MUJERES AGENDA 2030

 



Vladimir Rothschuh

 

Sin sobrecargas políticas ni tabúes ideológicos, la ministra Yasmín Esquivel patentiza su independencia y autonomía como impartidora de justicia del máximo tribunal del país, cuando analiza el sendero de las mujeres en la política mexicana a partir de la primera gobernadora en ocupar ese espacio en Colima, tal fue Griselda Álvarez, y tiempo más tarde en Tlaxcala, Beatriz Paredes. Y desde esa fecha, 1987, hasta 2018, solamente 7 mujeres fueron electas para una gubernatura. Esquivel Mossa desde la nueva SCJN pluricultural encabezada por el ministro Aguilar Ortiz y con mayoría femenina electa  en su pleno,  ahonda en las reformas constitucionales de 2014 y 2019 sobre la extensión de la paridad, aunadas a los nuevos criterios del TEPJF en el 2021 que empoderaron a las mexicanas en los espacios de elección popular. La ministra Esquivel no invisibilizó a Griselda Álvarez tampoco a Beatriz Paredes, debido a sus orígenes y actuaciones dentro del viejo orden del partido de Estado, pero que obviamente sí marca un antes y un ahora entre las conquistas y los derechos de las mexicanas, según las recientes estadísticas de género sobre pobreza, salud, educación, empleo y gobernanza, señalados por los parámetros de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Las recientes revelaciones de ONU, CEPAL, CEEG, Mujeres e INEGI son que la situación de las mexicanas muestra progresos sobre violencia de género, trabajo no remunerado y cuidados, salud y derechos reproductivos, participación económica y política. Citlalli Hernández reconoció la validez de estos indicadores para orientar las acciones del Estado a favor de la igualdad sustantiva y la prevención, atención y combate a las violencias contra las mujeres. Coincidió en los retos alcanzados en la representación de mujeres en cargos públicos y su participación en instituciones; avances gigantescos en paridad política con enormes desafíos locales como son las desigualdades socioeconómicas, normas culturales discriminatorias, y la concentración del poder en hombres. Prácticamente, los progresos a favor de las mexicanas no son pasos de bebé en un país con hondas asimetrías estructurales; si se revisan las agendas semanales de la ministra Esquivel y de Citlalli Hernández, el distintivo común es el empoderamiento de las mexicanas. 

VULNERABILIDAD HISTÓRICA

 



 

Vladimir Rothschuh

 

Vulnerabilidad histórica es el eje para que el Supremo Judicial revise la convocatoria legislativa de los tres nuevos o nuevas consejeras del INE. El mismo concepto fue usado por la mayoría del pleno de la Corte de Justicia para atraer temas electorales a su sala. Los ámbitos laboral, derechos humanos y electoral que estaban vedados en el pasado al Máximo Tribunal, comienzan a ser parte de sus revisiones, sentencias y hasta jurisprudencias, porque la vulnerabilidad de indígenas y mujeres se amalgama no sólo en lo electoral, sino también en el empleo y derecho a los derechos humanos. El Tribunal Electoral revisará las impugnaciones a la convocatoria para las nuevas o nuevos miembros del INE porque dejaron fuera los perfiles étnicos y de doble nacionalidad; ni un medio mexicano, ni un mexicano puro habrían de formar parte del grupo de consejeros. El magistrado Gilberto Bátiz ha mostrado coincidencias sobre la jurisprudencia 25/2024 pues la restricción de contar con la nacionalidad mexicana por nacimiento para acceder a una consejería, es contraria a la regularidad constitucional. Prácticamente, la sentencia final de los magistrados electorales enmendará la convocatoria permitiendo que los grupos vulnerables históricos puedan formar parte del Consejo General del INE. Las etnias han sido el motor de la transformación de México, como lo deja en claro el fallo de ayer de la SCJN y el de mañana del TEPJF. La Corte acaba de recibir la petición de colectivos, organizaciones, academia para platicar sobre la Prisión Oficiosa, castigada por la CIDH gracias al proceso de los hermanos nahuas Tzompaxtle Tecpile y los antecedentes de Ernestina Ascencio, que por vulnerabilidad histórica en Zongolica y no por guerrilleros, sufrieron abusos de los regímenes priístas y panistas de Salinas, Zedillo, Fox y Calderón. Cuando el Estado Nacional era persecutor de los grupos históricos vulnerables y de sus causas sociales, nació la culpabilidad de todo mexicano que dejaba de ser inocente, sino sospechoso y enemigo del Estado. Con la sensibilidad indigenista del ministro presidente Hugo Aguilar y su justicia pluricultural, posiblemente el intríngulis de la prisión oficiosa iniciada con Fox, radicalizada por Calderón, permitida con Peña y ampliado hoy su catálogo, tome un giro distinto conforme a la sentencia de la CIDH de apenas hace unos años y en apego a la justicia pro étnica de la Nueva SCJN.

