OBJECIÓN DE CONCIENCIA

 



 

Vladimir Rothschuh

 

Presionada la SCJN por los grupos mediáticos afines al viejo orden legalista que reclamaban del Pleno sentencias veloces semejantes a enchiladas,  consiguieron aumentar la dinámica de la Corte hasta enlistar día a día una treintena de asuntos y desahogarlos con prontitud. En esa industria hay sentencias trascendentales diluidas, como fue la objeción de conciencia. La ponencia del ministro Irving Espinosa tocaba a gran parte del país donde sus autoridades políticas han sido omisas obstruyendo y dilatando la uniformidad del derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos. La Corte votó mayoritariamente contra las decisiones del personal de salud pública del estado de Morelos que se niega a realizar abortos alegando sus creencias católicas o cristianas, abundando los ministros y ministras que si médicos y enfermeras hacen a un lado su juramento hipocrático, entonces no deben laborar en esos espacios públicos de salud.  Pero como la ley estatal lo permite, contraria a la federal, la Suprema instruye al legislativo por segunda ocasión (desacato) a no hacerse guaje con el derecho a abortar de las morelenses; el  valor de esta sentencia estriba en que radicó exclusivamente en Morelos y no así en las restantes entidades que criminalizan a las mexicanas por solicitar auxilio en el sistema nórdico de salud de la 4T, y que es un grueso amplio que integran Guanajuato, Querétaro, Tabasco, Sonora,   Chihuahua, Durango, Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila. La ponencia del ministro Espinosa obviamente no causó jurisprudencia, habiendo diez situaciones parecidas en las entidades gobernadas por derechas e izquierdas que criminalizan a las mexicanas y las empujan a abortar clandestinamente poniendo en riesgo sus vidas, porque a la par de esa criminalización sanitaria está la judicial, pues sus denuncias no avanzan en los ministerios públicos. La Constitución mexicana en cuatro artículos ratifica el derecho de conciencia para objetar el servicio militar, el aborto, la eutanasia, la transfusión de sangre, y el fallo de estos días de la Suprema Corte ratificó ese derecho de la cartilla universal de derechos humanos, con acotaciones sobre la salud de quienes buscan ayuda en el IMSS, ISSSTE y Secretaría de Salud y no la reciben porque las leyes estatales son ambiguas a propósito, como lo sigue siendo el derecho a abortar. La objeción de conciencia es una vara que mide distinto a una mexicana y a un narcoterrorista; hay infinidad de casos en que los cárteles llegan a los hospitales públicos y son atendidos sin objeción y sin que se les denuncie ante las autoridades judiciales. Aquí la objeción de conciencia no aparece por ningún lado, negándose médicos y enfermeras a tratar a un criminal, no obstante que a las morelenses se les criminaliza porque buscan ayuda. Morelos en el 2025 ocupó el primer lugar nacional en feminicidios; la tasa de asesinatos es alta debido a que es una entidad poblacionalmente baja y la atención de las autoridades judiciales es casi nula. A la fecha, sigue ocupando un lugar triste por los altos suicidios de mujeres en cárceles de hombres (mixtas), siendo bautizado el penal de Atlacholoaya “Cementerio para Vivas”. La objeción de conciencia, como es una vara para medir conforme a esa conciencia cristiana que suele darse infinitos golpes de pecho redentores, se caracteriza en Morelos con una clase política que orgullosa suele besar la mano (sic) a curas y obispos como ocurría durante el Virreinato. La sentencia de la SCJN sobre la objeción de conciencia es de alto perfil nacional, pero se ciñó a Morelos, estando Guanajuato, Querétaro, Tabasco, Sonora,   Chihuahua, Durango, Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila en iguales términos, revictimizando a sus mujeres.


