LAS TRAMPAS DEL ESPECTÁCULO
ARROGANCIA DEL PODER
Vladimir Rothschuh
A horas de su segundo
informe presidencial, Claudia Sheinbaum arroja un balance crucial de su
gestión, la mandataria no se erige como el eco de un mandato ajeno, sino como
la ejecutora de un poder propio, templado en la disciplina y afirmado en el
quiebre paulatino de las dinámicas de complicidad que amenazaban con asfixiar
su responsabilidad otorgada por el pueblo. La distancia entre la retórica y la
práctica se mide en los contrastes: su agenda diaria es de trabajo acosada por
el entorno del régimen saliente marcado por el tufo del nepotismo, los negocios
al amparo de las relaciones criminales y la normalización de la impunidad como
divisa política. La Presidenta de México ha debido marcar una línea de fuego: ni
los afectos personales ni las lealtades del pasado han servido de
salvoconducto. El juego de sombras que durante seis años pretendió proyectar
una figura cruelmente patriarcal sobre
Palacio Nacional, comenzó a esfumarse no desde hoy, sino desde el primer
minuto que Sheinbaum asumió el poder y fue sellando distancia con todo aquello
que ella no era: deshonestidad, corrupción, fraudes, nepotismo. La política
mexicana, históricamente proclive a la subordinación y al culto a la
personalidad, presencia hoy la recomposición de la autoridad de la Presidenta
de México que rechaza someterse al dictado de quienes aspiran erigirse en
gobernantes de facto y a quienes el pueblo no otorga el mínimo crédito, si es
que alguna vez lo hubo bajo la demagogia populista. Los intentos por desafiar
la soberanía institucional, ya sea mediante la restitución de operadores
controversiales ligados al crimen organizado o a través del despliegue de
audacias internacionales encarnadas en figuras nepóticas agraviantes, revelan
la desesperación de un viejo régimen
soterrado por mantener el control del escenario frente a potencias externas e
instituciones nuestras. Esos estertores de
poder, han puesto a prueba la templanza de Sheinbaum: la figura de la
Presidenta no se presta como escudo protector de la corrupción, ni está
dispuesta a pagar los costos políticos de agravios que no le pertenecen y que
jamás habrían de serlo debido a su impoluta vida tanto privada como pública
porque no ha robado, no ha matado, ni mentido. El desenlace de esta altanería exaltada
durante estas semanas, evoca episodios inevitables de la historia nacional. Así
como el cardenismo quebró las cadenas del absolutismo revolucionario para
refundar la autoridad del Estado, el presente exige la cancelación definitiva
de cualquier tutelar sombra. El mensaje de la Presidenta de México emitido a la
Nación en sus redes sociales nos convoca a la unidad en torno suyo con la
contundencia de un mandato categórico: el poder sin principios deviene
invariablemente en arrogancia; el poder ejercido sin límites degenera en
abuso; aquel que da la espalda al
ciudadano termina derrotado ante el juicio severo de la historia; ningún
interés particular, por arraigado que esté en la estructura del pasado,
puede ostentarse por encima del futuro ni de la dignidad de México. De la
figura reservada de otros tiempos no resta más que el aprendizaje procesado.
Hoy se alza una Presidenta de México firme, consciente de que los cargos son
pasajeros, pero la responsabilidad con el país es eterna. Por encima de
cualquier nombre o pretensión de dinastía, el ejercicio de la Presidencia de la
República bajo la primera mujer mandataria se consolida y legitima sin
ataduras.
BITÁCORA SIN RUIDO
Vladimir Rothschuh
En el centro del ejercicio del poder político de la Presidenta de México, el ruido mediático con controversias coyunturales y litigios retóricos no detiene la dinámica de su agenda; el ritmo se mantiene en torno a acciones concretas alineadas con el bienestar de los mexicanos. Esta característica permite entrever cómo Sheinbaum redimensiona los reclamos de una industriosa política volátil, al tiempo que consolida una agenda gubernamental orientada a cumplir compromisos estructurales en justicia, deporte, salud, agricultura, turismo y patrimonio de cada hogar. El primer eje prioritario de su bitácora, se centra en la pacificación del país. Lejos de las querellas sobre el modelo de seguridad que antaño consumía las confrontaciones partidistas, hoy día la implementación de la Estrategia Nacional de Seguridad encabezada por Harfuch, proyecta avances en la contención de la violencia delictiva, disminuciones constantes en los índices de homicidio doloso a lo largo de los últimos meses. Estos progresos buscan institucionalizar la justicia y pacificar zonas prioritarias del territorio nacional a través de la inteligencia policial, la coordinación institucional y especialmente conforme al paradigma del humanismo mexicano, atender las causas. Resonando a favor la agenda de desarrollo social que integra al deporte de alto rendimiento como un pilar de cohesión social y proyección internacional. A través del incremento en las becas y apoyos económicos para atletas tras su participación en certámenes internacionales, la estrategia de la Presidenta fortalece la infraestructura de soporte al talento nacional. Con ello desmantela Sheinbaum la angustia financiera recurrente de las familias deportistas, convirtiendo el alto rendimiento en una herramienta accesible de movilidad social ejemplificada, cuyo reflejo colectivo debe traducirse en más acciones de barrio en torno al deporte a favor de la reconstrucción de la paz pública. Así y luego de haber sido sede de la Copa Mundial, México transita favorablemente en las derivaciones económicas inmediatas, tal lo refleja el sector turístico con el indicador de nuestro país frente al mercado global. La llegada constante de millones de visitantes internacionales posmundial y el dinamismo en la captación de divisas demuestran la confianza en los destinos mexicanos. Este flujo invariable de pasajeros no solo fortalece la balanza comercial, sino que se traduce en derrama directa para prestadores de servicios y comunidades locales a lo largo de las principales rutas nacionales. La Presidenta inflexible sostiene su promesa del derecho social a la vivienda digna, también como parte de las causas atendidas y que redondean su proyecto nacional de un país no solamente en paz, sino que lo compartido sea asimismo el acceso a una residencia digna y reafirmada como un mecanismo prioritario de equidad social. Mediante la regularización de predios, el otorgamiento de escrituras y la liquidación de deudas impagables de créditos hipotecarios, el programa de Vivienda para el Bienestar, otorga a través del Infonavit y Fovissste, certeza jurídica a sectores históricamente vulnerados. Estas entregas directas en todo el territorio, apuntan a consolidar el patrimonio de los hogares como un acto básico de justicia redistributiva. El horizonte de la agenda presidencial demuestra que, sobre el ruido político de la política cotidiana, la hoja de ruta de Sheinbaum no se demora en los accidentes politiqueros de la cantinela mediática y partidista, manteniéndose centrado el Segundo Piso en las necesidades prioritarias de la población y de México.
