación, ciudadanía.  Lo que parece un portazo de la presidenta Sheinbaum marcando la saludable anchura con su movimiento, sus diez principios son el visado de un país justo y soberano para los que quieran acompañarla en obligaciones compartidas.

 

BRUGADA: JUSTA MEDIANÍA



 

Vladimir Rothschuh

 

La sentencia alejandrina que recorre de cabo a rabo la historia política, la asumió Clara Brugada en campaña aguerrida y ahora en su pródiga victoria, sumando a sus adversarios, que no enemigos dice el presidente López Obrador, a su proyecto de transformar la Ciudad de México conforme a sus programas del utopismo mexicano, atendiendo a los que menos tienen y empujando la construcción de la prosperidad para ser compartida. La sentencia misma  del humanista y político macedonio se concibe en los orígenes utopistas de México Tenochtitlán,  recuperado hoy con el Segundo Piso de la Cuarta Transformación en su programa que trasciende la solidaridad por el sentido humano, siendo puntual Clara Brugada con una lucha de mujer de izquierda por cuarenta años  que decide ofrecerle la justa medianía a los géneros con su pensión para hombres de sesenta años en la Ciudad de México mientras la presidenta Sheinbaum lo hace  a nivel nacional con las mujeres. En el equilibrio republicano Clara Brugada opta por incluir en su proyecto de ciudad a quienes fueron duros adversarios en las alcaldías Benito Juárez, Coyoacán, Miguel Hidalgo, reuniéndose con cada uno de ellos como lo hizo con las alcaldesas y alcaldes de su partido Morena en las restantes demarcaciones. Alcanzada la máxima magistratura y ser mezquino, desdora el oficio político labrando la profundidad de la ruina, los sectarismos de izquierda y derecha tienen caminos empedrados. El presidente López Obrador a diferencia de Juárez, Madero y Cárdenas, desarrolló el bienestar para beneficio de los pobres y de quienes generan bienes materiales, no dijo o unos o los otros; los neoliberales insistieron en los imposibles de conseguir un Estado de Bienestar con un Estado Mínimo, la contradicción a ellos se llama Cuarta Transformación y su Economía de la Felicidad: millones salieron de la pobreza, la moneda mexicana es robusta, las inversiones extranjeras y domésticas son pujantes floreciendo los que menos tienen como los que también tienen. Con varias décadas de militancia progresista, la Jefa es Clara en sus propósitos de robustecer el Segundo Piso en la Capital de la Transformación, sumando y no restando.  La praxis del presidente López Obrador en Sonora permitió a Alfonso Durazo acceder a la gubernatura, semejantes tratos equitativos permitieron  a Salomón Jara alcanzar la gubernatura  en Oaxaca, a Delfina Gómez en el Edomex y entre otros, a Menchaca en Hidalgo. Igual supo añadir a Martínez Cázares o a Lilly Téllez, a sabiendas como el fraile franciscano que al amistarse con alacranes se corre el riesgo de picaduras con la ventaja de la vacunación perenne y magnánima, tal acaba de replicar Adán Augusto con el senador Yunes. En su campaña electoral Clara Brugada fue  apasionada, inteligente y osada, para mudar en su triunfo comicial esos valores en política, inteligencia y especialmente, humildad. Todo el debate histórico de los tratados acerca de la gobernanza y la bonhomía del jefe, se multiplican debido a que el poder anhelado acaba cumpliendo la máxima de Lord Acton, destreza del presidente López Obrador para deponer en diciembre de 2018 la figura del radical opositor en la del Estadista que abría un futuro de regeneración mexicana sin derrapar en los extremismos floresmagonistas y acaboses del maderismo. La virtud del presidente López Obrador fue transformar a los mexicanos sin derramar sangre, emprendiendo más que una revuelta costumbrista de nuestros anales, una revolución de conciencias, siendo su propia ética el eje proyectado. En sus recientes giras con la presidenta Sheinbaum aplacó a las multitudes que vociferaban contra los gobernadores de oposición y que a los ojos de esos pueblos merecían estar colgados de las ramas de los árboles. De esa cátedra desprendida abraza Clara Brugada la pluralidad política, social, económica y de género del nuevo humanismo mexicano en la Ciudad de México, cuya visión consolida los lustros transformadores por venir. 

