EDITORIAL

LO QUE INEGI NO VE





*PIB de Bután
*Estancamiento o recesión
*Coneval es referente
*Metotrexato siempre hubo
*Corrupción hospitalaria


VLADIMIR ROTHSCHUH


Con el mejor superávit en agroexportaciones anunciado por Víctor Villalobos, con el pleno empleo en las cifras del IMSS ofrecidas por Zoé Robledo, con la creciente inversión extranjera directa publicitada por Graciela Márquez, con la inversión en construcción señalada por Carlos Martínez y el cotidiano anuncio del dólar por debajo de la barrera de los 20 pesos, es urgente que el presidente López Obrador llame a su equipo hacendario para contener las lecturas amañadas del INEGI y secundadas por Banxico. Desde el primer trimestre del año Julio Santaella ha venido como heraldo negro anunciando una recesión a la vista y de tanto repetir ese mantra el INEGI ajusta sus valores a una regla simple que contradice los parámetros internacionales sobre qué debe medirse. El estancamiento en la rama de la construcción, contradecida por el Infonavit, no debería ser la umbrela con la que se sombrea maledicentemente a la economía mexicana creciente en sus exportaciones como es el resultado favorable a los mexicanos ante la crisis de Trump con China pero que tienen cero valideces para el INEGI. Desafortunadamente las exportaciones, los superávits, el pleno empleo y las inversiones extranjeras, ayudan poco a las mediciones de Santaella secundadas felizmente por Díaz de León. Afortunadamente y sobre experiencia previa, el presidente López Obrador debe aventurarse a estimular al equipo de Arturo Herrera porque existe un referente o si se quiere una jurisprudencia econométrica a aplicarse en la revalorización de las mediciones del INEGI, simplemente desempolvando lo que hizo José Antonio Meade, lumbrera intelectual de Santaella y Díaz de León, en las variables del Coneval y que le permitieron al Gobierno de México  re-calcular la pobreza  con indicadores internacionales estandarizados que el Coneval no usaba, generando siempre más y más pobres en el país. Sobre el giro en la econometría de Coneval, Arturo Herrera tiene asideros para replantearle a Santaella los ponderables a la vista que ignora el INEGI y que lo tienen decretando solamente por un sector de la economía, que México está en ‘recesión’ para obligar al resto de las variables a entrar en falsa crisis. Recesión es un metalenguaje a redefinir también cuando está estancada, estacionada, detenida, inmóvil, fija, estática, el ramo de la construcción. Si Santaella y si Díaz de León aplaudieron la medida inteligente de Meade ampliando los valores del Coneval, entonces con obligados motivos la circunstancia es propicia para que Arturo Herrera remueva del INEGI las cataratas que le impiden ver que hay pleno empleo, que la moneda no se ha devaluado, que hay superávit agropecuario, que hay inversión extranjera y recientemente un acuerdo por 42 billones de pesos con la IP. Y conforme a lo manifestado por Santaella en mayo pasado, de tomar en cuenta la economía moral, pues encarrerado Arturo Herrera ha de sumar el PIB de Bután en la amplitud de indicadores del INEGI. Porque no se está hablando simplemente de la felicidad a secas como un objetivo final, estando tres ejemplos críticos que hablan bien de México en la dirección económica y política: Corea del Sur con un excelente PIB, igual Francia y Chile, no supieron responder en sus crisis sociales desde los satisfactores económicos para impedir las revueltas.



Ni dorada se tragó la píldora el presidente López Obrador de los grupos de padres de familia que protestaban frente a Palacio Nacional por el desabasto de medicinas. El gato encerrado no era la falta de Metotrexato sino el olfato agudo del Primer Mandatario para ver un simple chantaje como los muchos que ha sorteado con éxito por ser homúnculos del conservadurismo desde que se acabó con el intermediarismo en las estancias infantiles y se privilegió el trato directo con los padres de familias. Hoy nuevamente con cinismo absoluto esos grupos amenazan al Secretario de Salud Jorge Alcocer con nuevos borlotes derivados de la falta de medicamentos psiquiátricos. Se dice cinismo pleno ante el hecho que jamás hizo falta el Metotrexato, cuando se descubre que los encargados administrativos de los nosocomios escondieron los medicamentos para dinamitar a la Cuarta Transformación desde la médula social de los programas sanitarios. Todos los casos de corrupción encontrados por el equipo de Arturo Herrera en el manoseo de la salud pública apuntan más allá de Irma Sandoval porque se tratan de hechos a atender por Alejandro Gertz. Que los administradores de hospitales públicos jugaran con la salud de los mexicanos, va en coincidencia que al frente de las protestas estuvieran padres de familias ligados a partidos políticos opositores. La primer reingeniería administrativa de Hacienda en la burocracia dorada no atinó a llegar hasta los mandos medios duplicados que llegaron al encargo por el calderonismo, la segunda poda programada para el 2020 tendrá que penetrar hasta este tipo de personajes administrativos capaces de utilizar las enfermedades, el sufrimiento y a las familias, en intereses mezquinos que contradicen los valores religiosos de la derecha invocados en sus reclamos y protestas a la Cuarta Transformación. Simultáneo que Jorge Alcocer atienda a los padres de familia que sufren la falta de medicamentos psiquiátricos para sus hijos, habrá de internarse la Secretaría de Salud en las entrañas administrativas de los nosocomios, corrigiendo desde ahí esa falsía.




HUMILDAD EN PALACIO



  
*Conservadores remisos
*Patria para todos
*Reingeniería de la CNDH
*Comunitarismo agropecuario