 

 

JUSTICIA SUSTANTIVA


 


Vladimir Rothschuh

 

La mayoría de las quejas y denuncias internas ante el Tribunal de Disciplina Judicial, proviene de mujeres aún víctimas de las diferentes violencias dentro del Poder Judicial. El ministro presidente de la SCJN, Hugo Aguilar, la secretaria de Mujeres, Citlalli Hernández y el titular del Órgano de administración Judicial, Néstor Vargas, suscribieron un acuerdo de colaboración interinstitucional para atajar, reeducar y sancionar la herencia de la vieja Corte resuelta a ignorar un lastre de décadas y agudizado con la ausencia de sororidad de Norma Piña; no bastaba que una mujer llegara si el “feminismo blanco” replicaba groseramente el especismo de nuestra larga cultura misógina. Por causas mayores, Celia Maya, no aparece signando el convenio, aunque sí la magistrada Eva Verónica de Gyves, por parte del  ente encargado de sancionar a los jueces y magistrados, como mandos administrativos involucrados en los excesos de poder machista contra sus colaboradoras. También rubricaron el acuerdo Gilberto Bátiz por el TEPJF y Mara Lezama por la Conago.  En los festejos juaristas de Guelatao, anunció Citlalli Hernández las Cartillas de Derechos de las Mujeres traducidas a las diferentes lenguas de pueblos originarios, lo que debió congratular al ministro presidente Aguilar Ortiz, en su afán  de justicia pluricultural con sus Institutos Federales de Defensoría Pública (IFDP) especializados en la atención de pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas, específicamente sobre los usos y costumbres hacia sus mujeres. Convergieron en Oaxaca el Ministro Presidente y la Secretaria de las Mujeres en el empoderamiento de las etnias a través de sus justicias. Al encabezar la suscripción del convenio, el ministro presidente de la SCJN, Hugo Aguilar Ortiz, el titular del OAJ, Néstor Vargas Solano, y la secretaria de las Mujeres, Citlalli Hernández Mora, armonizaron la obligación de avanzar hacia la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres, uniendo voluntades para afrontar de manera vinculada los desafíos de la desigualdad estructural heredada por siglos de dominación religiosa y sus modelos económicos de señorío masculino. Hoy la nueva SCJN supera la paridad de género cuando la integran cinco mujeres ministras, habiendo concordado Yasmín Esquivel, Sara Herrerías y Lenia Batres en la trascendencia humanista de este convenio. Muchas sentencias y acciones administrativas del nuevo Poder Judicial son con perspectiva de género, como la Justicia en Labores de Cuidado; Investigación de Muertes Violentas; Combate a la Violencia por Interpósita Persona; Protección en Desaparición Forzada e Igualdad en el Empleo y el Deporte.