BRUGADA: PASIÓN Y MEMORIA

 




Vladimir Rothschuh

 

La Iglesia Católica Mexicana fue dueña de las almas de los muertos y de sus restos. Los cementerios frente a las iglesias y parroquias finalmente nuestros liberales los pasaron a administraciones civiles, sin restituirles a los pueblos originarios sus tradiciones de incinerar los cuerpos conforme a sus rituales. A nuestros liberales les faltaron reformas para devolver a los pueblos sus tradiciones debido a que eran discípulos de los modelos  reformistas teutones y sajones, definitivamente fueron europeizantes. El clero católico “protector de los indios” y los liberales defensores de la libertad y la justicia, no conservaron o restauraron a los mexicanos sus liturgias; eso sí, los mexicas en el sincretismo religioso, conservaron-ocultaron a sus deidades. Todas las fiestas de santos patronos en la CDMX van de la mano con el “paganismo mexica”, la más alta expresión es la Virgen de Guadalupe o el Apóstol Santo Tomás, matrona la primera de todas las mexicanas y el otro patrono de los hombres, es decir, Tonantzin y Quetzalcóatl. La reciente adquisición de la alcaldesa Clara Brugada en la ONU para que la Pasión de Cristo de Iztapalapa fuera elevada a bien inmaterial de los mexicanos, contiene el envés de rituales originarios con deidades nativas como el dios sol primigenio identificado como el Cristo Solar tanto para mexicas como católicos. Cada festejo de patronos católicos se apareja con deidades mexicas o asimiladas,  tal ocurre con San Agustín de las Cuevas (Virgen del Rosario ¿acaso Chalchiuhtlicue?) en la demarcación que gobernará Gaby Osorio, terruño de la presidenta Sheinbaum, literalmente viviendo a escondidas durante cinco siglos en las grutas del Ajusco protegiendo manantiales y oreada cada año en dichas festividades católicas de agosto. La promesa de campaña de Clara Brugada restituirá a los pueblos y barrios originarios sus usos y costumbres,  preservará su memoria histórica en "los carnavales, las comparsas, sus atuendos, sus colores y la música de los pueblos y barrios originarios, y que ella denomina orgullo y patrimonio cultural intangible de la ciudad para que se conozca, reconozca y valore estas tradiciones y costumbres, impulsando el Gran Carnaval de la Ciudad de México”.



Refrescará la Jefa de Gobierno con su utopismo un derecho continental negado, pospuesto y recóndito, que obviamente se derramará en exigencias por Latinoamérica. La interpelación  del presidente López Obrador al Papa Francisco exigiéndole perdón por los crímenes de la Conquista, sigue pendiente para la Corona Española y el PSOE. Los 139 pueblos y 58 barrios originarios con identidades plenas pueden dorar la imagen de la CDMX más allá de la Pasión de Iztapalapa, Mictlán y el 12 de diciembre, los tres picos de festividades originarias, para sumar en el Gran Carnaval un inmenso abanico de nuevas fechas turísticas y culturales de atractivo nacional e internacional desde el “Techo del Mundo” como se le llamaba en el Siglo XVI. Ni con los positivistas, ni con el mexicanismo cultural de los treinta del siglo pasado, se fue más lejos de la negación de nuestros orígenes en la fatuidad del manoseo del indio para tratados antropológicos, sociológicos o del muralismo, siempre comparativos con el Viejo Mundo. Con Clara Brugada será posible la restauración de nuestras providencias mexicas por sobre el Olimpo Griego, trascendiendo el prefacio vasconcelista  en Instrucción Pública de “Los Clásicos” que no eran nuestras divinidades y héroes originarios sino esos helenos que a los ojos de  nuestro Ulises Criollo, debíamos apostar por Europa y no por nuestra indianidad cuyo Ateneo de la Juventud prefiguraba en su nombre el propósito, a no ser del joven Alfonso Caso y sus exploraciones al Pueblo del Sol. En suma ese esplendor post revolucionario seguía siendo porfirista. El rescate de Clara Brugada de los Pueblos Originarios es transversal, corre por Alejandra Frausto, Nelly Juárez, López Bayghen, César Cravioto, Eréndira Villegas y Pablo Yanes.  Saber más de nosotros mismos le parecía al mexicanista Sigüenza y Góngora una tarea urgente, inmediatamente revocada por el clasicismo de Sor Juana durante siglos y ahora reformulada por Clara Brugada como Jefa de Gobierno bajo su experiencia de alcaldesa en su utopismo mexicano, consecución del Humanismo del presidente López Obrador.  