VLADIMIR ROTHSCHUH


El verdadero éxito del Acuerdo Nacional de Inversiones en Infraestructura, lo destacaron no los 42 billones de pesos a invertirse en el 2020 en 147 proyectos, sino la presencia en Palacio Nacional de los convencidos de la derecha empresarial panista con las figuras de Sergio Leal, Samuel Sarmiento y Alberto López, en representación de Gustavo de Hoyos. La Coparmex ha comenzado a reconocer que la Cuarta Transformación no es politiquería y que López Obrador ha logrado ascender a un real Jefe de Estado, que como él reiteró ante ese grueso empresarial su misión ‘es buscar siempre el bienestar de todos, buscar siempre el que todos los mexicanos se sientan bien, nadie marginado, nadie vilipendiado, ofendido, sino que todos estén representados en el gobierno. El gobierno es de todos los mexicanos, un gobierno de todas las clases sociales, de todos los sectores económicos, de todas las religiones, de creyentes y de no creyentes, representamos a todos’. Con los embajadores de Gustavo de Hoyos no acababa la rectificación del empresariado que se identificó en el pasado zedillista y foxista por ir contra corriente de la izquierda progresista, tal era el caso del banquero Roberto Hernández. Hecho que debe celebrarse porque este hombre ligado ideológicamente con los neoliberales, aquilató el desempeño Estadista del presidente López Obrador para dejar atrás lo que desunía a los mexicanos por lo que ahora los reúne y los mueve en el desarrollo. Roberto Hernández fue invitado a Palacio Nacional y fue bien recibido como lo fue además Eduardo Tricio. La nobleza que antecede al Acuerdo Nacional de Inversiones en Infraestructura, es lo trascendental, porque ninguno de esos hombres de capital habría hecho a un lado su ceguera ideológica de derecha, de no haber encontrado en el presidente López Obrador la cima de su madurez política como el gobernante abierto y generoso por el bien del país y los mexicanos. Ese acuerdo entre empresarios y la Presidencia de México abandona a la reacción de derecha y deja solos a los conservadores negados a comprender al cuarto movimiento histórico mexicano deslactosado y descafeinado de filias y fobias. La Independencia, los liberales y la Revolución fueron cruentas, la Cuarta Transformación contiene lo que aquellas pasiones carecieron: el onceavo mandamiento.


Cuando le propuse al ombudsman de la CNDH que diera el primer paso en autoridad moral frente al poder presidencial reduciéndose el sueldo primero y luego emprendiendo una reforma interna de la CNDH, conseguí a cambio el distanciamiento del Ombudsman y de todo su equipo. Cuando me preguntó un ministro de la SCJN acciones para su campaña a presidir la máxima magistratura, le indiqué que antes que nada rebasara a sus demás competidores achicándose el sueldo y lo que obtuve de inmediato fue una respuesta agria de su derecho y legalidad a merecer esa fortuna mensual. Ahí acabó la relación con ese Ministro que en paz descanse ahora. Los plazos finalmente llegaron a la CNDH con Rosario Piedra y en la SCJN con el reflejo moral del presidente López Obrador en la Ley de Salarios Máximos. La nueva titular de los derechos humanos ha comenzado a desmontar el aparato estructural de salarios semejantes a los de la SCJN anunciando diecinueve medidas más en la desburocratización de una institución obesa, retardada y reactiva. Entre ellas aún no aparece la eliminación de la reelección consecutiva del Ombudsman, que con ocho años en el sillón finalmente se apoltrona y amodorra sus obligaciones. Entre esa reingeniería urgente y necesaria, Rosario Piedra ha dejado incólume el Consejo Consultivo de prohombres y promujeres identificadas sanguínea y políticamente a los representantes de la Mafia del Poder. La horizontalización de la CNDH pasa por su identidad hacia los grupos sociales revictimizados por las instituciones del Estado, hay que valorar entonces el sentido de la selección senatorial y de la terna presidencial, resuelta hacia la figura de una luchadora social y no de una litigante de cuello rosa. Rosario Piedra con sus primeras enmiendas a la CNDH corrobora los propósitos recuperados.  



El presidente López Obrador ha señalado que la Cuarta Transformación a diferencia de las otras tres constituyentes se precia de emprender cambios de fondo en las leyes, pero sobre todo en usos y costumbres deterioradas por los neoliberales. El agro mexicano también es atravesado por las transformaciones sin llegar al boato petulante de los tecnócratas y sus reformas antizapatistas, la soberanía alimentaria un anhelo de la tercera transformación ahora lo conduce Víctor Villalobos en la primer conquista de este sexenio con el superávit agropecuario y entrelazando la educación tecnológica con el programa estrella de Sembrando Vidas. En esa nueva vertebración Víctor Villalobos con Gabriel García mostraron las acciones alcanzadas entre Agricultura y Bienestar en 13 mil 500 comunidades rurales de alta y muy alta marginación en el país que a su vez cuentan con similares centros de desarrollo cumpliendo metas en once mil a la fecha.  Hay formas de acabar la pobreza alimentaria con la sustitución de la ganadería y su sabanización que hoy es causal del calentamiento global, sin embargo, sin organización es imposible reeducar a los legítimos dueños del campo subeducados en las simbiosis feudales. Los 13 mil centros integradores de desarrollo culminan las pautas iniciales del presidente López Obrador de 'primero los pobres', pero no de forma asistencialista sino dotándolos de formación y tecnologías en las cadenas productivas. Sader así brinda la asesoría en esos 13 mil centros con insumos, tecnologías, precios de garantía, comercialización, mercados, superando la autosuficiencia alimentaria y trascender con sus excedentes, en lo que hoy se puede celebrar con el superávit agropecuario de México.




MATRIZ SOCIAL


  
*4T: autogobiernos étnicos
*ISSSTE moralmente sano
* Vindicaciones autonómicas
* Plan Mérida o narcoterrorismo


VLADIMIR ROTHSCHUH


La matriz social del presidente López Obrador se fundó en el trabajo comunitario con los indígenas chontalpas de su tierra cuando fue representante del Instituto Indigenista. Este fin de semana como los anteriores, el Presidente de México ha regresado a dicho origen estableciendo diálogos circulares con los auténticos dueños de México como son las etnias Náhuatl, Mixteco, Tlapaneco, Afromexicano, Amuzgo, Náhuatl, como lo hizo y  se lo  afirmó a los pueblos originarios de Chihuahua, Sonora, Campeche, Yucatán, Morelos, Quintana Roo. En todas esas etnias ha refrendado su compromiso hacia los humildes que encabezan primero sus programas sociales de bienestar y de producción rural. La deuda es histórica y cuán fuerte sigue siendo que cada vez que el presidente López Obrador ahonda en la criminalidad de la conquista, las derechas, monarquía e izquierdas españolas respingan de una u otra forma. En cada diálogo circular el presidente López Obrador empodera a las comunidades, les pide organización y autogestión, a reconocerse como reales dueños de sus ámbitos para que acaben ellos mismos con la politiquería que los ha clientelizado con un intermediarismo privativo de sus derechos a insumos, tecnologías, dinero, salud, educación, como los que recientemente intentaron chantajear el presupuesto rural tal lo hacían desde hace décadas. Esta última gira por Guerrero consolidó esa simbiosis de un Presidente cercano a las comunidades más pobres víctimas del coyotaje en la dispersión del fertilizante que ahora lo reciben directamente, como ocurre con cientos de escuelas que ahora los patronatos familiares son quienes reciben directamente de la SEP el dinero para mejorar los centros escolares o como en Oaxaca donde las etnias construyen ellas mismas los caminos porque los recursos que antes se quedaban en el intermediarismo municipaloide. Las ofertas del presidente López Obrador a las comunidades más pobres generan una reivindicación de derechos sobre un abanico de libertades que solamente una autoridad moral como la suya puede sostener y vindicar sin temor a revueltas autonómicas.