LA CRUELDAD MORALMENTE PERMITIDA

 



 

Vladimir Rothschuh

 

Es la ponencia del ministro presidente Hugo Aguilar, quien abrió la puerta para dar la estocada final a un pleito de ambientalistas poblanos contra las corridas crueles y sangrientas de toros que aún se practican en Teziutlán. Ahí donde está hoy físicamente la SCJN estuvo la primera plaza de toros durante el Virreinato; también estuvo el Santo Oficio y que seguramente le revive al ministro Aguilar Ortiz la brutalidad de entonces y de ahora porque como animales fueron tratados sus hermanos indígenas y moralmente la Biblia y el catolicismo jamás consideraron a los animales como seres creados a semejanza de Dios. Moralmente, indios y animales fueron lo mismo; su valor radicaba en ser propiedad de algún español latifundista y esclavista,  como la bondad negrera de De las Casas que cabía entre la defensa de los indios y el uso de éstos para su servidumbre. La lucha mexicana contra la tauromaquia es obra social colectiva del Partido Verde  y que sigue encabezando Karen Castrejón, pues la Plaza de Toros México era el monumento de la bestialidad que luego se desgranaría repulsivamente por todo el país. Políticamente, fueron y siguen siendo los verdes los apegados a su agenda a favor de los derechos de los animales, logrando progresivamente frutos legislativos que tristemente la vieja SCJN desamparó, como el del 2021, cuando los ministros Yasmín Esquivel Mossa, Alberto Pérez Dayán, Javier Laynez Potisek y Luis María Aguilar Morales, abrieron nuevamente las puertas de la Plaza de Toros; únicamente la ministra Loretta Ortiz Ahlf se puso al margen de esa sentencia. Hay otros fallos contra varios municipios poblanos debido a la crueldad en sus plazas de toros y el que ha sobrevivido en esa morcilla apestosa es Teziutlán. Cual sobrevive en Puebla la terrorífica práctica del mole de cadera de Tehuacán, que sin más se le compara con los rituales sangrientos a Gadhimai en Nepal. Fue el especista Hernán Cortés el que reemplazó el muslo humano en los pozoles mexicas con carne de cerdo, porque le desagradaba verse en el espejo de su propia crueldad, y que los antropólogos hoy quieren pasar el mole de cadera como práctica cultural de los mixtecos en Tehuacán, siendo que el culto a Huitzilopochtli únicamente se efectuaba en Tenochtitlán, teniendo a los de Tlaxcala y Cholula para carne de sacrificio y de pozoles.  Los ambientalistas, los verdes y los animalistas, aguardan que la atracción de ministro presidente de la SCJN contra la tauromaquia en Teziutlán facilite constitucionalmente consolidar un referente nacional contra la crueldad, maltrato y violencia animal aún tolerada en insulsas regulaciones estatales.

GUARIJÍOS EN LA PUERTA

 


 

Vladimir Rothschuh

 

Regresarán los integrantes de la Nación Tojono O'otam , de la etnia Guarijío (Makurawe) a la SCJN porque están ciertos de que tiene caducidad el programa de pluriculturalidad y de interculturalidad jurídica a favor de los pueblos originarios. Las puertas abiertas de la Corte y sus sentencias a favor de las etnias,  forman parte de la tutela del hermano indígena Hugo Aguilar y éste, el próximo año dejará la presidencia conforme a los roles de veinticuatro meses para cada ministro o ministra. Están seguros los guarijíos que ido el ministro Aguilar Ortiz, llegará Lenia Batres con su agenda de prioridades y que luego la reemplazará Yasmín Esquivel y luego Loretta Ortiz. El jueves, ayer, a los representantes  de la Nación Tojono O'otam y de la etnia Guarijío (Makurawe) no los atendieron en el Palacio de Justicia;  quizá por la premura del puente del primero de mayo, lo que, conforme a su paciencia milenaria, los motivará nuevamente a tocar puertas (como la de la justicia de Kafka que siempre estaba abierta), debido a que su demanda de ser consultados no ocurrió en la unificación del almanaque electoral federal y sonorense. Un calendario nacional hoy, sinónimo de un monstruoso galimatías que contraviene cualquier lógica, como han hecho saber los magistrados electorales. Este absurdo comicial del Pacto por México del 2012 se mantiene en el 2027, no obstante que sólo ha generado más gasto, más burocracia, más conflictos judiciales, cuando su objetivo era erradicarlos. Una vez que los guarijíos sean recibidos en la Suprema, podrán entender en corto los motivos del Pleno desechando sus amparos sobre competencias, que de ninguna manera niega sus derechos conforme a la reforma indigenista de López Obrador. En el 2024, el Presidente llevó a la Carta Magna las demandas históricas de los Acuerdos de San Andrés Larráinzar para todos los pueblos originarios y no nada más como pretendía el EZLN para sus etnias de Los Altos de Chiapas. Los guarijíos sostienen que esta homologación electoral violentará los Planes de Justicia para Pueblos Indígenas de Sonora, Yaqui, Yoreme-Mayo, Seri y Makurawe. Este plan de justicia exactamente lo fundamentó López Obrador como una acotación a la visión estrecha del sub comandante Marcos que desconocía a los demás pueblos originarios de México. Y como la mayoría del Pleno de la nueva SCJN se debe al expresidente, lo mismo que el mandato de Durazo en la gubernatura sonorense, sigue aguardando la Nación Tojono O'otam apego a la reforma del segundo constitucional de 2024. Si estando el hermano Hugo Aguilar como Ministro Presidente ayer se llevaron un susto los guarijíos, ya se imaginan qué les ocurrirá una vez que el hermano mixteco deje de encabezar el máximo tribunal.