DEMOCRACIA ELECTORAL, JUSTICIA EN TERRITORIO
El Nuevo Poder Judicial manifestó
renovación de sus tiempos con el Encuentro Nacional de Magistraturas
Electorales 2026. El Supremo Electoral y la Suprema Corte coincidieron bajo una
señal certera: cada elección no sólo deja resultados y gobernantes; también
deja aprendizajes. Y esas lecciones, coincidieron Hugo Aguilar y Gilberto Bátiz
deben convertirse en preparación institucional para los procesos por venir.
Este fue el cimiento donde el ministro presidente Hugo Aguilar Ortiz y el
magistrado presidente de Supremo Electoral, fortalecieron la coordinación entre
los organismos con tal de amparar una justicia cercana a las exigencias de la
ciudadanía. Bátiz García colocó el reto en el horizonte de las elecciones de
2027 y 2028: éstas pondrán nuevamente a prueba al sistema democrático y
exigirán que la experiencia acumulada por las autoridades federales, regionales
y estatales se transforme en capacidad de respuesta. Se trata de llegar
preparados a una nueva elección y cohesionados para resolver los conflictos que
inevitablemente acompañan a toda competencia democrática. El magistrado Bátiz
planteó que la riqueza democrática mexicana por sus entornos territoriales
diversos sintonizan una común exigencia ciudadana: que la justicia electoral
funcione, resuelva y dé certeza. En esa lógica, la tarea de las autoridades
electorales trasciende pues contribuyen a la paz social y a la gobernabilidad
del México. El Encuentro Nacional de Magistraturas Electorales 2026, adquirió
así más de un sentido: escuchar experiencias, compartir criterios y anticipar
riesgos comunes permite construir respuestas institucionales comunes. La
ciudadanía no pedirá discursos a los mandos electorales sino resultados
verificables: sentencias oportunas, razones claras, derechos protegidos, reglas
respetadas e independencia frente al conflicto. La presencia de las
magistraturas electorales tuvo además un profundo significado institucional de
los nuevos tiempos transformadores. Hugo Aguilar Ortiz reconoció públicamente
los 30 años de trabajo del TEPJF coincidentes con la primera transición
democrática y sus subsiguientes alternancias. El TEPJF ha mostrado capacidad
para responder a las transformaciones de la realidad política y electoral de
México. Hizo memoria en Ministro Presidente en que el Tribunal Electoral como
un organismo flexible, ha podido adaptarse y ser referente para otras
impartidoras de justicia no solamente regional o doméstico, sino internacional.
Su reconocimiento fue mayor: habló la autoridad máxima de la SCJN, de un órgano
que ha demostrado que la justicia electoral puede funcionar con dinamismo y
eficiencia al servicio del pueblo. La simbiosis entre ambos presidentes está,
por tanto, en la responsabilidad institucional. El TEPJF llega a sus tres
décadas con una experiencia que la propia Corte reconoce como referente,
mientras la nueva integración democrática y popular de sus magistrados imprime
dinamismo y eficiencia a la impartición de justicia desde la pluriculturalidad
y la territorialidad. El mensaje de fondo del encuentro fue que la democracia
no termina en las urnas, después de cada elección comienza el trabajo de las
instituciones para hacer valer los derechos, resolver las controversias y
preservar la confianza pública. Las elecciones de 2027 y 2028 serán un
ejercicio renovado. Y el Nuevo Poder Judicial marcará la diferencia con una
justicia electoral capaz de responder ahí donde ocurren los conflictos y donde
finalmente se mide la legitimidad ante la ciudadanía.