 

POR LOS CAMINOS DE JUÁREZ

 



 

Vladimir Rothschuh

 

Hugo Aguilar Ortiz es el segundo indígena en presidir la Suprema Corte de Justicia de México. En vísperas de anteayer 21 de marzo y comenzado el fuego nuevo del nuevo siglo Ce Tochtli, el ministro presidente de la SCJN desandó los caminos de Benito Juárez, caminándolos enseguida de concluir el cuarto diálogo entre justicias con las autoridades ancestrales Chocholtecas - Mixtecas en San Cristóbal Suchixtlahuaca. Oaxaqueños, ambos presidentes indígenas de la Suprema Corte de Justicia, sintetizan su tiempo y su siglo, como dijo Victor Hugo de la lucha de Juárez contra el invasor galo-teutón; el mismo Napito III que persiguió y exilió al genio de una Francia sin libertades e igualdades,  cuyo tío inspiró con su Código Civil a nuestros liberales a acabar con las castas religiosas e indígenas. Un preciado bien de ser lerdianamente iguales ante la ley, ante un mismo idioma, pero que condujo a otro de los males en la tenencia de la tierra devuelta a manos blancas latifundistas. Ese segundo pico contra los indios, el primero fue la conquista, replicaría al porfirismo, la Revolución y el finiquito de los neoliberales en el siglo XX, con reformas antijuaristas, ya contra el ejido, ya devolviéndole derechos a la alta curia con el 130 constitucional manoseado. Como aquel Juárez que expropia al clero sus inmensos territorios para que las etnias no pudieran acceder a ellas ante la igualdad de las leyes, a Hugo Aguilar Ortiz le toca padecer la modernización salinista que reformó el 27 constitucional para libertad no de los ejidatarios y comuneros, sino otra vez para quienes con dinero se hicieran de sus tierras como ocurrió con las Leyes de Reforma. Semejante a un bucle de tiempo, nuestra alma nacional se miró desde el otro lado de la espiral en la implosión del levantamiento zapatista, en la que el luchador  indigenista Hugo Aguilar supo coincidir como expresión mixteca de los derechos agrarios escarnecidos por las transnacionales de la explotación minera a cielo abierto: otra vez las heridas a la tierra sangraban a sus protectores ancestrales cual venas abiertas. Expresión de su época, Benito Juárez creyó en un México igual ante las leyes, unificado por el español, sin castas, sin injerencias externas, perfil que lo unifica y matiza un siglo después con el indígena mixteco Aguilar Ortiz, que hoy preside la Suprema Corte bajo una innovadora perspectiva de convergencia plural, fomentando las múltiples imparticiones de justicia del centenar de pueblos originarios. A ese reconocimiento, fomento y participación nativos, Hugo Aguilar Ortiz lo ha denominado “diálogo entre justicias”, porque el derecho ajeno no trajo paz, sino privilegios y apropiación blanca sobre agua, árboles, minerales, semillas y la vida misma pisoteada por hambre y nuevas esclavitudes. El indigenismo de Leopoldo Batres, de los hermanos Caso, fue el esnob apropiacionista de Maximiliano y Carlota. El lema  de que por encima o al lado de la ley nadie, tan usado y desgastado por una justicia de blancos, es hoy sometido a juicio por la revisión pluralista del nuevo presidente de la nueva Suprema Corte, el mixteco Hugo Aguilar Ortiz.

CUARTO DIÁLOGO ENTRE JUSTICIAS


 

Vladimir Rothschuh

 