 


 


VIRTUD JURÍDICA

 




VLADIMIR ROTHSCHUH


“He dedicado mi vida a generar condiciones para que la justicia sea asequible a las y los mexicanos”, es el lema de Ernestina Godoy como Fiscal de la República que quieren comprometer echando por tierra todo un movimiento nacional de regeneración moral y política con tal de encubrir las acciones de una persona, Rocha Moya. Los eventos personales de putrefacción fueron la tilde del extinto partido de Estado que cumplió una de las profecías de Arnold Joseph Toynbee en su teoría de la variación cíclica de las naciones y que se encorcheta a la vida política y social: el PRI se dedicó a proteger a su militancia corrupta. ¿Los delitos y crímenes reportados por un juez de NY contra Rocha Mocha forman parte de los principios de Morena que hablan de no robar, no matar, no mentir? Para la fiscal Godoy, la circunstancia se ofrece engrandecedora con tal de devolverle a la procuración de justicia la virtud jurídica perdida desde los Medina Mora, los Gertz, los Lozano Gracia, los Morales Lechuga, los Sánchez Vargas o los Macedos. El desprestigio de Rocha Mocha no puede comprometer el prestigio de doña Ernestina Godoy y para eso la Fiscal se basta sola. Ya veremos.

II- Las oposiciones políticas tildaron de lo peor al viejo TEPJF debido a que “falseó” en los comicios de 2024 una sobrerrepresentación en el Legislativo y en el Ejecutivo federales; páginas y tinta se imprimieron tratando de justificar aquello mismo que Bartlett justificó en ríos de tinta y papel cuando se vino abajo el “sistema” en el fraude a Cuauhtémoc Cárdenas. Con ese antecedente, Somos México arribó ante el nuevo Supremo Electoral demandando la protección de los derechos político-electorales de la ciudadanía; el miedo era obvio, temían sus dirigentes que le fueran a aplicar la misma receta del 2024 antes de 2027. Antier, el magistrado presidente Gilberto Bátiz explicó en un valioso artículo periodístico de qué se trató la elección judicial y las por venir: legitimación de una autoridad administrativa, no política y menos partidista. Meritorio parecer de este chiapaneco que engrandece a don Belisario. De aquel injuriado TEPJF hoy aparece renovado un reluciente Supremo debido a esa autoridad señalada por Bátiz y legitimada a través de la magistrada Valle acerca de la validez de las asambleas o afiliaciones de Somos México bajo suspicaz obstruccionismo guinda en el INE.  Las encuestas del INEGI dadas a conocer antier, se tomaron antes de que el nuevo TEPJF mostrara el oro con Claudia Valle y no el pasado cobre del 2024; así las conclusiones de esa medición del INEGI sobre credibilidad estarían mucho más arriba del 51 por ciento.