UN CHALECO ANTIBALAS
Vladimir Rothschuh
La estrategia para eludir el costo político se ha vuelto una
fórmula tan trillada como peligrosa cada vez que se usa la autoridad del
expresidente de México como blindaje personal. Este recurso, utilizado hasta el
cansancio durante las crisis de figuras como Adán Augusto López, Rubén Rocha
Moya, Marina del Pilar y los colmos, Cuauhtémoc Blanco, Rodríguez Padilla y
etcétera, escala niveles de estulticia. Es indispensable asentar un principio
básico de ética pública: los ilícitos, excesos y omisiones cometidos por
militantes, funcionarios, gobernadores o legisladores son estrictamente eventos
de responsabilidad personal. Pretender que la figura del exmandatario funcione
como un chaleco antibalas para encubrir fallas propias no solo es éticamente
insostenible, sino que exhibe un infantilismo político exagerado. En el entorno
que rodea la dirigencia nacional guinda, este hábito de buscar amparo en el
referente paternal refleja la fijación de una conciencia colectiva lastimada
que, lejos de asumir la madurez que exige el ejercicio del poder, perpetúa una
nefasta herencia de irresponsabilidad institucional. Este patrón es la
manifestación de un diseño de poder que privilegió la lealtad personal sobre la
solvencia técnica y la rendición de cuentas. Durante años, el aparato guinda
construyó su cohesión interna apelando a la figura tutelar obradorista como
cemento ideológico, y ahora cosecha las consecuencias de esa dependencia:
cuando el liderazgo original se retira del primer plano institucional, la
orfandad política resultante empuja a los cuadros de primera y segunda línea a
invocar su nombre no como inspiración programática, sino como escudo defensivo
ante cada escándalo. El problema de fondo trasciende las dirigencias de
Montiel, Citlalli o a cualquier funcionario partidista en particular. Se trata
de una cultura política que ha normalizado la sustitución del análisis por la
lealtad y de la autocrítica por la épica del movimiento. Cada vez que surge una
crisis —ya sea un asesinato con ribetes de crimen organizado, un desvío de
recursos, misoginia o una negligencia administrativa— la respuesta
institucional privilegiada no es la investigación rigurosa ni la separación del
cargo de los responsables directos, sino la construcción de una narrativa que
traslada el conflicto al terreno simbólico, donde utilizar al fundador del
movimiento se confunde deliberadamente con defender a quienes hoy ocupan
posiciones de poder. Esta confusión opera como una cortina de humo que impide
el escrutinio ciudadano y desactiva cualquier exigencia de deslinde de
responsabilidades. Al mismo tiempo, erosiona el propio legado que se dice
proteger, pues convierte al expresidente López Obrador en rehén permanente de
los errores ajenos, exponiéndolo a un desgaste que él mismo no provocó pero que
termina salpicándolo por la vía del silencio cómplice de quienes no deberían
estarlo invocando. La responsabilidad política, entendida en su sentido más
elemental, exige que quien ejerce el poder público responda por sus actos ante
las instituciones y ante la ciudadanía, no ante la memoria de un liderazgo
pasado. Mientras la dirigencia morenista continúe recurriendo al mismo libreto
—diluir la culpa individual en la figura colectiva del movimiento y su
fundador—, este partido seguirá reproduciendo la misma fragilidad institucional
que hoy lo mantiene atrapado en un ciclo de crisis recurrentes. La madurez
política no se hereda ni se invoca: se ejerce y comienza por aceptar que cada
militante, funcionario, gobernador y legislador debe responder por cada uno de
sus actos.
HUGO AL 2030
Vladimir Rothschuh
La mejor versión del ministro Hugo Aguilar Ortiz es la que él mismo construye
de sí. De forma análoga a como Honoré de Balzac pincelaba a los personajes de
sus obras: con su figura menuda, su característico bigote, las guayaberas
bordadas con grecas indígenas, su hablar pausado y sus expresiones moderadas,
el Ministro Presidente condensa la suma de cinco siglos de resistencia y
cultura de los pueblos originarios. Aunque se ostenta puro Ñuu Savi, es en
realidad resultado del mestizaje que funda los múltiples Méxicos que moldean
culturas, lenguas, religiones y diversidades sociales. Esa impronta pone en
entredicho la célebre sentencia de Octavio Paz en Sor Juana Inés de la Cruz o
las trampas de la fe, donde el poeta atribuye la cortesía mexicana al
refinamiento de la Corte virreinal del altiplano. Existe una sustancia más
profunda en los pueblos originarios que enriquece esa manifestación suave del
comportamiento colectivo, y que no necesariamente nació en el Centro, aun
cuando Antequera —hoy Oaxaca— haya perfilado conductas a través de sus
haciendas, iglesias y conventos. La figura étnica de Aguilar Ortiz en el Poder
Judicial decanta de la mejor manera la reforma histórica y popular de este
poder del Estado. Su trayectoria, centrada en el pluralismo jurídico, los
derechos humanos y las causas de los pueblos indígenas, proyecta una imagen de
reforma social exenta de estridencias ideológicas, que concilia la agenda de la
Cuarta Transformación con el rigor constitucional. Ese estilo sobrio genera
certeza en los sectores económicos y se traduce en predictibilidad jurídica.
Esa misma red de su ADN le permite tejer equilibrios internos y externos.
Destaca su relación institucional fluida con la presidenta Claudia Sheinbaum,
que lo posiciona como interlocutor confiable, más interesado en la estabilidad
de la reforma judicial que en las disputas de facción. En poco más de un año,
ha construido un liderazgo que actúa como contrapeso dentro del Pleno, concilia
posturas entre los ministros de la nueva etapa y evita la parálisis operativa del
máximo tribunal. Sostiene, además, un diálogo fluido con el Congreso, superando
la vieja confrontación del interpretativismo constituyente, en la que la
Suprema Corte pretendía legislar por encima del órgano soberano. Esas virtudes
cobran relevancia justo cuando se discute la reconfiguración de la SCJN. El
nudo central está en la antinomia entre el artículo 94 y el artículo 97, que
nunca fue derogado y que faculta al Pleno a elegir a su presidente por cuatro
años mediante voto interno. La reforma judicial de mayo de 2026, que pospuso a
2028 la elección de jueces y magistrados, dejó intacta la contradicción y la
propia presidenta Sheinbaum ha reconocido en su conferencia matutina la
existencia de ese conflicto normativo. En el Pleno se perfila ya un bloque de
ministros dispuesto a inclinar la balanza hacia la permanencia del ministro
presidente. En un contexto donde la transformación judicial sigue incompleta de
cara al proceso electoral de 2028 y a la consolidación del "Segundo
Piso" de la Transformación, no hay margen para que dos pasos hacia
adelante se conviertan en cuatro hacia atrás, arriesgando la certidumbre en el
Estado de Derecho. Que Hugo Aguilar Ortiz complete un mandato ampliado no es
solo la salida técnica a una antinomia constitucional: es, sobre todo, la
apuesta por sostener al frente del Poder Judicial un perfil que ha sabido
traducir sentencias por la gobernabilidad de México.