CORRUPCIÓN JUDICIAL



Vladimir Rothschuh

 

El único mexicano que por vías jurídicas procesó por crímenes de lesa humanidad y llevó a la cárcel a un ex presidente, se llama Ignacio Carrillo Prieto. Hecho histórico para engrosar el libro familiar “Un México a Través de los Prieto”, que enorgullecía a Nacho del abolengo de los Prieto Trillo y Prieto Laurens. La corrupción judicial se encargó de que Luis Echeverría la librara, alegando vejez y que la corrupción de Felipe Calderón, Cabeza de Vaca y Medina Mora,  tacharan la currícula del Fiscal inventándole falsos para correrlo de la Femospp e inhabilitarlo en el servicio público. Los persecutores de Carrillo Prieto a la vuelta de dos sexenios ahora o son prófugos de la justicia o delincuentes, por blanquear dinero o proteger al crimen organizado. El mismo Medina Mora que llevó a la SCJN el sino de sus oficios, tuvo que renunciar al Máximo Tribunal cuando el gobierno del presidente López Obrador lo investigaba por sus vínculos con la delincuencia organizada que fue protegida durante el calderonismo. Se fue de la SCJN Medina Mora evitando acciones de la Judicatura a instancias de la Fiscalía General de la República, no así el equipo de García Luna sobreviviendo en las entrañas del Poder Judicial, como lo denunció en diversas Mañaneras el presidente López Obrador. A Carrillo Prieto le parecía la inhabilitación de Cabeza de Vaca, Medina Mora y Felipe Calderón, un hito que reflejaba la podredumbre de la impartición de justicia y que tiempo adelante obtendría la razón cuando el ministro Medina Mora le presentó al ministro presidente Zaldívar su “carta de juida” a secas, a manera de desvanecerse del espacio público y no ser objeto de sanciones en su contra por su relación con Calderón y García Luna. Fallecido a sus 77 años, Carrillo Prieto no pasa desapercibido cuando el Caso Rosendo Radilla resurge clamando justicia y la reforma al Poder Judicial avanza para erradicar la putrefacción entre ministros, magistrados y jueces.

HUMANISMO vs. COLONIALISMO



Vladimir Rothschuh

 

La historia de la vecindad México - Estados Unidos ha sido y sigue siendo de agravios. El Imperio Mexicano visualizado por el primer humanista de América, Carlos Sigüenza y Góngora, pervive a lo largo de los siglos como una realidad auto traicionada desde los conservadores de la primer Republica, hasta los herederos de la Revolución Mexicana con el proconsulado de Morrow.  Nuestro Imperio Mexicano como cultura y usurpado por los gringos como colonialismo, nos ha permitido sostener nuestra identidad por los siglos, en bajezas entreguistas unas veces y el altivez nacionalista otras, como ocurre hoy con el presidente López Obrador atajando el injerencismo del Departamento de Estado a través de su representante diplomático en México de origen mexicano para desgracia de nuestros accidentes vecinales. Intuyeron mal Blinken y Salazar que en el progresista López Obrador había una dosis del revolucionario Plutarco Elías Calles para repetir el proconsulado de Dwight Morrow, diciéndole al Presidente de México cómo conducirse con la reforma del Poder Judicial. La respuesta del presidente López Obrador recuperó el lado sano de nuestra historia reciente o de la Tercera Transformación porque el Tratado de Libre Comercio definitivamente no es el Tratado de Bucareli: México no le debe nada a Washington y la presunta igualdad soberana a que alude el Departamento de Estado es colonialista donde la paridad la mal traducen en injerencismo. Lo sugestivo radica en que los denominados comunistas por sus adversarios políticos republicanos, sean hacia fuera tan feudales en las determinaciones de los pueblos, como cualquier especista seguidor de Donald Trump. El presidente López Obrador atajó el proconsulado en ciernes congelando las proximidades de Ken Salazar como representante de nuestro vulgar patrioterismo que buscó en el extranjero la ayuda interventora sobre las decisiones mexicanas y lo sigue haciendo a través de USAID. El manual de la diplomacia norteamericana como el catre de Procusto, es igual para Biden que para Trump: cruelmente su intromisión desmembra y desestabiliza a las naciones, ya sea dando dólares a organismos civiles, desconociendo triunfos electorales, o bien, armando al crimen organizado. El embajador Salazar confundió la cortesía del presidente López Obrador con el entreguismo de Plutarco Elías Calles, Felipe Calderón o Carlos Salinas: el T-MEC no autoriza a Washington a decidir ningún rumbo de los mexicanos y mucho menos a decirle a la máxima autoridad nacional qué hacer.  Nuestro Humanismo en sus orígenes fue la fusión redentora en pos de una nueva identidad frente al Edén europeo pervertido. El Humanismo Mexicano acuñado por el presidente López Obrador también es el reflejo hacia la recuperación de la cimas oteadas por él en tres momentos históricos que a su vez la suya  como cuarta enmienda, significa la cancelación de los errores neoliberales y que por supuesto incluye la sanidad diplomática no sólo con la vecindad estadunidense, sino global cuando se omiten las decisiones soberanas de los pueblos.