Hizo suyo Luis Antonio Ramírez el lema del presidente López Obrador de que no puede haber gobierno rico con pueblo pobre, cuando decidió usar el Director del ISSSTE las reservas financieras para sacar de la postración al Instituto en infraestructura y en equipo de las unidades médicas. De poco servía a los derechohabientes un ISSSTE rico o que el organismo rebosara financieramente en sus reservas si contaba con lo que el presidente López Obrador llamó atinadamente piezas de museo. En los meses que acompañó Ramírez Pineda al presidente López Obrador por  las giras hospitalarias por todo el país, constató las transformaciones inmediatas que demandaba la salud pública. Para el año entrante el ISSSTE podrá despresurizar la sobrecarga de atención médica en espacios ineficientes o caducos, simplemente reinvirtiendo los guardaditos en mejoría de clínicas y hospitales. En esa estrategia de bienestar de la Cuarta Transformación, Ramírez Pineda, amarró convenio con el Banco del Bienestar para que tenga presencia la dispersión de sus recursos en los renovados Súperissste. Con los sexenios neoliberales comenzó el declive de los hospitales y clínicas de la burocracia federal, esto es, desde los años ochenta las clínicas y hospitales del ISSSTE no volvieron a ver grandes inversiones en infraestructura siendo lo paradojal, que en la primera autorización hacendaria a Luis Antonio Ramírez Pineda  sobre seis mil millones de sus reservas, haya sido para cubrir las deudas que penosamente acumularon los tecnócratas de los recientes sexenios. La salud para todos del modelo socialista nórdico implementado por el presidente López Obrador en la extinción de aquel seguro que ni era seguro y mucho menos popular, suma al ISSSTE y de ahí la urgencia de Ramírez Pineda aliviando esa esclerosis física que saturó en edad a los servicios médicos de los trabajadores del Estado.



Identificó el presidente López Obrador la solicitud de elevar a rango de terrorismo el narcotráfico como una acción conservadora y ciertamente que así fue cuando Calderón aprobó el Plan Colombia bajo la denominación Mérida: Estados Unidos revivió la Guerra Fría y su combate al comunismo disfrazado de narcotráfico. Hasta se les permitió a agentes extranjeros usar armas en nuestro territorio e hizo de cada estación migratoria apandos de la DEA. A la determinación soberana del presidente López Obrador se añadió el canciller Ebrard calificándola de inviable e inaceptable. El Plan Mérida fue fallido por usar la violencia como instrumento contra la violencia, además que su autoridad presidencial carecía de legitimidad desde las urnas y desde la incapacidad de gobernanza. Repetir la guerra fratricida del panismo  en esta Cuarta Transformación es negar dos hechos: en Chihuahua gobierna ese partido y que a nivel federal también demostró ineptitud en el uso de la violencia. El Plan Mérida fracasó en México, fracasó en Colombia y ha fracasado donde Estados Unidos ha impuesto una política belicosa de ocupación. La declaración del narcotráfico como terrorismo ya ocurrió en México, con la Cuarta Transformación se trata de desandar esos caminos sangrientos como felizmente lo demostrara el presidente López Obrador derrotando al Cártel de Sinaloa con armas distintas a las tradicionales en Culiacán.




ONCEAVO MANDAMIENTO





*La inmoralidad ideológica
*Sin ética no hay servicio
*Rectorado de No Violencia
*La Revolución o tengo un sueño


VLADIMIR ROTHSCHUH


El nuevo libro del presidente López Obrador merece ser leído por la izquierda latinoamericana porque abunda en lo que Thompson señaló en los setentas sobre el socialismo de entonces, la carencia de una ética política. Ahí puede estar el quid de las distopías en Europa, Asia y Latinoamérica: sin ética las nuevas clases gobernantes o revolucionarias engordaron como el Quijote e hicieron de sus mandatos el festín de la granja orwelliana. El último libro del presidente López Obrador va más allá de una nueva economía moral al poner en sus ejes a la familia, considerada por Marx o Keynes como antivalor del Socialismo/Capitalismo y, a la moral, por considerarla la izquierda/derecha amiga de la autocrítica. Hay frases comunes y reiteradas que son polvo en los actos de las izquierdas habiendo estandarizado la corrupción en el modelo sustituto de sus adversarios ideológicos. Los tecnócratas privando a los pobres de la distribución equitativa de la riqueza ejemplificaron con su inmoralidad los golpes de pecho consecutivos, fueron semejantes a los socialistas y su élite privadora de la prosperidad entre los que menos tenían. ‘Hacia una economía moral’ sacude tanto a los poderes políticos como a las religiones que los bendijeron. Sin ética, el gobernante de derecha o izquierda se marea pronto en el poder y los suyos pudren el servicio. Por ética el presidente López Obrador rechazó públicamente el garlito de Maduro en belfos de Fernández proponiéndolo cabecilla del antiimperialismo Yankee, porque primero y nunca después, hay que ser candil de nuestra casa cuando la demagogia de derechas e izquierdas es andar faroleando a los ajenos. Thompson sin ser cristiano introdujo en el marxismo lo que sorprendió a López Obrador en su juventud, la moral republicana abrevada antes en la honrada medianía juarista. ‘Hacia una economía moral’ jamás será el Librito Rojo de Mao o el Libro Verde de Gadafi, se extrapola como el Onceavo Mandamiento para la izquierda latinoamericana y desbrujulada en sus fines crueles de derecha.

 

 Por dos razones felicitó dos veces el presidente López Obrador a Enrique Graue: por tomar la bandera de la No Violencia con el fascismo encapuchado que violentó Rectoría y por su logro democrático para el nuevo periodo de transformaciones en la UNAM. Dos por dos: una, en privado y de forma directa en la entrega de los premios ingenieriles ratificó el Primer Mandatario a Graue dejar que las provocaciones se extingan a sí mismas negándose a responder a la violencia con más violencia; dos, por el nuevo periodo de la alma mater que después de varias décadas vuelve a tener a un Presidente de México salido de sus aulas. Si realmente son fascistas de derecha disfrazados de anarquistas, si realmente son extremistas de izquierdas escupiendo al cielo, los dichos del presidente López Obrador sobre la UNAM y Graue, desactivan a ambos por igual: no tienen ni tendrán el respaldo de una autoridad moral alejada en los hechos del resentimiento pervertidor de ideologías como de la sobredosis todopoderosa que el poder presidencial corrompió cuando los neoliberales metieron cizaña en la UNAM intentando elevar las cuotas. El reconocimiento del presidente López Obrador al rectorado de Graue insta a las alcaldías, gobierno de la CDMX y al federal, a asumir sus obligaciones porque la no violencia no es rendirse sino utilizar la inteligencia en la desactivación de aquello que puede evitarse con mecanismos limpios y eficaces.