LA REFORESTACIÓN DE MÉXICO
Vladimir Rothschuh
Con techo azul y blanco de sodalita y un altépetl extenso e
inmenso de chalchihuites, vivió la Presidenta de México una de las postales más
hermosas de su mandato: la Reforestación de México. El escenario sagrado e
innovador repleto de manos listas para sembrar vida acabó despertando a la
Iztaccíhuatl. De pie todos, celebrando la jornada que la Presidenta ahí
inauguraba, la creatividad de la naturaleza desbordó felizmente el machote
calcado e imitado infinitas veces entre lonas y granito. Así como en la
Mañanera fresca de plantas y simulaciones geográficas de México en sus
vegetaciones anunciando Sheinbaum la Jornada Nacional de Reforestación 2026,
ahora, de lo virtual pasó la Presidenta a vivir lo textual de un soplo
inolvidable respirando vida y sembrando simbolismo yendo a despertar de su
sueño de siglos a la Mujer de Blanco. No se trataba de una simulación de
escritorio: en ese solo día se desplegó una meta sin precedentes de 6.6
millones de árboles y plantas sembrados de forma simultánea a lo largo de
32,000 hectáreas en 621 municipios de los 32 estados del país. Sería magnífico
que a partir de ayer los responsables de la logística en las giras de la
Presidenta ensayen de vez en cuando nuevos giros escenográficos; porque talento
fresco sí hay en el Segundo Piso de la Transformación como lo deja ver Columba
López, añadiendo no solamente escenografías creativas en sus acciones sino
resolviendo la penosa herencia de 173 años de patriarcado con el jitomate, el
maíz blanco, el gusano barrenador, el aguacate, azúcar y los frijoles. Hay
tablado, hay narrativa, hay aplauso, hay vida en cada nueva planta, árbol o
semilla que ayer comenzó a germinar y a crecer, regadas por ese momento de
felicidad compartida por la Presidenta y la gente de Agricultura, Conafor,
Ejército, ejidatarios, comuneros en las faldas de la Mujer Despierta. Un
despliegue monumental que movilizó a más de 235,000 personas, entre brigadistas,
universitarios, voluntarios y comunidades, y que conectó en enlace remoto
directo a la Jefa del Ejecutivo con los 32 gobernadores y gobernadoras desde
sus propias entidades. Frente a la herida abierta en la tierra e historia
-nunca más El Paso de Cortés- México también enfrenta la pérdida de unas
203,000 hectáreas anuales por deforestación, minería, además de las 846,000
hectáreas afectadas por incendios y las 62,000 devastadas por plagas. El gesto
de Sheinbaum en las faldas de la adormilada esposa del Popo, cobraba la
dimensión de una batalla ampliada por su feminismo, porque de la mujer es la
tierra: la intervención directa en 37 Áreas Naturales Protegidas y 17 Áreas
Destinadas Voluntariamente a la Conservación, abarcando desde bosques templados
y nublados hasta selvas, matorrales y manglares, marcando el primer paso hacia
una esperanzadora meta sexenal de 1,500 millones de plantas sembradas para el
año 2030. En el veranillo tan fieramente caluroso como la gracia concedida por
Tlazoltéotl para que su pueblo siembre ahora y pepene en las fiestas de la
Toci-Abuela, la Presidenta de México comulgaba con Iztaccíhuatl los nuevos
tiempos del despertar de las mujeres. Por lo alto del sacro altépetl, Sheinbaum
quebraba siglos de invisibilidad de las mexicanas y además, atajaba el paso del
invasor con millones de manos sembradoras de vida.
SEMBRANDO PAZ
Vladimir Rothschuh
Columba López relanzó el llamado
mundial de Claudia Sheinbaum del 2024 a las potencias reunidas en Brasil para
invertir en paz antes que en guerras. En ese entonces era única la crisis en
Ucrania y hoy ese belicismo se extiende al Medio Oriente. Sembrar Paz y no guerra fue más que el eslogan de la
Presidenta de México pidiendo a China, Rusia y Estados Unidos destinar el 1% de
su gasto armamentista, que a nivel mundial significa unos 24,000 millones de
dólares anuales, con tal de financiar un plan de reforestación el más ambicioso
de la historia que de alguna forma coincidía con el sabio entomólogo E. O.
Wilson y su proyecto ante la ONU de dejar la mitad del planeta para la vida
silvestre. La Presidenta de México propuso en esa cumbre brasileña restaurar 15 millones de hectáreas y
beneficiar a seis millones de agricultores en todo el mundo. Sheinbaum se ha
mantenido en ese horizonte humanista trascendiendo dicho discurso diplomático
para convertirlo en una política pública concreta al interior de México. La Jornada
Nacional de Reforestación intervendrá
32,184 hectáreas repartidas en 621 municipios y 1,632 núcleos agrarios
de las 32 entidades federativas. Intervención más que reforestación porque
implica ir lejos de la mera la siembra de árboles y cuidarlos, como abundó
Columba López, cuando logró sumar a 28 mil personas de Sembrando Vida a un generoso
programa nacional de alfabetización de adultos con respaldo del INEA. Merece
tener perspectiva social la productividad rural, algo así como repite Sheinbaum
cuando señala que hay que ir a las causas, logrando que la educación transforme
vidas. La intervención reforestal de este año
contempla la siembra de 6.6 millones de árboles y plantas, iniciando sus
labores operativas en el Parque Nacional Iztaccíhuatl-Popocatépetl. Más allá de
la cifra, el modelo destaca por articular a dependencias clave como
Agricultura, Medioambiente, Conafor y el programa Sembrando Vida con las
comunidades ejidales, poseedoras del 60% de los ecosistemas forestales del
territorio nacional. Sembrar Paz equivale a ir a la raíz de los actuales
desplazamientos de los pueblos originarios donde el crimen organizado ha hecho
de la tala ilegal otro negocio cruel, como a su vez persigue esta intervención
regenerar suelos degradados y proteger las cuencas hídricas. Al
institucionalizar este despliegue de forma anual, la antes que nada
ambientalista Nobel y Presidenta de México, persigue continuar en su ruta hacia
el año 2030 con la meta de 1,500 millones de árboles sembrados. Claudia
Sheinbaum, desde su propuesta globalista del 2024 al día de hoy, consigue
transformar la diplomacia ambiental de Sembrar Paz y no guerras bajo un
ambicioso compromiso de restauración mexicano de perspectiva internacional.