 

LOMELÍ: RECTOR DEL SIGLO XXI

 



 

 

Vladimir Rothschuh

 

 

El rectorado de la Máxima Casa de Estudios lo marca su tiempo, no así todos los Rectores han sido expresión de su época. Las crestas de sus más elevadas épocas las definen sus accidentes y conflictos, evidenciando los buenos Rectores que la UNAM no tiene problemas sino oportunidades. El inicio del rectorado del doctor Leonardo Lomelí apunta a ser del Siglo XXI: moderno, autocrítico, audaz.  En la ceremonia de apertura del ciclo escolar 2024-2025, palomeó lo que ha sido la Universidad con su autonomía, libertad del conocimiento, finanzas, divulgación científica, presencia internacional y cupo estudiantil. A la jornada inaugural lo acompañaron varios Rectores y entre ellos los que no fueron expresión de su tiempo por estar adscritos a los intereses políticos del partido gobernante y de espaldas a sus funciones de máxima autoridad universitaria. Volverlos a ver ahí fue un soplo radiante para el futuro del doctor Lomelí sobre la ejemplaridad que lo convoca y aquella irrepetible del aumento a las cuotas, de la reelección legalista y opuesta  al origen espiritual vasconcelista, de la filiación a una élite universitaria dominante por décadas y del autonomismo de colores políticos. El rector Leonardo Lomelí, joven, fresco en hojas y raíces promete ser el majestuoso ahuehuete bien plantado a las corrientes del saber, dando a tiempo los frutos merecidos de la nueva UNAM, cuya ética ajuste su investidura y desde él se derrame a todos los unamitas la moderación requerida en las circunstancias demandadas. Como Rector del Siglo XXI, el doctor Lomelí merece la singularidad novedosa de ese Panteón insigne del Rectorado que ofrece mucho y muy poco, como lo ilustraron Barnés y Narro. Buenos y malos tiempos para la UNAM, difícilmente se definen aceptándolos cuando el mérito destaca su aprendizaje innovador y del meramente administrativo. Ahí radica la grandeza de la Máxima Casa de Estudios fincada en tolerancia y diversidad, y la del rector Lomelí, excitando lo que cada facultad, investigador, maestro, estudiante y trabajador dice atesorar como verdad y que a los ojos de los demás son posverdades. “Estas acciones, insistió el rector Lomelí en su discurso del ciclo escolar 2024 2025, no solo demuestran nuestra capacidad de adaptación y crecimiento frente a las necesidades educativas cambiantes del país, sino que también fortalecen nuestra gestión para ser un catalizador de progreso y renovación social”

CAPITAL DE LA TRANSFORMACIÓN

 



 

 

Vladimir Rothschuh

 