La Tercera Transformación vuelve a estar presente en los festejos del 20 de noviembre que los neoliberales intentaron sepultar como historia y cultura, consiguiendo avivar las raíces y las alas que devolvieron a Palacio Nacional a quienes sí creían en los orígenes de la Patria ancha y generosa. La restitución de la Tercera Transformación anunciada por el presidente López Obrador y empujada por Beatriz Gutiérrez Müller, cumple lo que en boca de todos se repite como el sueño puntual de cientos de niñas, niños y jóvenes en el Auditorio Nacional; porque coincidentes a la destitución de la Revolución Mexicana también estaban las generaciones mutiladas por los paradigmas culturales que las hicieron vivir en la periferia de todo. Volver hacia las comunidades como  tolstoianos, ensamblarlo góspel a lo Luther, encabalga la restitución de la Tercera Transformación en lo que los neoliberales consideran yacida para siempre cuando en realidad avivaban un cuarto empuje nacional. La pauperización del bienestar social, fue de la mano de lo cultural; el zedillato le entregaba a la Coca Cola los festejos del 20 de noviembre, el golpe aniquilador de la extinción absoluta con el calderonismo posnalfabeta y apañado por el peñismo a la Nestlé, creían haber matado ese sueño que ahora Alejandra Frausto convoca en las labores de parto del 20 de noviembre con un cuarto impulso en subsecuentes retornos.  Si nos olvidamos de nuestras raíces, insiste el presidente López Obrador, ¿entonces qué somos?




LOS CHAPITOS DE LA UNAM



*Burocracia versus burocracia
*Princesos de la autonomía
*Los tres trenes mayas
*Autoderrotas de la violencia


VLADIMIR ROTHSCHUH

El Tren Maya es la tarea inmediata que se ha echado encima el presidente López Obrador y dedicará sus energías de aquí a la consulta el mes entrante, como lo hizo los meses pasados recorriendo todos los fines de semana los hospitales rurales del IMSS – Bienestar, a los que deberá volver pronto para ver cómo se han cumplido sus promesas contraídas de salud, infraestructura, medicinas y médicos para todos. De este nuevo periplo de giras por el Tren Maya se comprometió el Presidente de México a hacer una consulta entre las comunidades, siendo que el Gobernador de Chiapas ya hizo su consulta y resultó bien avalada por sus paisanos. A Diferencia de Santa Lucía gestada en el conflicto del NAIMC en los terrenos de la clase política que gobernó México el sexenio pasado y se dedicaron los priístas y salinistas a meterle frenos por un centenar de amparos, en el Sureste los escenarios son distintos, los Gobernadores están animados con el Tren Maya, es la primera vez que el Gobierno Federal voltea a ver esa regiones de abundancia pero de infinitas pobreza estructuradas por los poderes políticos. Porque el Tren Maya se compone de tres vertientes: turismo, carga y pasajeros. Tres ámbitos para tres usos de las vías en fomento al desarrollo regional acorde con el Plan Marshall mesoamericano, no es simplemente la construcción de una endemoniada Bestia con sus lacerantes expresiones de pobreza. Voltear la mirada presidencial al sur y sureste de México no es solamente una cuestión de origen, es de justicia social y económica en una nación desarrollada desigualmente en el norte y centro.
 
Los enormes despliegues policiales en Ciudad Universitaria cada vez que se celebra un partido de futbol y las agresiones violentas cada vez que protestan los ‘universitarios’ frente a Rectoría, hablan de las dos autonomías en que pendulan la UNAM o que en jerga juvenil se le dice las dos varas con que el Estado de Derecho se hace guaje para unos asuntos y para otros hace la charanga. A fechas últimas el concepto de tolerancia es señalado por las feministas como un oprobio machista que trata de hacer del derecho una cortesía, emplayando que por tolerancia hay que respetar la diversidad sexual, que por tolerancia hay que respetar a las mujeres, habiendo ahí una falsía falocrática, las mujeres tienen derechos y no están pidiendo migajas de tolerancia; claro está, como los falsos epígonos que marcharon a Rectoría a exigir el cese del acoso sexual por parte de los catedráticos siendo que son los profesores los cabecillas de las tomas de edificios y huelgas en las prepas. Ningún mentor de prepa o catedrático de facultad dio la cara pero se expresaron en ese burdo anonimato de pasamontañas como el destilado de la tolerancia autonómica: están a sueldo de la UNAM como lobos de la Máxima Casa de Estudios.  Exigir con violencia machista la tolerancia mientras se destrozaban murales, bibliotecas y Rectoría, es la paradoja del infantilismo universitario o prepero: excusar la violencia por la violencia alegando tolerancia remite a los nuevos derechos de las mujeres que no admiten ningún favor masculino como antaño sucedía cuando en nombre de la tolerancia se humillaba a las mujeres con un idiolecto degradante en su gratuidad. En el índice de sanciones de la UNAM a quienes han abusado en todas sus formas delicadas o crueles a las mujeres, las que lo encabezan son mujeres educadas familiarmente en los seudovalores de la deificación del varoncito princeso. Montar despliegues policiales preventivos como los que regularmente se hacen en los partidos de futbol en el Estadio de la UNAM, no ofende la autonomía, hacerlo con los chicos que sirven a intereses ajenos, es agraviar la autonomía y peor aún es ser in-tolerante con esos jóvenes reflejados en el culiacanazo conforme ajustaron sus conductas en las tasaciones del Chapito exigiendo su liberación con sus ataques armados a familias civiles. Consonante a los nuevos tiempos políticos de la 4T y añejos de tolerancia en la UNAM, la pirricidad de Culiacán se detalló en la autoderrota criminal cuando el presidente López Obrador ordenó salvar a las víctimas civiles inocentes en Sinaloa, decisión que en un comienzo ofendió a los conservadores y que en cuestión de días  acabó venciéndolos como al narcotráfico auto degradado en Culiacán. El rector Graue celebró a la seguridad universitaria la contención sin dañar a los que violentaron su propia casa universitaria, fue el Rector  a contrapelo de quienes rechazan la tolerancia de género porque tienen derechos, mismos que no son derechos en las epifanías masculinas como el asalto a Rectoría. Las autonomías universitarias en las tolerancias universitarias se funden en el crisol de las Poslibertades y sus Posverdades.
 