Habrá que sumar entonces al canciller Velasco para que cacaree en los foros
mundiales como en embajadas y consulados, el aporte de Sheinbaum y los mexicanos a la
paz del planeta.
LOS DONAIRES DE CLAUDIA
Vladimir Rothschuh
El pasado sábado la Presidenta de
México volvió a aplicar el manual de fingimiento político como economía de
fuerzas. Muchas veces fingió inhabilidad; fingió desconocimiento; parecía estar distante pero ahora hace parecer que está cerca aceptando
la invitación del Presidente de Estados Unidos a la final futbolera. Sacó
Sheinbaum de sus cabales a los suyos, que ya se confiaban que la habían
radicalizado y convertido en una férrea chauvinista; desencajó a sus
adversarios que la creían vencida por la
monserga de los ajenos a su proyecto pero que le meten felizmente ruido a su
agenda. Opositores y aliados la
evaluaban estructurada en una sola columna dispuesta a romperse ante los
embates de la administración de Trump. Así es, el deporte de todos los días mexicanos
es exponer a la Presidenta de México a ver cómo le va. Y los sondeos revelan
que le está yendo bien para que surja la interrogante de unos y otros acerca de
qué están haciendo mal ellos para que Sheinbaum no se marchite en el florero de
la exhibición crónica. Y por enésima
ocasión la Presidenta saca el manual y lo aplica con destreza; conforme a los
versos de Lao Tse sobre la rigidez y la muerte o la flexibilidad y la vida; así
Sheinbaum se movió como el bambú acorde al viento sin ofrecer resistencia.
Trump es su aliado y no lo es; sus aliados domésticos lo son y no lo son; sus
adversarios domésticos se exasperan con la facilidad de la retórica y del
simulacro en que fluctúa, danzando a sus maneras hasta la provocación rabiosa
de su inasibilidad. De todo lo que ocurre en la agenda presidencial nada es
suyo y todo es suyo; poco a poco ha desbrozado su camino sin confrontar, sin
chocar con nadie y a su paso, el reguero de victimarios autodestruidos expresa
el donaire de la Mujer que Gobierna México. Si la última Tudor que inventó a
Inglaterra en 45 años de reinado encarna breviarios únicos del manejo político,
Sheinbaum podría ofrecernos variantes modernas de los laberintos
palaciegos que enfrenta una Jefa de Estado
y que ha sabido doblegar las embestidas del imperio vecino, como la mezquindad misógina de ambos lados. La retórica
es el instrumento que la califica muy bien en la consolidación de un
poder que hace dos años todos creían ser sus dueños y en la actualidad nada de
aquello les pertenece y si hay algo que les es suyo, es el descrédito por su
propia inmoralidad que los extermina. Aplicando el manual, sus manos están
limpias y es lo llamativo de las maneras
de aprendizaje bajo las presiones y amenazas del patriarcado. Porque el
masculino-masculino, doméstico e internacional, hacía suya a la primera mujer
gobernante de un país brutalmente machista; algo semejante le ocurrió a la
Reina Virgen que debió crear andamiajes hacia dentro y fuera de Inglaterra para
que la acuerparan sobreviviendo hasta la actualidad como M15 y M16. Intentan todos
ceñirla mientras se desdobla: las críticas acerca de su desordenada agenda diplomática, los chismes
palaciegos, el enjambre de las mañaneras y una discreta ropa hecha en casa pero
con niveles de blindaje altísimos, simplemente vociferan los dones de una Jefa
de Estado tan desnuda a todos como tan oculta a todos en la glosa del I Ching:
treinta radios convergen en el centro de una rueda, pero es el vacío
del eje lo que hace andar al carro. De lo visible proviene el beneficio, pero
de lo invisible proviene la verdadera utilidad. Sheinbaum es su paradigma.
INTERCULTURAL SUPERIOR Y ALIMENTACIÓN BÁSICA
Vladimir Rothschuh
Arrancar con el primer piso de la
Universidad Intercultural de los Altos de Morelos era la base inicial que
requería la gobernadora González Saravia. Las comunidades de Ocuituco, Hueyapan, Tetela
del Volcán, Yecapixtla, Zacualpan de Amilpas y Temoac
requieren una oferta académica más amplia como la acordada con la presidenta
Sheinbaum, pues las dos carreras actuales, Licenciatura en Procesos
Productivos Sustentables y Licenciatura en Turismo Sustentable y
Comunitario, que anunció Mario Delgado, merecen un enfoque
intercultural en salud, herbolaria, parteras, preservación del
náhuatl, derecho comunitario y gestión medioambiental conforme a usos y
costumbres. La nueva SCJN con el giro actual de Hugo Aguilar es una aliada
natural de Margarita González, lo mismo que Leonardo Lomelí con las áreas de la
UNAM sobre interculturalidad y ni qué decir de Claudia Curiel, ahora que
percibió el vacío formativo y técnico de la cocina tradicional durante el
Mundial de Futbol. México no tiene la carrera de chef de comida y platillos de
pueblos originarios. Otra aliada es Alicia Bárcena en su proyecto de economía
circular que comienza en los pueblos originarios. Esta universidad
en los altos morelenses educará a casi tres mil jóvenes de la región y,
con la oferta académica ampliada, podrá irradiar más allá de su zona.
El ambiente de la educación superior que encontró la gobernadora González
Saravia era centralizado y volcado en el modelo tradicional técnico y de
investigación, cuyo diseño lo preside y conduce la UAEM. Con la intercultural
de los Altos hay un quiebre del paradigma urbano e industrial; por vez primera
Morelos tendrá educación superior en territorio y de saberes locales. Indudablemente,
una conquista nacional de la Cuarta Transformación que concluyó el legado de la
ANUIES y el mantra de los Ninis al construir las Universidades de la
Salud, las Rosario Castellanos y las Benito Juárez en 31 estados del país,
atendiendo a 150 mil jóvenes con futuro.