La región Mixteca-Chocholteca fue la zona más poderosa del sur de México hasta la conquista de los mexicas. Los descendientes del afamado Rey Atonaltzin mantuvieron su identidad por milenios de luchas y dominación, volviendo a saltar al ámbito nacional  hace poco  ante la SCJN por una disputa territorial y  de reconocimiento a sus modelos de impartición de justicia. Esta es la región escogida por el ministro presidente de la Suprema Corte y nativo originario mixteco, Hugo Aguilar Ortiz, para echar a andar su cuarto conversatorio de justicia en territorio, desde y en torno, a los pueblos y voces originarias excluidas por siglos de la justicia impartida por gente blanca, como señala el filósofo italiano Franco Berardi acerca de este especismo histórico. Estrictamente, puede afirmarse que el presidente Aguilar Ortiz tomó el punto neurálgico de San Cristóbal Suchixtlahuaca para emprender el cuarto de varios diálogos constructores de una justicia real y verdadera, no nada más en los expedientes y escritorios. El ministro presidente se hizo acompañar de decenas de comunidades de los pueblos Ngigua-ngiba, Mixteco y Nahua, magistradas y magistrados del Poder Judicial Federal del Decimotercer Circuito e integrantes del Tribunal Electoral Superior de Oaxaca y del Tribunal Superior de Justicia de esa misma entidad; del Instituto de la Defensoría Pública Federal y de organismos internacionales como las Naciones Unidas. El sentido de estos diálogos pluriculturales apunta a constituir un protocolo en materia de armonización y coordinación de justicias para la consolidación del pluralismo jurídico mexicano. Este cuarto diálogo entre justicias hilvana el primero de ellos, que fue un hito en la historia externa e íntima de la SCJN en la Sierra Norte oaxaqueña con autoridades y comunidades zapotecas y chinantecas; enseguida fue Nayarit con los pueblos Wixárika, Náyeri y Mexican; ocurriendo enseguida el penúltimo diálogo en Cuetzalan,  con los pueblos Nahua, Tutunakuj y Ngíväs, donde Aguilar Ortiz enfatizó el encabalgamiento de los trabajos de los jueces de paz con la justicia de estas comunidades. La justicia en territorio ha sacado al sol y viento a los ministros de la Suprema Corte a conocer los muchos Méxicos que nuestra constitución estandariza y deforma con un solo tipo de sentencia. La ambición del ministro presidente Hugo Aguilar es que el nuevo e inicial pluralismo jurídico mexicano reconozca los sistemas normativos indígenas y que se sumen a la edificación de una justicia intercultural, inclusiva y cercana a la gente.

IGUALDAD SUSTANTIVA

 


Vladimir Rothschuh


La otra diplomacia cultural de la presidenta Sheinbaum apuntalada por Suárez del Real, ha conseguido la confesión exigida desde el sexenio del presidente López Obrador y hoy obtenida públicamente como confesión de parte del Rey Católico Felipe que no se llena de orgullo ante los excesos de la expedición comercial y religiosa de Castilla y Aragón en las Indias Occidentales. El Rey cierra el capítulo diplomático y obtiene vía franca para entrar al Palacio de Moctezuma a la salutación fraterna con la Presidenta de México, arraigada en España por la vía filosófica y residencial de su hija, que ya ensayó un análisis entre los encuentros y los descubrimientos de ambos mundos.

II- Las acciones feministas de gobierno de Clara Brugada, igualdad sustantiva, seguridad y autonomía económica, definen su administración con sentido púrpura. Las madres buscadoras que durante su campaña electoral a la CDMX intentaron usar osamentas con fines proselitistas, vuelven apuntando a boicotear el Mundial de Futbol con demandas atendidas por Bertha Alcalde, Rosa Icela, Citlalli Hernández, Ernestina Godoy y la presidenta Sheinbaum. La sororidad de Brugada no tiene ideologías, ni banderas y es la Jefa de Gobierno quien ahora va tras esas madres a homologar objetivos, sentimientos y convergencias.

II- La mediación, la conciliación y los procesos restaurativos amplían las capacidades de la justicia electoral al privilegiar el diálogo y la construcción de acuerdos; son herramientas que fue a promover Gilberto Bátiz a la Sala Regional de Monterrey. Son instrumentos civilizados para un país semejante y actores políticos semejantes y no porque estemos en un México aún bronco, polarizado, más creyente del conflicto que de la resolución, pueden menospreciarse en el ámbito electoral. El magistrado Bátiz dirán que fue a ofrecerle perlas a una posdemocracia que entre sí no sabe dialogar y en la intimidad se destrozan las militancias. En la presentación del libro de Cuauhtémoc Cárdenas, el magistrado presidente del supremo electoral sentenció que “una democracia progresista es aquella en la que las personas pueden confiar en que su voto será respetado sin necesidad de salir a la calle a defenderlo. También es aquella en que la justicia electoral opera con independencia, y como lo hemos dicho, con suficiencia técnica y responsabilidad democrática”. La justicia alternativa tiene un trecho largo y ancho que recorrer en nuestro México.