La deshumanización de los servicios es la peor sobrecarga con la que ha tenido que luchar Luis Antonio Ramírez en el ISSSTE, la actualización con los valores de la 4T que representa la presidencia de López Obrador ha impulsado a Ramírez Pineda a intervenir directamente, siendo el más reciente caso,  el aguinaldo curiosamente detenido por las mismas prácticas burocráticas de los trabajadores del ISSSTE.  No es extraño que sean los trabajadores quienes afecten a su clase laboral, es parte de su condición humana pero que a la hora de exigir es más triste que no recaiga entre ellos la falta de solidaridad. Ahora que la FSTSE sigue los pasos tardíos del elbismo siguiendo los pasos de José Narro e intentando sobrevivir en el fenómeno de Romero Deschamps, las demonizaciones internas del sindicalismo entre los trabajadores del Estado no mejoran como lo marcó aquel gazapo de que el ISSSTE no pagaría sus pensiones debido a la falta de recursos. La nueva sistematización con los pagos estaba generando conflictos cargados a la cibernética como si se tratase de decisiones independiente de las nuevas tecnologías, circunstancia en la que debió intervenir Ramírez Pineda con tal de darle calidez a las mecánicas tecnocráticas implantadas en los pasados sexenios. Concediéndole al presidente López Obrador la jerarquía no sólo de su autoridad institucional sino altitud moral de su ejercicio republicano, Ramírez Pineda, facilitó hasta Palacio Nacional la demanda laboral de los afectados que estaban excluidos del Buen Fin. Los trabajadores propusieron, el presidente López Obrador dispuso, y Ramírez Pineda compuso la coyuntura de la burocracia versus burocracia.












MÉXICO SOLIDARIO





*Transformación de la CNDH
*Zancadillas sucesorias
*Regocijo en la hermandad
*Equilibrio del poder


VLADIMIR ROTHSCHUH


Con Mercurio ilustrando los nuevos tiempos conforme el aniversario de la Caída del Muro de Berlín, México recupera la hermandad mayor Latinoamericana aceptando lo que Chile, Argentina y Venezuela, le negaron a Evo Morales y que durante los pasados sexenios neoliberales obstruyó dicha hermandad como lo asentaron las negociaciones del Vaticano, Argentina, Cuba y Estados Unidos, de espaldas a México o en la dimensión que caracterizaban a las administraciones tecnocráticas. México como país santuario regocija por su solidaridad como la tuvo con los liberales del siglo pasado que huyeron de sus naciones a refugiarse aquí, como Trotsky escapando temporalmente de la criminalidad estaliniana, como el Che y Sandino en tránsito o las víctimas de Pinochet y Somoza, obviamente que todas juntas no son postales de un mundo feliz. No hay mucho de qué alegrase con el caos boliviano, tampoco con la primavera nicaragüense del año pasado o peor aún, con la traición al chavismo que tiene a los suyos en las cárceles. El México solidario es juarista no a partir del refugio a Evo Morales, lo fue cuando el presidente López Obrador emprendió en Mesoamérica un Plan Marshall de fomento a la prosperidad que mitigará las crueles migraciones y sus consonancias sanguinarias del nuevo racismo gringo. Que México ocupe de nuevo su lugar en el concierto de naciones como lo tuvo en identidad con la Alemania federal garantizando con su neutralidad equilibrios regionales, arroja otra vez sobre el Continente la certidumbre rota desde que China, Rusia y Estados Unidos han regresado a sus viejas prácticas de la Guerra Fría.
 
Rosario Piedra Ibarra puede hacer más por la CNDH desde dentro que como se lo exigen desde fuera las ONG y partidos políticos que ya pasaron por la CNDH dejando una cauda de pendientes. Lo que puede hacer Rosario Piedra negándose a aceptar la encomienda cedida por el Senado, ya lo hizo en los lustros de activista de derechos humanos luchando contra los excesos del  Partido de Estado y sus mutaciones neoliberales. El último titular de la CNDH consiguió una recomendación de la CNDH cuando fue abogado de la UNAM, a nadie de los partidos se le ocurrió cuestionar la autoridad de un abogado con recomendación de la CNDH para presidir la CNDH. Hubo otras recomendaciones del Ombudsman que panistas y priístas ningunearon haciendo a los sancionados por la Comisión, en jefes policiales, comandantes estatales y titulares migratorios. La legitimidad negada a Rosario Piedra por los partidos que en pasados sexenios no tuvieron un ápice de ética para imponerse en la CNDH, son el mejor sustento de la autoridad concedida en el regateo de un proceso perversamente enrarecido por los morenistas en el Senado. No son las bancadas opositoras a las que hay que mirar en el chicaneo de la titularidad de la CNDH, sino al fuego amigo que identifica a los morenistas de ambiciones desmedidas. Lo que puede hacer Rosario Piedra en la CNDH es replicar la moral juarista que pide fin a los emolumentos millonarios, los bonos jugosos, concluir la reelección consecutiva, fusionar las visitadurías, extinguir el Consejo, presencia física nacional y,  erradicar la revictimización, entre otras.
Resistió Alfonso Durazo a los embates internos que intentaron tumbarlo como lo hicieron infructuosamente con Sheinbaum, Bartlett, Romo y Sánchez Cordero. No son tiempos de canallas, es la política en todas sus expresiones auto regulándose en la arena en la que sobrevivirán no los más fuertes, sino los más aptos. Y Durazo mantuvo la confianza con el presidente López Obrador en una circunstancia ampliada desde Culiacán cuyos aperos eran estatales y no de incumbencia federal, como si un clavo sacara otro clavo conforme el Plan Mérida que criminalizó a los mexicanos, pero ahora exorcizado. El real talante es el del presidente López Obrador como guía moral de un Gabinete Plural en el que convergen todas las ideologías y expartidarismos; así que no es lo que quieren algunos hacer con Segob, Guardia Nacional, CFE, Gobierno de la CDMX o la Secretaría de la Presidencia, sino la tutela ética del Presidente de México rompiendo los usos y costumbres del presidencialismo fallido bajo el paraguas neoliberal. Todo arranque de sexenio fue el comienzo del rejuego sucesorio, desbordado en la partidocracia por la supremacía del dinero y la carrera financiera de los sondeos, obviamente detenidos hoy con López Obrador  para que ninguna Secretaría sea casa de campaña, ningún presupuesto derrochado en egolatrías y ningún recurso del bienestar, clientelizado.  Durazo fue el quinto objetivo de ese estertor negado a morirse y que seguirá metiendo zancadillas entre los grupos del Gabinete, no obstante la férrea disciplina del Presidente de México garante de sí sobre aquello que carecieron Salinas, Calderón, Fox, Peña. Cuando el Presidente era el cabecilla de la mafia del poder, en la corrupción los Secretarios, gobernadores, legisladores y alcaldes, eran pares. Eso se acabó como lo circula todas las mañanas el presidente López Obrador exponiéndose con transparencia a la evaluación popular, sin mella alguna. Resistieron Sánchez Cordero, Romo, Bartlett, Sheinbaum, Durazo y ojalá no sea hasta topar pared con el conservadurismo azuzando.