II- Desde hace cinco años, México
no contaba con una baja inflación del 3 por ciento. Y el indicador más valioso
es que la conquista no se debe a Banxico, ni a la Secretaría de Hacienda o de
Economía, sino de Agricultura. Llamativamente, nuestros responsables
financieros solamente la ven pasar y se suman a la celebración cuando hay
resultados a favor; el resto del tiempo andan cabizbajos o se hacen como si la
Virgen les hablara: las derrotas son huérfanas y el Gobierno Federal sudaba orfandad
hace unas semanas cuando el dinero no alcanzaba ni para unos huevos con serrano
y jitomate. La inflación a la baja en México es un logro monumentalmente
simple: el jitomate a diez pesos produjo un efecto dominó en la canasta básica
para incidir económicamente en aquello que no se percibía desde el 2020, cuando
apenas arrancaba la pandemia y los precios de los blanquillos estaban baratos,
pero sin incidencia económica. La presidenta Sheinbaum, con la feminización de
Sader a través de Columba López, llevó, además de la equidad de género al
sector rural y agrario, perspectivas y acciones que atendieron lo esencial en
los hogares mexicanos: la comida. Toda la justicia social de pensiones a los
pobres quedaba aniquilada en el impuesto que debían cubrir los que nada tienen
cuando iban a los mercados. Aseguran que con la renovación de la Cámara de
Diputados, Sheinbaum refrescará su Gabinete para no seguir con los mismos
jugadores el resto del partido, varios de los cuales no la representan y menos
trabajan para México, y ni qué decir de los perfiles propios que poco les
importa. Hoy abunda la medianía en algunas áreas gabinetales
como fardos con los que debe también luchar la Presidenta. Con
equipo propio Sheinbaum sería capitana de su proporcionado barco hacia un
horizonte trazado por su carta de navegación en Segundo Piso.
LA CORRUPCIÓN SOMOS TODOS
Vladimir Rothschuh
Si tan sólo fuera una decisión
personal de Gilberto Bátiz y de Claudia Valle devolverle la vida al ya sin vida
de México Tiene Vida, como al otro que hizo de los recursos públicos una jauja
y para que pueda seguir en el jolgorio irresponsable gritando: ¡Que Siga la
Democracia! El binarismo de nuestra partidocracia simplifica en sus
entenderes que es una mala institución el TEPJF si no cumple los caprichos de
las élites partidistas y que es una
buena institución cuando les concede la razón a los demandantes. El TEPJF ha
sido malo a fechas últimas porque las oposiciones consideran que falsificó la
sobrerrepresentación en el legislativo y hasta abultando las cifras de la
Presidencia de la República. Llamaron oficialistas a los magistrados y
democráticos a la pareja que, afines a las oposiciones, secundaban a panistas y
priístas. Hoy le buscan cargar la mano a los dos nuevos magistrados electos
porque será su voluntarismo y no el positivismo jurídico, el que determine el
futuro de dos agrupaciones políticas tramposas a las que el INE les encontró
más oscuros que claroscuros, violentando las reglas con las que aceptaron
jugar. Las tropelías financieras, religiosas, dinero extranjero, incumplimiento
de asambleas, más un rosario menudo de irregularidades no serán
factores para las ponencias de Bátiz y Valle, sino el estrabismo personal de
ambos magistrados para enmendar lo que los consejeros electorales encontraron
para validar el final de ambas agrupaciones aspiracionistas. El viejo Partido
de Estado requería legitimarse abriendo la bolsa de dinero, algunas
migajas en alcaldías y diputaciones a la chiquillada electoral. Este TEPJF es
la evolución de aquellos tiempos en que inicialmente justificaba el gatopardismo
bajo la denominación de Tribunal de Lo Contencioso Electoral, de carácter puramente
administrativo; con el fraude del 88 y la descomposición final del salinismo
magnicida, aceptó el Partido de Estado avanzar como TRIFE, abonando los
neoliberales la corrupción de las élites políticas bajo la percepción
tecnocrática de que más dinero y más jugadores elevaban la calidad democrática.
México no necesita más partidos debido a que el saltimbanquismo es el sello de
nuestra posdemocracia: cambiar de partido político y de ideología es tan fácil
como cambiarse la ropa interior. Alguien llamó a una de las nuevas agrupaciones
que consiguieron el registro partidista “Somos los mismos”, porque lo conforman
los mismos rostros del pasado y todo gracias a esa herencia priísta de
legitimación electoral con cargo al bolsillo de todos los mexicanos. Tampoco se
puede acusar a Somos México de impostura porque toda nueva agrupación política
lo es, como los Verdes, Naranjas, Guindas, dándole sentido a la sobrevivencia
de las mismas élites subsidiadas con el erario. Hace poco, el TEPJF respaldó la
auto-organización de los partidos para que nadie intervenga desde afuera en su
vida interna, lo cual sigue fomentando la corrupción de los Alitos, de los
Dante, de los Bejaranos, de los Chuchos, de los Anayas. El proyecto de
Sheinbaum para acabar con esa corrupción de la partidocracia era magnífico;
esos mismos partidos, sumando a sus aliados, obviamente no estaban dispuestos a
quedarse cojos y mancos, como decía Arturo Núñez, cual crema y nata de esa
descomposición política de la que formó parte, como lo hace ahora Lorenzo
Córdoba y varios saltimbanquis del INE. Igual que aquel viejo México bronco,
las frases alentadoras de SomosMx, México Tiene Vida y Que Siga la Democracia a
los magistrados Bátiz y Valle son de pórtense bien para que los queramos.
Porque también la Marea Rosa está en veremos ante el TEPJF por el
lopezportillista eslogan de que, si todos somos el problema, todos somos la
solución.