Así como en el 2019  se propuso la alcaldesa de Iztapalapa recuperar la Pasión de Cristo como un bien inmaterial de México, hasta conseguirlo en la UNESCO el 2023, de igual forma proyecta elevar a la CDMX a corazón de la Transformación como su capital. Esa perseverancia de la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, para recobrar una tradición de más de doscientos años en el pueblo originario de Iztapalapa, fecundó la animosidad de los chilangos como figura por sostener, reconocer y diversificar sus raíces dentro de la pluralidad cultural que conforma la capital del país cual nicho nacional  de oportunidades, desarrollo y prosperidad. Los orígenes de México determinan una inmensa geografía poco identitaria debido a que como señalaban Balzac y Shakespeare de que Francia era París y Londres Inglaterra, igual acontece aquí donde México representa a 32 estados y a su vez no los representa si la visión es relativista. El desafío de Clara Brugada  bajo el lema Identitario “Capital de la Transformación”, abraza la totalidad territorial del país y el proyecto de Nación del presidente López Obrador y del Segundo Piso de la presidenta Sheinbaum. Antes se confundió al Distrito Federal con el centralismo político y no con su cultura, historia, gastronomía, deporte, moda, cortesanía, religión, tradiciones y esencialmente a la consonancia sociológica que perfila lo anterior como “Tour de Force” de pasados siglos. Porque cuando decimos Virgen de Guadalupe, Día de Muertos, 16 de septiembre,cempasúchil, tacos, pozole, futbol,nopales, chinampas, tamales, dulces, atole, bollería, museos, teatros, toros, hipódromo, F1, Pasión de Iztapalapa, decimos CDMX.   Clara Brugada volteando hacia los once pueblos y siete barrios originarios redefinirá la agenda diversa de la capital que actualmente ocupa el décimo lugar mundial en turismo cuando hace unos años competía en el sexto igual que el país, pero que hoy tristemente la federación se refleja en el ranking 38 entre un centenar de naciones. Dichosamente la cortesía chilanga hace a la CDMX un espacio amable, a diferencia de los parisinos que odian a los turistas cuando de ellos viven, porque la Ciudad Luz es un cascarón que nada produce sino xenofobia, malos olores  y racismo entre los suyos; en cambio la CDMX es la segunda urbe financiera e inmobiliaria global. Remediar  ese fenómeno de auto sabotaje, será tarea inmediata para la Jefa de Gobierno debido a que se han creado falsas controversias entre extranjeros y mexicanos dando lugar a recientes leyes que no favorecen a los inquilinos sino que protegen a los hoteleros indispuestos a adaptarse a las nuevas exigencias de post pandemia cubiertas por  las plataformas digitales que permiten a los visitantes domésticos e internacionales hacer turismo de barrio alojándose en viviendas chilangas y comiendo alimentos callejeros. En la Región más transparente, hay lugar para ocio o negocio VIP y de bajo costo.  Ese eje de su perspectiva lo fundamenta la Jefa Brugada en la inaugural piedra angular de su gobernanza, atrayendo a su equipo  al único cuadro secretarial del Gabinete del presidente López Obrador, para imantar toda la experiencia y los logros del Poder Blando que hizo a Los Pinos espacio público donde cada fin de semana las tradiciones del norte y del sur se expresan como Casa del Pueblo; y asimismo, innovó el añejo Chapultepec en el Parque Biocultural más grande del planeta y que hoy será detonante de teatros, exposiciones, espectáculos, gastronomía, congresos gremiales, intercambios históricos, encuentros internacionales, en fin, dándole vuelta a la bitácora turística monotemática fracturada y que ha malversado los recursos para no reinvertir el impuesto de la derrama financiera turística. México, Capital de la Transformación, lleva al Humanismo Mexicano y a la Economía Moral, más allá de nuestras fronteras debido al fracaso de las izquierdas internacionales por no hacer a la familia y a la felicidad de los pueblos, los cimientos de sus mandatos. Alcanzó Clara Brugada como alcaldesa lo imposible, que la UNESCO calificara a la pasión de Cristo de Iztapalapa Patrimonio Inmaterial de los mexicanos, igual ocurrirá con la Ciudad de México como Capital de la Transformación.

MUERA EL REY, VIVA LA REINA



 Vladimir Rothschuh

  