EL PIB DE LA FELICIDAD



*Carencias en Marx
*Temporalidad del mandato
*Almácigos de la Transformación
*Ética protestante


VLADIMIR ROTHSCHUH


El vacío encontrado por E.P. Thompson en la obra de Marx fue la carencia de valores que permitió y justificó el estalinismo y sus distintas versiones crueles del siglo pasado por el mundo. Sin ética el socialismo fue una distopía, Marx al cabo puso a Hegel con los pies en la tierra omitiendo la corriente kantiana de la moral pública. El presidente López Obrador retomó el análisis de E.P. Thompson desde la mexicanidad liberal y juarista para que la economía moral también contuviera la felicidad que la acidulación vertical de la riqueza restringe y pervierte según lo teorizó Easterlin décadas atrás y hoy actualizada en Corea, París y Chile: el elevado PIB es desigual al bienestar de sus ciudadanos. En ese marco de la economía moral el presidente López Obrador lanzó a nuestros empresarios la exigencia que el emprendedor neoyorkino  Hanauer, que  expuso como suyo pero que en realidad es el análisis de Thompson sobre los cismas sociales engendrados por la corrupción de los poderes políticos. Son los ingleses los creadores de Mejorales en la mitigación de sus obligaciones haciendo por esos medios sobrevivir a la monarquía y que en México el partido de Estado ensayó hasta que los neoliberales thatcherianos dieron al traste con la herencia del Estado de Bienestar. Inventaron los impuestos los británicos para que los ricos compartieran con los pobres sus bienes, algo así como el diezmo en la versión protestante pero que a la vuelta de la esquina alimentó al engendro burocrático sistematizador de todos los males sociales.  El presidente López Obrador retomando a Thompson abunda en que la izquierda se olvidó de lo esencial, la moral y la familia, obviamente dos variables nugatorias de la utopía marxiana como lo fueron los poetas y los papás en la República platónica. En esa misma tónica Hanauer intenta defender su dinero entregándole migajas a la sociedad hambrienta y que como en Chile, París y Corea del Sur, amaga en Estados Unidos ante el fracaso de su sociedad opulenta. Lo que exige Hanauer de alguna forma la ética protestante alemana (Weber) ya lo hizo cuando en la crisis europea los millonarios teutones se presentaron con la Merkel pidiéndole que a ellos les aumentara los impuestos para contribuir no al rescate de su país sino del Continente. En México nuestros empresarios llegaron ante el juarista López Obrador a anunciarles que están creando su manual de ética siendo que se oponen a pagar más impuestos que el resto de los mexicanos. Por usos y costumbres la cruzada moral de López Obrador obviamente sentará bases como lo hiciera Juárez y su referente será obligado para las generaciones venideras. 

El ajuste republicano de los sueldos de la alta burocracia del Estado dentro de los márgenes del salario que devenga el presidente López Obrador, atrajo consecuencias saludables en la temporalidad de los mandatos, como sucede con la iniciativa que la bancada de Mario Delgado propugna en San Lázaro para acortar los nueve años de los consejeros electorales. Ha sido el Congreso el nicho desde donde los morenistas han saneado hasta sus propias prácticas debido a las negaciones democráticas de sus dirigentes que rechazaron reducir ejemplarmente los subsidios millonarios a la mitad como lo retomó el presidente López Obrador sobre las quejas ciudadanas de una partidocracia rica con un pueblo empobrecido. La sanidad de la no reelección se tergiversó con el neoliberalismo que encontró causes burdos en la legalidad manoseada en las extensiones de mandatos en los organismos autónomos, desconcentrados y otros poderes del Estado como la SCJN y sus procaces emolumentos y alargamiento del servicio iniciados en la perversión del saltimbanquismo desde los tribunales, magistraturas, judicatura y ministrados. La decisión de la bancada de Mario Delgado por identificar el republicanismo salarial del Presidente de México hacia los demás servidores públicos, ahora entorna otra decisión saludable como es acortar los tiempos de los consejeros electorales y que obviamente decantará hacia otros semejantes, lo que obliga a que la nueva Ombudsman, Rosario Piedra Ibarra, haga cuanto antes un voto de confianza anunciando que buscará en el Senado que la eligió achicar su periodo reelectivo en la CNDH conforme los nuevos valores juaristas y maderistas de México para que el mandato sea semejante al que propugna el Congreso con el INE.  Entre menos tiempo esté un servidor público en el encargo se vuelve más creativo, dinámico, refrescando sus funciones en la brevedad del puesto. Lo opuesto enrarece la vida interna, desnaturaliza la imagen pública debido a los intereses creados que fomenta la corrupción de los tiempos, la inamovilidad de un funcionario fermenta y pudre sus obligaciones como lo sería cualquier agua detenida en Venezuela, Bolivia y Nicaragua. La democratización del INE dejó pendientes en los salarios millonarios y la novena de años en la montura, el tiempo de la transición cumple finalmente sus pendientes para extenderlos no solamente en el INE como sugiere la bancada moderna de Mario Delgado sino que amerita ampliarse a la SCJN y CNDH entre otros.
 
El conservadurismo quiere cortarle las alas a los semilleros creativos de la Cultura Comunitaria alegando que había gérmenes anteriores en los que se fundaron. Así que también se enfrenta Alejandra Frausto a la reacción de derecha, incrédula de la evolución tratando de explicar en su espontaneísmo el origen cero de la creatividad de más de 300 semilleros y más de 12 mil niños y jóvenes. Retomando aquel chiste de Osteen del Diablo desafiando a Dios con la creación del hombre y su facilidad para modelarlo, igual vale la pena parafrasearlo porque Dios advirtió al Demonio de que hiciera al hombre desde su propia tierra y no desde la suya. Son más de 300 los semilleros creativos ampliados desde una experiencia atractiva conocida de cerca por Frausto mientras estuvo en culturas populares y que ameritaban rescatarse como hizo el presidente López Obrador con IMSS – Coplamar para transformarlos en IMSS-Bienestar. El éxito de la Cultura Comunitaria simplemente hiere la estulticia demoníaca de que se restituya el tejido social dañado por los neoliberales desde una simiente que los tecnócratas fratricidas omitieron y que pulsaba a luz propia a la vista de todos: mover del centro a la periferia las artes y desdoblar almácigos por todas las comunidades, pueblos, rancherías y municipios, lo que antaño era un privilegio de los burgos. En tan breve tiempo esos trece mil niños, niñas y jóvenes, se manifestarán este diecinueve de noviembre en el Auditorio Nacional, consiguiendo las primeras ovaciones de sus detractores que prefieren verlos de mulas de narcotráfico antes que armonizando la felicidad en devenir de la Cuarta Transformación. Quiérase o no, la estrategia comunitaria de Alejandra Frausto está tocando las fibras emocionales de muchos.