MÉXICO/INGLATERRA: LA EDUCACIÓN TRANSFORMA
Vladimir Rothschuh
Las expresiones más atractivas
sobre el futbol las ofreció aquel argentino admirado principalmente por los
europeos y acentuadamente por los ingleses debido a que era un gentleman de la
literatura que conocía de pe a pa desde Milton hasta Chaucer, iluminando sus
noches de ceguera los tigres de fuego de Blake. Para Borges el futbol y la
educación iban de la mano, un chico de familia pobre su futuro estaba en patear
hábilmente la pelota hasta escalar
clubes profesionales, había más futuro en el futbol que en la escuela.
Una triste realidad contrastada con los ingleses a quienes el Estado británico
obliga a una educación para que a los veinte años el chico cuente con una
carrera o profesión, si es que no logró destacar en la cancha y fácilmente
pueda ser absorbido por la demanda laboral. En México la FIFA tiene calificados
a nueve mil futbolistas profesionales, es el número más alto de los países que
forman parte de la Federación Internacional, mientras que en Inglaterra los
futbolistas profesionales son solamente la mitad de los nuestros, cuatro mil.
Los morelenses vivieron bajo la figura de un personaje futbolero profesional
que no acabó su educación básica siendo asimilado por la partidocracia para ser
alcalde y luego gobernador. El dilema de Cuauhtémoc Blanco se centuplica entre
familias y jóvenes precaristas que no encuentran ningún futuro educativo,
porque a diferencia del paradigma inglés de que si a los veinte años no se
alcanzó perfil en la cancha, para
entonces deberá poseer una carrera profesional y un espacio laboral donde desempeñarse;
el mercado informal mexicano está nutrido de profesionistas como la otra
paradoja de los Ninis: habiendo cursado la universidad no tienen cabida laboral.
Contar con un título universitario en
México no asegura ningún empleo y entre más nivel profesional se alcance las
esperanzas laborales son menores. Para el Estado mexicano la emoción futbolera
es más que una catarsis social, permite que miles de jóvenes sin empleo, ni
educación vuelquen sus energías en las
canchas y con sueños de grandeza multimillonaria, antes que torcerse hacia el
crimen organizado. La FIFA tiene 400
jugadores profesionales mexicanos tipificados como millonarios por las sumas de
sus contratos y hasta en los clubes básicos el dinero no falta porque hay
apoyos, becas y viáticos de la Federación nacional. De estos diez mil millones
de dólares que ganó la FIFA con este
Mundial, una bolsa se reparte entre todos los jugadores participantes. La cifra
monumental se justifica en que México tuvo que poner dinero del gasto público para
seguridad y embellecimiento de la CDMX como anfitriona. Morelos, Aguascalientes
y Tlaxcala tienen un presupuesto anual semejante al que gastó el gobierno de la
Ciudad de México pintando puentes, banquetas, desazolvando, arreglando aceras y
el Estadio Azteca aunque éste no fuera propiedad pública pero justificaban
estructuralmente a la Capital de la Transformación; para Margarita González
Saravia, Lorena Cuéllar y Tere Jiménez
la danza multimillonaria de Brugada tiene otras perspectivas. En este Mundial las derramas económicas fueron
amplias; el gasto deportivo por cerveza superó los 23 mil millones de pesos; los hoteles de la
CDMX, Guadalajara y Monterrey sumaron siete mil millones y la publicidad no se
contabiliza a favor de los mexicanos sino de la FIFA y transnacionales como
Adidas. Deporte del hambre o de la pobreza aseguran que no puede ser calificado
rotundamente el futbol como ocurre con el boxeo, no obstante que se hayan visto
ex profesionales vendiendo chicles, cigarros y dulces en el Estadio Azteca. En
México hay un plus para los profesionales del futbol, pueden cometer delitos y
abusos sin parar en la cárcel.
LA COME HOMBRES
Vladimir Rothschuh
La Come Hombres mexicana tiene
una prima en el viejo mundo que se ha
extendido hasta el sudeste asiático y tiene en vilo a Australia. Pero hay que
ser claros, la Come Hombres mexicana es gringa, vino del norte, como otros
males que nos aquejan en común tal es el fentanilo, los capos, el huachicol y otra sarta de aspectos
negativos que impiden ver los otros logros positivos en favor de ambos pueblos.