Ni Reina, ni Rey, ambos son la expresión soberana de sesenta y seis millones de votos. Treinta millones de sufragios a favor de López Obrador,  más otros treinta y seis millones de Sheinbaum, representan  la continuidad sin ruptura con un estilo personal distinto del primer Jefe de Estado que acabó con los oropeles monárquicos de nuestro presidencialismo y recuperó el sentido social del liberalismo, del anti reeleccionismo y de la Revolución. Porque no obstante de esa identidad mexicana patriotera, pervivió la figura principesca del Partido de Estado que instauró su resurrección a  través del parricidio: matar metafóricamente al mandatario y su sexenio, renaciendo en el deshielo de una nueva primavera política con nuevo Presidente de la República, nuevo Gabinete y el ajuste judicial al pasado inmediato. Nada le debía el nuevo Rey, al Rey muerto, y había que juzgarlo para deleite del pan circense del pueblo entretenido con las purgas para ocultar la sospecha y la realidad de un triunfo sobre elecciones amañadas por testaferros y comparsas. En el “no le debo nada, pero me la debe”, supo discurrir el principado moderno priísta hasta la putrefacción necesaria de Lomas Taurinas y la transición transada de la alternancia de la derecha panista imitando la corrupción y los fraudes electorales de sus enemigos. Al frente estaba la interrogante de cómo evitar los vicios de ese pasado devolviendo al Estado su rostro de justicia social, a la política su honestidad y a la democracia su legitimidad, una duda legítima fraguada desde 1994 hasta 2018, como malestar en Cuauhtémoc Cárdenas y en deber histórico en  López Obrador,  que para no verse éste ante el espejo como el álbum de nuestras figuras del desfigure político, repasó en su obsesión ese mismo álbum encontrándose con Juárez, con Madero y con Cárdenas. Usualmente el discurso principesco primero de priístas y enseguida de panistas, fue que “ser oposición era fácil”, no entendieron que lo difícil era ser gobernante. Sin embargo, en todo este sexenio de la 4T,  la sentencia se desmoronó, no supieron ser oposición y se desintegraron como partidos políticos en el horizonte de sus semejanzas pasadas: PAN, PRI y PRD, moralmente se auto derrotaron. La dilución del contrario podía permitirle a López Obrador abrevar en las tentaciones autoritarias cuando el pueblo mismo, aún antier, le exigía su permanencia en la vida pública. No parecerme a nadie del ayer habría extraviado el proyecto de país, pero verse en ese azogue para no repetir el yerro, es lo deslumbrante cuando gira López Obrador sobre sus pasados programas del 2006 y 2012,   hacia una izquierda literalmente de género, con una Federación de mujeres, con un Gabinete y Legislativo de mexicanas; él, padre de hijos varones pero con una consorte nada silente en el reclamo histórico del poder blando feminista, encontró en el patriarcado el quid de evitar dicho pretérito: aniquiló las cargadas, ciñó su Gabinete a sus Mañaneras, aplacó el tapadismo, recreó las corcholatas y las extinguió con un proceso de consulta popular, pero especialmente enfiló una acólita hacia la segunda parte de su transformación nacional como escisión de cinco siglos. El pasado no volverá, coreaban las revoluciones, pero dichos ayeres sí regresaron a fuerza de rutinas y de confort, la mejor forma de impedirlo la consiguió López Obrador con una visión feminista y Claudia Sheinbaum encabezándola. Porque con lo que hay que romper no es con el proyecto de la Cuarta Transformación sino con las anomalías de nuestra República. En la décima gira que cerró el recorrido por los 32 estados, la melancolía se presentó en el adiós de López Obrador, permitiendo alumbrar el finiquito principesco del parricidio en la sentencia de la Presidenta Electa: “Lo que quisieran es que hubiera un deslinde que marcara diferencia, que lo criticara, no lo voy a hacer, nunca. Es un honor estar con Obrador.” En vísperas del Grito que nos funde en Patria y patriarcado, en México acontece el inicio de una Matria que purgará nuestra historia a través de la primera mujer que asume como hembra los designios asignados a los hombres en la Colonia y en la República. Dispuesta a darle identidad a un país masculino desde su nombre “México”, ella dispuso vestirlo con “M” de Mujer y al impositivismo  lingüístico gachupín de la Real Academia sobre el sustantivo neutro, resolvió darle género: “Presidenta”. Porque a lo largo de nuestro tiempo y ancho de nuestra geografía, el sustantivo neutro hizo de las mexicanas figuras silentes aunque determinantes de los grandes cambios y de los “grandes hombres”; siempre detrás aunque fueran al frente, la cosecha de elogios sí tenían género: eran para él o ellos. Sin mujeres gobernantes, salvo los accidentes mayas  de madres que administraban el poder mientras crecían sus hijos del futuro esplendor,  nuestra historia es de los hombres, al grado que a la Mujer de Cinabrio se le descubrió y se le ocultó por décadas, hasta que en este sexenio de mujeres se le dio sitio en un museo propio. México siempre será un país de singularidad y extrañezas, su paradoja es que haya sido la mano feminista de un gobernante hombre, sin hijas pero con una esposa culta, el que girara nuestra historia hacia la justicia, la equidad y la paridad de género. 

BRUGADA, PROMESA HUMANISTA

 



 

Vladimir Rothschuh

 