LEBARON Y ÉTICA GOBERNANTE

  



*Deshonestidad y revocación
*T-MEC Perdue – Villalobos
*Tecnocracia y vivienda social
*Adarga presidencial 



VLADIMIR ROTHSCHUH

El aura moral del presidente López Obrador es el escudo de algunos miembros de su Gabinete pero ha llegado a tanto la bonhomía que hasta priístas y panistas se refugian en esa fortaleza ética que encarna el juarismo del Jefe de Estado. Bien que los Secretarios del Gabinete busquen refugio a la sombra del Primer Mandatario, son sus subalternos y son los operadores del proyecto de país, pero que Claudia Pavlovich y Javier Corral se escondan en momentos de responsabilidad sonorense y chihuahuense, no se sabe si merece elogiarse o vituperarse ante el infinito cinismo prianista que traslada el fracaso de procuración de justicia a la Cuarta Transformación, pero que revivifica los objetivos de la Revocación de Mandato. Somos confederados para unas conveniencias, somos tres niveles de gobierno para otras abyecciones en el continuo histórico y personal donde alcaldes y gobernadores son responsables de nada de lo que ocurre en sus jurisdicciones. Es la Hidra monumental de la corrupción con la que ha de batallar la cruzada moral de la Cuarta Transformación y que no atiende a estructuras físicas definidas, sino a los intangibles de conductas y conciencias colectivas  atendidas en la Constitución Moral, la Cartilla Alfonsina y la Nueva Escuela Mexicana. Y el escenario transformador el presidente López Obrador asume la mayor parte haciéndose responsable de las decisiones de Quirino Ordaz, las de Claudia Pavlovich y las de Javier Corral, en ningún momento el juarismo presidencial hace titubear a López Obrador diciendo no es mi asunto, yo no fui, como fue la inmoral tradición de Los Pinos por muchos sexenios. Por Culiacán, por LeBaron, el presidente López Obrador no anduvo repartiendo culpas y lavándose las manos en las administraciones ineficientes de Quirino, Corral o Pavlovich, tomó los errores ajenos y les dio curso en su estrategia, porque si el Jefe del Estado Nacional predica una moral pública para unos asuntos y otra para unos asuntos distintos, sería regresiva la Cuarta Transformación del país. El halo moral de López Obrador cobija a los suyos y a los ajenos que también son parte suya conforme el abecedario ético, pues es sabido que Pavlovich y Corral son pésimos mandatarios, pero haciendo la diferencia el presidente López Obrador aplica la regla desnaturalizando el obstruccionismo que identificó la negligencia del Estado y sus actores cómplices, presionados ahora mismo por la Revocación de Mandato cuando seis años son demasiados
 siendo el político corrupto, y muy pocos cuando el gobernante es honesto.
 
El ministro de Agricultura está en México renegociando los vacíos del T-MEC  producto por producto, con Víctor Villalobos. Los acuerdos comerciales a un año de la Cuarta Transformación y la gravitación del renegociado acuerdo comercial tripartita, han demostrado que no bastan los documentos firmados si no hay voluntad positiva de por medio. Los primeros compromisos agropecuarios los fincaron Víctor Villalobos y Sonny Perdue recién iniciado este sexenio sobre las variables de extensionismo, liderazgo juvenil, equivalencia productiva  y sanidad. Hace un año los ministros de Agricultura de México y Estados Unidos daban por sentado la inmediata firma del tratado comercial renegociado y desde entonces Villalobos y Perdue han tenido que atender los conflictos y diferendos agropecuarios como se hacía antes del TLC, entre dos. El titular de Agricultura de Trump ha mantenido una comunicación abierta con Villalobos como sucedió en febrero de este año en Washington en el Agricultural Outlook Forum 2019, donde participó además Lawrence MacAulay sobre los temas comunes del T-MEC a favor del desarrollo de las comunidades rurales, mediante la expansión del conocimiento científico y la innovación. En la cumbre de ministros agropecuarios del G-20, otra vez Villalobos y Perdue, cruzaron las metas de USA y México en las cadenas de valor y sustentabilidad. El tema del jitomate sinaloense irresuelto por la no-aprobación legislativa del T-MEC, aproximó a Perdue con Villalobos en una maniobra inteligente del canciller Ebrard que dejó en manos de los ministros de agricultura, los gobernadores y productores mexicanos la resolución jitomatera con resultados magníficos.  Las negociaciones migratorias del presidente López Obrador y Trump llevando prosperidad México hacia Mesoamérica, amplió la agenda de Víctor Villalobos sobre cinco millones de hectáreas del sureste mexicano a reactivar con nuevas tecnologías, capacitación e innovación, como una cortina natural de bienestar conforme el programa estrella Sembrando Vida. La gira de trabajo de Perdue en las oficinas de Sader vuelve a hablar de la diplomacia agrícola y que por encima del T-MEC sobresale el entendimiento juarista que identifica la política exterior del presidente López Obrador.
 
Los treinta años de neoliberalismo fueron tres décadas de zozobra e incertidumbre para los trabajadores que tenían una vivienda acreditada con el Infonavit. La trilogía de IP, Gobierno y Sindicatos, convirtieron un derecho social en una jauja multimillonaria. No ha vuelto a escuchar quejas el presidente López Obrador sobre cartera vencida, notarios pillos, desahucios, usura, entre el pueblo que lo acompaña en sus giras por los estados; cambió el Infonavit con Carlos Martínez y aún queda mucho por transformar porque todavía sobreviven prácticas neoliberales que hacen más caro un crédito social que un crédito bancario. Las UMAs representan aquello que criticó López Obrador contra el Fobaproa y las UDIS que lesionaron a miles de familias ahorcadas con el crecimiento exponencial de sus deudas hipotecarias y en la actualidad también ahorcan las finanzas públicas con ese otro legado tecnócrata fobapoico como son las Afores destinadas a financiar con dinero de los trabajadores negocios fallidos como el NAIM y a enriquecer a testaferros de la vieja clase gobernante.  ¿Es un derecho social la vivienda o un derecho humano? El quiebre lo ha profundizado Carlos Martínez evitando los desalojos, auxiliando a los deudores, premiando a los cumplidos y sobre todo transparentando el lema del presidente López Obrador de que no puede haber gobierno rico con pueblo pobre y que para el Infonavit se traducía en la legal opacidad salarial de altos mandos y pillerías de medios alcanzando apenas a Rosario Robles, pero no al Gobernador de Oaxaca, o como presiona Polevnsky contra la consanguínea de Monreal. Los treinta años de zozobra social en las familias del Infonavit concluyeron con el presidente López Obrador y el fomento de Carlos Martínez por el derecho humano a la vivienda.









