Vladimir Rothschuh
Por un año lucró Eric Flores con el nombre de la
Presidenta de la República. Creó una nueva organización tramposa con tal de
juntar los requerimientos del INE, todo a la falsa sombra de Claudia Sheinbaum
Pardo. En el INE se tragaron el anzuelo de que Eric Flores era allegado de la
presidenta Sheinbaum y le dieron luz verde para avanzar en la segunda
trapacería con los recursos públicos. Cuando Esthela Damián inició proceso
contra el INE y las presuntas amistades de Sheinbaum, ya de los evangélicos
como de los embozados en el Consejo Electoral, entonces se le tapa el ojo al
macho y la maroma es cambiar de camiseta para llamarse PAZ, con tal de sortear
la usurpación y el abuso. El cambio de nombre no impide que el TEPJF revise el
llamativo caso de quienes violentaron el Estado Laico bajo el visto bueno de
Gobernación, enseguida del INE, más la agravante de desfalcar la institución
presidencial usando las siglas de Sheinbaum. Cambiar de nombre no basta, el
magistrado Felipe Fuentes ha de valorar que las asambleas y los militantes
adscritos al CSP no son los mismos de PAZ. Se inscribieron bajo el engaño de
unas siglas que hoy son diferentes y fruto de un proceso en su contra por
Palacio Nacional. Por ende, el pleno encabezado por el magistrado Bátiz ha de
dar revés a la tercera maniobra sucia de Flores y cerrarle el paso a una
organización a la que no se adhirieron inicialmente más de 350 mil
simpatizantes, porque simpatizaban con la Presidenta de México no con el
evangelista Flores. Por tradición, una cofradía que aspira a representar a los
ciudadanos y comienza su existencia mintiendo y anticristianamente sigue
mintiendo, a largo plazo seguirá defraudando. La democracia no es timo, no se
trata de trampear a unos y otros con falsías en aras de la corrupción de sus pastores
o dirigentes. Para el INE los excesos de Eric Flores han sido perdonados, para
el Supremo Electoral es el momento de demostrar que su calidad soberana emanada
del voto popular representa los intereses de los mexicanos. En esta Cuaresma al
falso cristiano y pastor evangélico, bien le vendría su indeleble cruz de
ceniza.