Retrasó Clara Brugada el anuncio de su Gabinete y equipo de transición en franca cortesía a la agenda de los jueves gabinetales de la presidenta Sheinbaum. El lapso le permitió a la Jefa de Gobierno volver a hacer tarea de piso por todas las alcaldías ciñendo su plan sexenal de gobierno conforme a las demandas sociales. Anunció una reingeniería gabinetal con nuevas Secretarías que no deben seguir funcionando en segundo plano acorde a las urgencias en vivienda y en agua, según lo percibió en los cárteles de ultraderecha parasitando en ambos derechos populares. La histórica demanda de vivienda en la CDMX como su crisis hídrica, están vinculados a Clara Brugada a través de sus luchas sociales y la percepción mercantilista de dichos servicios, no sólo por el lado del panismo, sino también del perredismo lucrando con la pobreza y amalgamados en contra suya en el aliancismo de la reciente jornada electoral capitalina. La crisis de vivienda e hídrica implica en el escenario de la nueva Jefa de Gobierno, una visión humanista integral y nacional, la que el presidente López Obrador impulsó con la descentralización burocrática enviando a provincia las distintas Secretarías de su Gabinete. La territorialización del Gobierno Federal la cumplió únicamente Alejandra Frausto moviendo a Tlaxcala la sede de la Secretaría de Cultura, siendo que Sonora quedó aguardando a Agricultura, Guerrero a Salubridad, Cancún a Turismo, Oaxaca a Bienestar, Mérida a Semarnat y un largo etcétera cargado por defecto a la Pandemia. Mientras la CDMX sea el eje nacional del desarrollo y la seguridad pública, seguirá atrayendo el sueño mexicano de una vida próspera. De ahí que Clara Brugada haya optado por mantener el paradigma de ciudad segura de la presidenta Sheinbaum, anunciando la ratificación, antes del lunes,  del primer integrante de su Gabinete, Pablo Vázquez Camacho, titular de Seguridad Ciudadana. Los indicadores nacionales de seguridad pública de la CDMX, revelados por el presidente López Obrador y Rosa Icela Rodríguez, en las Mañaneras, apuntan a mantener el modelo eficaz de Sheinbaum. Así mientras la Presidenta de la República al primero que ratifica en su Gabinete es al responsable hacendario de las finanzas nacionales, Ramírez de la O, Clara Brugada hace lo suyo con Vázquez Camacho en la policía capitalina. El proyecto del presidente López Obrador de descentralizar la vida pública, lo atrajo Brugada con su anuncio de que  desconcentrará su gobierno hacia las alcaldías que ahora asumirán  acciones y responsabilidades  de cara a las comunidades. La digitalización de servicios fue un primer paso de Sheinbaum en el gobierno capitalino, el segundo piso de la transformación equivale para Brugada, darle rostro humano de manera directa, coloquial y eficiente, debido a que el analfabetismo cibernético es aún elevado en la CDMX y afecta a las generaciones de adultos mayores e inclusive a las generaciones que ya rondan el medio siglo. Agua, vivienda y territorialización, son los frutos inmediatos de la Gira de la Gratitud de la Jefa de Gobierno electa, al pueblo que la prefirió para fortalecer e impulsar el Humanismo Mexicano desde el Segundo Piso de la Transformación en la Ciudad de México, conforme a los programas y acciones del presidente López Obrador y de la presidenta Sheinbaum.

DISTOPÍAS


 




 

Vladimir Rothschuh

 

 

A la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, le toca  ingeniárselas reinventando su propia gira de la gratitud por cada alcaldía de la Ciudad de México. El saldo es formidable, tiene capacidad de resiliencia en lo físico y en lo político: en dos meses ha proyectado un segundo piso de la 4T en la CDMX transformando el administrativismo en derecho humano como el agua, la vivienda, pueblos originarios, los adultos mayores, las mujeres y los jóvenes. El Humanismo Mexicano del presidente López Obrador se apartó de las izquierdas en el poder al colocar a las familias en el centro de sus acciones y ahí radicó su éxito. Brugada lo retoma cuando ubica a los chilangos en el cimiento de sus acciones de gobierno y no a la inversa. Es clara su percepción social  debido a que nuestra izquierda ha cometido pecados capitales en la gobernanza de la CDMX: privatizó el segundo piso; privatizó la cobranza del agua y toleró que las transnacionales embotellaran el vital líquido; privatizó la verificación, las fotomultas, los engomados, emplacadados, parquímetros y estacionamientos de supermercados; hubo pecado cuando el Metrobús nació sietemesino en brazos de la IP; cuando privatizó las áreas recreativas e hizo las reformas para que los cárteles proliferaran en el sector inmobiliario. Lascas, tajadas, fajitas o como quiera llamársele a la corrupción de ideales por el enriquecimiento particular. Ser político para robar, es intolerable para el presidente López Obrador que ha puesto al pueblo en el eje del humanismo mexicano y viceversa porque no habría humanismo sin pueblo, siendo que ahora Clara Brugada hace a los chilangos la trama de su tejido social, pues el bienestar de los chilangos no es tarea de la iniciativa privada, siglos después de nuestros liberales, apostarle a la solidaridad católica con sus históricas migajas de bonhomía, pervierte las responsabilidades públicas del Gobierno y del Estado. La subrogación de servicios conculcó los derechos al agua, a la vivienda, al trabajo a la electricidad, al aire limpio, a la salud y a una vida sin violencia, fue distópico y el presidente López Obrador lo corrigió en seis años. Clara Brugada ahora va por otro sexenio de utopías. 