No es el momento de echarnos culpas unos a otros, como dice Ron Johnson, sino de
trabajar conjuntamente promoviendo el equilibrio bilateral que ocupan las
agendas de México y Estados Unidos. Ese equilibrio tiene rupturas de siglos,
cuando antiguamente se destrozó con las ganaderías extensivas el hábitat y los ecosistemas tomaron otros rumbos multiplicando
exponencialmente los factores de riesgo; la ganadería extensiva con su
sabanización y la relación distante entre los rancheros y sus hatos, impidieron
llevar controles cercanos en las reses heridas. Penosamente el latifundismo
persiste con sus prácticas feudales, no es extraño que allende del Suchiate
hayan surgido los rebrotes del Gusano Barrenador, aunado al tráfico ilegal de
ganado por la frontera sur una vez que Panamá perdió los controles con sus
moscas estériles. Lo que consiguió primero
EUA en los años treinta y México
medio siglo después erradicando a
la Mosca Come Hombres o del Barrenador, se esfumó muy pronto cuando Brooke
Rollins advirtió el año pasado a Julio
Berdegué de los primeros brotes en Honduras y Guatemala para que cerrara de
inmediato la frontera sur y no hizo caso. La Come Hombres se volvió en la
agenda bilateral tan infame como las drogas y
los aranceles, aunado al mal carácter del sinaloense que echó más combustible al monólogo con la cuota de agua
del Río Bravo, acabando de enrarecer la agenda de la presidenta Sheinbaum ya
complicada con el estilo personal de Trump. El jitomate, el maíz blanco, el Tratado de Aguas del 44, el Gusano
Barrenador, colmaron a Palacio Nacional. El prodigio apareció cuando dispuso la
Presidenta remover a Julio Berdegué, todo un personaje de la tierra de los
Chapitos; la decisión fue además de feminista elevadamente técnica, porque Sheinbaum
optó por quien compartió la bitácora
agraria y ambiental de cuando fue Jefa
de Gobierno. Y como repiten de nuestra Selección Nacional de Futbol, Columba
López, otra vez la volvió a romper: recorrió la fábrica panameña de
moscas, distribuyó por el sureste medio
millón de trampas en las rutas críticas del Barrenador y su culminación fue
juntar en Metapa al embajador Johnson, a la secretaria Brooke Rollins con la
Presidenta de México. Y lo que antes era pleito se volvió en Chiapas una fiesta
común de bioseguridad atendida; al grado
que a los 61 millones invertidos por el gobierno mexicano, la administración
del presidente Trump invertirá 83 millones de dólares más para alargar la vida
del criadero de moscas estériles. La infausta definición del siglo XIX a la
mosca Come Hombres (Clochliomyia ominivorax) que nada tiene de cierto, vuelve a
su cuenta regresiva con la renovada agenda de bioseguridad que semana a semana
estará liberando 180 millones de seres estériles a favor de las 37 millones de
reses que componen el hato ganadero nacional. La teoría conspiracionista que fue expuesta en
Palacio Nacional meses atrás, acerca de que Washington liberó cepas de la mosca
Come Hombre fue tan demencial entonces como hoy, una patraña ideológica barata
sobre el injerencismo imperialista. La gira de la presidenta Sheinbaum por
Chiapas, junto a Johnson, Rollins, Columba, Velasco y Lalo Ramírez, desbordaba
la alegría compartida por haber resuelto un pendiente de su agenda con el
presidente Trump.
SON INDIOS, SON MUJERES
La penúltima consulta que Palacio
Nacional celebró fue la que encabezó Pablo Gómez para interrogar a los
mexicanos acerca de qué querían de los partidos políticos y qué esperaban de
una reforma electoral. Fueron varias encuestas y varios gastos que en la
austeridad presidencial pudieron haberse obviado con simplemente hurgar en las
mediciones del INEGI sobre confianza ciudadana. Los resultados de los sondeos
para dar cuenta al Gobierno Federal de qué querían los electores, estaban de
más y estaban de menos. Porque cuando no se pregunta acusan a las autoridades
de omisas y porque cuando se pregunta
suele señalarse que estaba de más interrogar lo que ya se sabía. Dar gusto
desde el poder político es complejo y ahora la presidenta Sheinbaum anunció una
nueva consulta entre los pueblos originarios para saber qué desean. Una vez
obtenidos y condensados los anhelos de las etnias y del único pueblo
afromexicano, se volcarán dichas expresiones en articulados constitucionales
para que vuelva a ser acicalado por nuestros chauvinismos de derecha e
izquierda, el maldecido 12 de octubre. Ese día incorrectamente llamado de la
raza cuando son muchas razas y muchos Méxicos, uniforma y demoniza el encuentro
cultural de los europeos con los americanos. El doce de octubre que ya desterró
a Colón de su glorieta en la avenida Reforma de la CDMX, recobra brillo
constructivo con la inminente Ley Nacional de los Pueblos Indígenas y
Afromexicanos. Iniciativa muy útil proviniendo del Gobierno Federal, debido a que
suelen ser las autoridades federales las primeras en ignorar los derechos de
los pueblos originarios; constantes abusos que mantienen a la nueva SCJN
creando espacios jurídicos de saberes que enriquecen el diálogo de ida y vuelta
ante el derecho consuetudinario y omiso de nuestra realidad pluricultural. Tan
es así que los primeros ciegos y sordos violentando los derechos de las etnias
son los funcionarios federales como se reveló en simbiosis plena en la misoginia feminicida de Rodríguez
Padilla; como trataba a su esposa y a sus colaboradores de Pemex, igual
procedió contra las etnias Tének y Náhuatl de la Cuenca Tampico-Misantla con su
plan de extracción petrolera. A diferencia de la consulta de Pablo Gómez en
solitario y sin acompañamiento de los equipos de Gilberto Bátiz y de Guadalupe
Taddei, esta que viene sobre la futura Ley Nacional de los Pueblos Indígenas y
Afromexicanos, tendrá el acompañamiento del equipo interdisciplinario de Hugo
Aguilar Ortiz, porque nadie como el ministro presidente de la SCJN, ha vivido
las luchas de las etnias de todo el país. La reforma del presidente López Obrador a
favor de los pueblos originarios es amplia y contiene todos los reclamos
históricos sobre identidad colectiva, relación espiritual, económica y cultural
con el territorio y participación efectiva en decisiones en sus tierras.
¿Suplantará la nueva ley del Segundo Piso el legado obradorista o lo
enriquecerá? El acompañamiento de la SCJN a esta consulta merece un plus
urgente: la reeducación jurídica de los servidores del gobierno federal para
sensibilizarlos sobre los derechos que ya poseen las etnias y deben respetarse.
Si el golpeador y ex director de Pemex hubiese recibido un curso judicial de
interculturalidad es posible que haya consultado antes a las etnias de Puebla,
Hidalgo, San Luis Potosí, Veracruz y Tamaulipas sobre el fracking, como aconteció
además, ultrajando los derechos de las mujeres representados en la madre de su
hijo. El enorme malestar que jamás escondió Luz Elena González sobre Rodríguez
Padilla, era un farol ámbar advirtiendo la ineficacia del titular de Pemex que
alertaba a la Presidenta de la calidad del personaje mendaz, cínico y misógino
protegido. Si algún aprendizaje quedó con la ceguera mostrada en torno Rodríguez
Padilla, igualmente debe de haberla con la fallida reforma electoral frente a
la nueva ley que viene sobre los pueblos originarios y felizmente amparada por
la SCJN.