LA CRUELDAD MORALMENTE PERMITIDA

 



 

Vladimir Rothschuh

 

Es la ponencia del ministro presidente Hugo Aguilar, quien abrió la puerta para dar la estocada final a un pleito de ambientalistas poblanos contra las corridas de toros crueles y sangrientas que aún se practican en Teziutlán. Ahí donde está hoy físicamente la SCJN estuvo la primera plaza de toros durante el Virreinato; también estuvo el Santo Oficio y que seguramente le revive al ministro Aguilar Ortiz la brutalidad de entonces y de ahora porque como animales fueron tratados sus hermanos indígenas y moralmente la Biblia y el catolicismo jamás consideraron a los animales como seres creados a semejanza de Dios. Moralmente, indios y animales fueron lo mismo; su valor radicaba en ser propiedad de algún español latifundista y esclavista. La lucha mexicana contra la tauromaquia es obra social colectiva del Partido Verde  y que sigue encabezando Karen Castrejón, pues la Plaza de Toros México era el monumento de la bestialidad que luego se desgranaría repulsivamente por todo el país. Políticamente, fueron y siguen siendo los verdes los apegados a su agenda a favor de los derechos de los animales, logrando progresivamente frutos legislativos que tristemente la vieja SCJN desamparó, como el del 2021, cuando los ministros Yasmín Esquivel Mossa, Alberto Pérez Dayán, Javier Laynez Potisek y Luis María Aguilar Morales, abrieron nuevamente las puertas de la Plaza de Toros; únicamente la ministra Loretta Ortiz Ahlf se puso al margen de esa sentencia. Hay otros fallos contra varios municipios poblanos debido a la crueldad en sus plazas de toros y el que ha sobrevivido en esa morcilla apestosa es Teziutlán. Cual sobrevive en Puebla la terrorífica práctica del mole de cadera de Tehuacán, que sin más se le compara con los rituales sangrientos a Gadhimai en Nepal. Fue el especista Hernán Cortés el que reemplazó el muslo humano en los pozoles mexicas con carne de cerdo, porque le desagradaba verse en el espejo de su propia crueldad, y que los antropólogos hoy quieren pasar el mole de cadera como práctica cultural de los mixtecos en Tehuacán, siendo que el culto a Huitzilopochtli únicamente se efectuaba en Tenochtitlán, teniendo a los de Tlaxcala y Cholula para carne de sacrificio y de pozoles.  Los ambientalistas, los verdes y los animalistas, aguardan que la atracción de ministro presidente de la SCJN contra la tauromaquia en Teziutlán facilite constitucionalmente consolidar un referente nacional contra la crueldad, maltrato y violencia animal aún tolerada en insulsas regulaciones estatales.