OBSERVANCIAS Y DEBERES



 

Vladimir Rothschuh

 

El bosque cultural más grande del mundo, visitado por 30 millones de personas al año y en una superficie de 900 hectáreas, es la obra emblemática del presidente López Obrador y de la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum. Lo que antes fue la sede de la corrupción presidencial, fue transformada en la Casa del Pueblo de México dando inició al proyecto de Chapultepec Naturaleza y Cultura. Transformó también una zona militar en espacio de recreación escénica, porque con el presidente López Obrador el Ejército dejó de ser el reflejo de la violencia política que lo utilizó con fines ajenos a su origen revolucionario. Es curioso el tránsito de la Cuarta Transformación desde la Tercera, pues Lázaro Cárdenas abandona el Castillo de Chapultepec para volverlo museo y el presidente López Obrador abandona la residencias oficial Los Pinos, para volverla museo y espacio de convivencia cultural del Pueblo de México. Alejandra Frausto es la mano que operó en tiempo y forma la obra emblema de la 4T en la Ciudad de México, como lo hizo en el Gabinete cumpliendo con la descentralización administrativa de la Secretaría de Cultura en Tlaxcala. La paradoja del cumplimiento e incumplimiento de las obras asignadas es que los que culminaron sus tareas con Chapultepec Naturaleza y Cultura, el Tren Maya y Dos Bocas, tuvieron luz verde para la Presidencia de la República, Tabasco y para Veracruz, a los incumplidos el presidente López Obrador los amarró a su silla y Chiapas ahora tiene a Eduardo Ramírez de mandatario electo. Con el 95 por ciento de la obra acabada en Chapultepec Naturaleza y Cultura, Alejandra Frausto y el arquitecto Gabriel Orozco, rindieron cuentas claras en la Mañanera Presidencial, en septiembre el Bosque Cultural Más Grande del Mundo será inaugurado por el Jefe de Estado de iguales dimensiones globales. Las cifras de los recursos invertidos, de los nuevos espacios, de las nuevas obras, del empleo generado, de los visitantes, de los nuevos espacios recuperados, de los ámbitos ambientales y culturales intervenidos, son realmente brutales: es una danza de millones. Alejandra Frausto le cumplió al presidente López Obrador, le cumplió al pueblo de México, le cumplió a la cultura nacional. Hoy la Ciudad de México cuenta con el superlativo espacio ambiental y cultural, para que la nueva Jefa de Gobierno, Clara Brugada, desate otra utopía, ahora mundial volviendo a la capital del país competidora de Frankfurt, Bolonia, Madrid, Bogotá, Sidney, Tokio, Singapur, Calgary, Buenos Aires, Nueva York y París.  

INVESTIDURA DECLINADA

 


 

Vladimir Rothschuh

 

El doctor Leonardo Lomelí,salió de sus vacaciones sagradas, para comprometer la investidura del rectorado debido a que la figura de la máxima autoridad de la UNAM tomó partido en un foro universitario sobre la reforma judicial que hará electos a los impartidores de justicia. El Rector de la UNAM es la máxima autoridad de los universitarios, asume pluralidad, representa las ideas diversas, alejado del sectarismo aparta su ideología, se aleja del prejuicio y es el facilitador de ese universo poliédrico. Un Rector no se quita la cachucha de Puma cuando se baña, no se retira la camiseta unamita cuando duerme, es autoridad día y noche, las expresiones de sus catedráticos e investigadores, en cambio, rayan la ligereza del particularismo. El Rector debió introducir en el foro la toleracia en el debate de ideas y alejarse de asumir una de las actitudes que han identificado al conservadurismo político pertrechado en la SCJN a través de la ministra Piña, como lo fue en algún momento el INE con Lorenzo Córdova ahora refugiado en Investigaciones Jurídicas. La negativa de Lomelí no habla de su autonomía sino de su dependencia a la posdemocracia que ha hecho a Jurídicas un refugio no del libre pensamiento sino del compromiso de actores políticos de sexenios pasados y recientes. Posiblemente el rector Lomelí haya entreverado la autonomía de la UNAM con la del Poder Judicial, ciertamente que tampoco en la Máxima Casa de Estudios hay democracia eligiendo a sus autoridades por la vía popular, tampoco un órgano disciplinario responde a los infinitos reclamos universitarios, ya no se diga los emolumentos. Alguien convenció al doctor Lomelí que luego de la democratización del Poder Judicial y de la achicada de los millonarios sueldos, seguiría la Máxima Casa de Estudios, suspicacias erigidas en decretos para atraer lo que se teme. Una consulta universitaria sobre la reforma judicial sería desemejante a lo que opina el Rector Lomelí y ahí está el dilema del autonomismo que no mantuvo la máxima autoridad universitaria al tomar partido por lo que creen los investigadores de jurídicas, pero no lo que opina el grueso de la UNAM. El Rector es un facilitador universitario y representa a todos los alumnos, mentores, investigadores y trabajadores. Señalarlo obliga a interrogar si esa totalidad unamita se cree representada en lo que digan quienes no son electos.