DIPLOMACIA MORAL



*Jornadas de Salud
*Inclusión digital agrícola
*Transformación de Conabio


VLADIMIR ROTHSCHUH

Sin salir de México hacia el extranjero, el presidente López Obrador adquiere una talla ética y épica internacional: la derecha fascista gringa encabezada por Trump le lanza porras al Presidente de México y la izquierda fascista de Venezuela con Maduro de cabecilla, también le lanza porras al Presidente de México. Y en la crisis de Venezuela y El Salvador, mantiene las reglas juaristas el Jefe de Estado Mexicano porque con ambos pueblos mantiene respeto y amistad. Al peronismo de los Kirchner lo recibe y abre una agenda de trabajo comercial porque es lo que le urge a los argentinos en su economía y a los cubanos con Díaz-Canel, les otorga el trato amigable que mantiene López Obrador con demócratas y republicanos gringos que lo visitan en Palacio Nacional. Su estrategia diplomática le ha ganado respeto de unas y otras ideologías siendo que desde finales del siglo pasado (Bell) fenecieron pero en las Américas aún sobreviven sus fantasmas.  El volado de Maduro para poner al frente a López Obrador en guerra campal contra Trump, fue una infeliz ocurrencia que la atajó a botepronto el Presidente de México para hacer doble play, manteniendo incólume su posición frente a Washington y Latinoamérica. No es hombre de pleitos, ni de amarrar navajas como Jefe de Estado el presidente López Obrador, la política exterior que encabeza Ebrard no es distinta de la interna que da trato igual a todas las oposiciones partidistas ganándose el respeto y la confianza de gobernadores, alcaldes, diputados y senadores variopintos. El ejemplo de la Cuarta Transformación para las Américas ni siquiera lo soñó Martí, pero sí Benito Juárez y ahora es posible en la aldea global bajo una Diplomacia Moral.
  El personaje que mejor conoce las entrañas del sistema sanitario del país es Jorge Alcocer, ha mantenido el juicio razonable alertando al presidente López Obrador sobre lo aceptable que la Cuarta Transformación podía rescatar del pasado y desechar lo que no funcionó. En lo primero tuvo el tino de recuperar los ochenta hospitales de IMSS Coplamar que tuvieron una visión original en la regiones se pobreza rural, en lo segundo apuntó bien desapareciendo el Seguro Popular para dar lugar a una sistematización totalmente incluyente a los pobres de los pobres en cuanto a cualquier tipo de enfermedades y sin ningún costo monetario.  Alcocer Varela  también encontró vaso comunicante irrigando todo el tejido del sistema de salud y era la corrupción farmacéutica. Nada de lo anterior podía conseguirse de facto, había que transformar el marco legal vigente y se legisló una  Nueva Ley de Salud que permite integrar en un mismo orden a los demás partes del corpus sanitario como son Pemex, Sedena y Marina, ahora involucradas en otro cambio con las Jornadas Nacionales de Salud que dejan en el ayer el modelo reactivo conforme a las enfermedades estacionales que golpean en las temporadas cálidas y de frío. El nuevo paradigma de las Jornadas es visibilizar por entero a las milicias y a Pemex junto con las tradicionales involucradas como eran Salud, Imss e Issste. Lo rescatable del sistema sanitario nacional se ha encauzado con la iniciativa de reforma que el presidente López Obrador logró turnar y su partido legislar en el Congreso, privilegiando la prevención que suele salvar vidas y ahorrar al erario. Así el programa general de la Secretaría de Salud se compone de cinco variables, 26 estrategias y más de doscientas proacciones.
Se va a China de gira Víctor Villalobos para resolver uno a uno productos agrícolas mexicanos que interesan a los asiáticos. La falta de un tratado comercial, pese a que formamos parte del ATP de la Cuenca del Pacífico, revela las inmensas oportunidades que restan por ensanchar no obstante la preeminencia del T-MEC y los celos de Estados Unidos hacia el gigante comunista. Recién llegado Villalobos de la Conferencia de Ministros de Agricultura de las Américas 2019, organizada por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), continúa con su agenda de comercialización hacia China y que formó parte de los tres puntos de Costa Rica, pero de los que México solamente en uno ofreció compartir sus experiencias como es la digitalización e inclusión rural.  Gracias a la digitalización es que China se codea como potencia al lado de Rusia y Estados Unidos, bloque al que México juega en sus tres canchas con exportaciones agrícolas de cítricos, carnes, miel, aguacate, frutillas, tabaco, sorgo, lácteos y maíz. Como ha sucedido en la 4T contra el monopolio de Aeroméxico en la ruta de Europa y la apertura de Emirates, mantiene Villalobos Arámbula la misma estrategia de exportación agrícola hacia los tres gigantes de polaridad mundial evitando casarse con alguno. Las nuevas tecnologías para la inclusión rural mexicana fueron expuestas por Sader en Costa Rica mostrando un avance espectacular entre los 34 pares de Villalobos deseosos de importarla a sus países.
 
El neoliberalismo multiplicó los fideicomisos privados con los que tomaba recursos públicos y luego no transparentaba, la situación de Conabio no puede ser distinta a Víctor Toledo como a la toma de decisiones de Graciela Márquez en Economía con Proméxico y de Torruco con el Consejo de Promoción Turística. La Conabio debe transformarse, es el acuerdo común de Víctor Toledo y José Sarukhán, como también ocurrió en el sexenio pasado con Guerra Abud sin que Conabio cumpliera los compromisos contraídos ya por injerencia de Vicente Fox con Peña Nieto, haciendo pervivir el organismo hasta el límite pensional de Sarukhán y que admite ninguna herencia a sus cercanos como si se tratase de un bien privado y no público. Víctor Toledo hizo una acotación bastante clara del porvenir de Conabio y apeló al sentido bioético del ex Rector de la UNAM en esta circunstancia en que se hace parecer atentatoria de Semarnat, siendo que es un compromiso pospuesto desde el 2013 y urgente bajo la Cuarta Transformación luego de los felices resultados en Economía y Sectur que han dado lugar a invenciones de la IP en la continuación de los mismos propósitos pero con dinero de los empresarios y no del erario federal.