EL FRUFRÚ DE SHEINBAUM

 



 

Vladimir Rothschuh

  

Anoche la Presidenta refrescó su ejercicio de poder sin golpes de timón: llevó al PT y PVEM a Palacio para configurar el Plan B. Con el plisado frufrú de su estilo, serenó las hordas de bots que habían comenzado a generar ruido en contra de Karen Castrejón y Alberto Anaya, calificándolos inicialmente de traidores por no gritar jotos en el albur electoral de Pablo Gómez. Hay que celebrar y elogiar la madurez de la presidenta Sheinbaum para alejarse de los maniqueísmos que identifican los arrebatos y fracasos tradicionales de la izquierda doméstica. La reforma electoral por las vías primaria y secundaria quedó planchada anoche gracias al talento, que muchos creían había perdido la Presidenta, de saberle encontrar a las negativas nuevas oportunidades. El método científico es agotador porque, además de la verificación constante, hay que regresar muchas veces sobre el error que no es tal. La retroalimentación va más allá de anoche; fueron meses de tiempo, dinero, soberbias, desgaste innecesario en una reforma insulsa en manos de un operador inepto vinculado a la ex DFS, capaz solamente de sumar adversidades. La vía más corta y eficaz, siempre será la Presidenta de México. 

Futuristamente, Brugada blinda el porvenir de la justicia social de la CDMX. Se alza impar en su perspectiva personal; antes que ella nadie tuvo visión e inclusión de los que menos tienen en magnitudes sociales que van desde la primera infancia hasta los adultos mayores bajo un sistema completo de cuidados. Faltándole mucho para buscar la Presidencia de la República, pero en vísperas de la renovación del Congreso y alcaldías capitalinas el año entrante, previene y acelera la constitucionalidad de sus reformas sociales a rango de ley.

 

JUSTICIA EN TERRITORIO

 

 


Vladimir Rothschuh

  

Devuelve la SCJN en su primer pleno en territorio indígena, el añejo concepto de “Cuarto Poder” históricamente reclamado por las etnias y, que en forma y fondo, se encuentra lejano del mal autoarrogado cuarto poder de la prensa. El proyecto de la ministra Loretta Ortiz lo aprobaron por unanimidad el resto de los integrantes del pleno y ante una nutrida comunidad diversa de pueblos originarios que fueron a ser escuchados conforme las nuevas prácticas de puertas abiertas del indígena oaxaqueño y ministro presidente de la Corte, Hugo Aguilar. A partir de la sentencia del pleno en Tenejapa, Chiapas, todas las etnias del país tienen derecho a presupuesto público y a gobernarse conforme sus tradiciones. El chiapaneco y magistrado presidente del Supremo Electoral, Gilberto Bátiz, también  arrancó en territorio y ante los Chamulas, el enfoque de  “Justicia Cercana”  defendiendo los autogobiernos respaldados por el tribunal electoral, así como la inclusión de los pueblos afromexicanos a su autodeterminación. El ministro Hugo Aguilar cumplió una de sus promesas de justicia in situ en plenos itinerantes por regiones indígenas donde Chiapas ocupe el primer sitio nacional de pueblos originarios. Ayer el Presidente Aguilar consiguió que la Nueva Corte plasmara en el dictamen en la ministra Ortiz y la votación unánime de los ministros, que desde Chiapas, fermento del mundo en 1994, las etnias tengan acceso a dinero del Estado para el desempeño de sus autogobiernos. Aguilar Ortiz ya había emprendido acciones innovadoras  en noviembre pasado, inaugurando la primera oficina de la Defensoría Pública federal especializada para comunidades indígenas y afromexicanas en el estado de Hidalgo. Por 500 años esa Corte de Justicia dio la espalda a los mexicanos originarios, es triste repetirlo, pero nuestra primera constitución traducida a “mexicano”, tuviera que ser la promovida por Carlota que defraudó a nuestros conservadores clasistas y racistas. La justicia pluricultural de la nueva SCJN incluye la obligación del Estado de brindar intérpretes a los indígenas sentenciados con abogados de oficio multilingües afines a las necesidades sociales de quienes engrosan cárceles por delitos de hambre.