FUE EL ESTADO

 


  

Vladimir Rothschuh

 

Las demandas de los pueblos originarios, ignorados por siglos, representan la otra historia de México. Larga y amplia lucha apenas plasmada en los años noventa del siglo XX y lentamente añadida a la Constitución con el cierre dorado de la reforma del 2022. Esos cuatro pilares se definen por su identidad colectiva, relación espiritual, económica y cultural con el territorio; participación efectiva en decisiones en sus tierras y la contención de los poderes públicos y privados en su descarada depredación. Consolidar esos frutos de los pueblos nativos hoy se le conoce como justicia pluri e intercultural, estimulada semana a semana por el ministro presidente de la Corte, Hugo Aguilar Ortiz. De la vieja SCJN, lo que hay en torno a las sentencias sobre las etnias se cuenta con los dedos de las manos: los tristes y dilatados reclamos de los pueblos oaxaqueños sobre sus usos y costumbres; ni qué decir de Cherán, Tecoltemi, Ahome y Topolobampo. Expresión sumaria de los pobres resultados racistas que jamás aceptaron los antiguos ministros. Ninguna tragedia entre los pueblos originarios ocurrió, ni dejará de ocurrir, sin la intervención del Estado y su tecnocracia. El envés renovador se llama interculturalidad de la nueva SCJN, representada en los casos de Huimilpan sobre consulta previa en proyectos con impacto ambiental; La Candelaria, para la libre determinación y autogobierno; Tetelcingo, acerca del reconocimiento de las comunidades originarias; la Ley Ambiental CDMX, invalidada por no consultar en obra pública, y el caso de los rarámuris con sus normatividades propias. Aquel viejo Estado depredador autoritario en sus decisiones a espaldas de los pueblos, aún persiste en sus vicios con el Plan Estratégico Pemex 2025–2035 que busca gas y petróleo en la Cuenca Tampico-Misantla. Marginando  Pemex  a las etnias de Veracruz, San Luis Potosí, Hidalgo, Puebla y Tamaulipas, ha sido exacto sobre lo que ocurrirá con el fracking para la extracción de energéticos contaminantes. La reforma de López Obrador a favor de las etnias pasó  inadvertida por la vía constitucional, como de hecho ha sido menospreciado el Plan Hídrico de Sheinbaum respecto a la fractura de rocas para la obtención del gas shale. La actual efervescencia territorial que vive la SCJN sobre sus Casas de Saberes Jurídicos, los Diálogos por la Justicia Abierta, Jornadas Itinerantes de Justicia Intercultural, Diplomado en Justicia Pluricultural, Laboratorio de Imaginación Jurídica Subalterna, Incorporación de saberes comunitarios al Semanario Judicial, Traducción intercultural y acceso lingüístico, conforma el decálogo de la pluriculturalidad y que facilita a los pueblos originarios de la Cuenca Tampico-Misantla, Tének y Náhuatl, la obtención de justicia ante el máximo tribunal. El Plan Estratégico de Pemex fue diseñado sin consultar a las etnias, simplemente se brincó a las instituciones indígenas representativas y las ignoró con la información completa sobre los daños ambientales, culturales y espirituales. Ni para dónde hacerse los ministros y ministras de la SCJN, como tampoco Pemex, Semarnat y Sener ante lo explícito de los dictados constitucionales de López Obrador en el 2022. Preceptos jurídicos sobre el tema del fracking donde fue ambiguo el entonces mandatario, porque lo condenaba en sus discursos, pero no emitió ninguna ley en contra. Y que se vuelve una oportunidad histórica para que el Pleno que encabeza el ministro Aguilar Ortiz, acote constitucionalmente un presunto vacío legal sobre la extracción petrolera del fracking, pero que está implícita en la reforma constitucional del 22. Esta transformación legal otorga a ministros y ministras un bien equipado aparato de justicia intercultural cuyos instrumentos corregirán los excesos cometidos por el arcaísmo postindustrial que apuesta por los restos fósiles.  

 


EL ACÓLITO

 



 

Vladimir Rothschuh

 

Prontamente ha restituido su agenda latinoamericana la Jefa del Estado mexicano conforme la cartografía heredada por su mentor. Temporalidad más que suficiente para tener que violentarla con los extravíos de la falsa izquierda sudamericana. El giro ocurre cuando el canciller Velasco mueve la diplomacia mexicana hacia los intereses del Segundo Piso y no a los del exrector de la UNAM metido en berenjenales con Lula, Pedro Sánchez, Petro, Maduro y Díaz Canel. La presidenta Sheinbaum comenzaba a resentir el involucramiento en los comicios colombianos donde cargaría la derrota de Cepeda y antier le dio la espalda alejándose de ese infortunio petrista. El canciller Velasco, hechura de Marcelo Ebrard, resulta ser un buen acólito porque en la cancillería de López Obrador la diplomacia mexicana mantuvo distancia con Venezuela, Chile, Argentina, Cuba, Bolivia, Perú para bien del humanismo mexicano y del exitoso programa de la economía moral que separó el progresismo mexicano de los socialismos tradicionales ajustados al viejo breviario estalinista como mampara en los escasos  logros sociales de sus países. Los gobiernos ricos y pueblos pobres de las nomenclaturas criollas de las izquierdas del cono sur, contrastaron con la Cuarta Transformación de Primero los Pobres; la diplomacia cuatroteísta se ciñó a la Doctrina Estrada en la misma solidaridad del presidencialismo pasado. La autodeterminación de los pueblos implicaba que tampoco Lula como Maduro o Petro, hicieran de México su trampolín. Todo se debió a la practicidad de Ebrard, que ahora repite el canciller Velasco y que ha logrado recomponer los errores de contaminar el petróleo mexicano con el brasileño o embarcar al Segundo Piso con lo que suceda en los comicios colombianos. Fue desalentador cuando Juan Ramón  deslució la diplomacia mexicana con la corrupción del PSOE, porque no se trata solamente de los escándalos de Sánchez, sino de Zapatero y su participación en el asesinato de Chávez y los ríos de narcodólares venezolanos que vía ibérica cruzaron ida y vuelta hasta Irán. El regaño público de la Presidenta a la Manuela López fue una dosis sobrecargada de la Hierba de San Juan a todo el lastre guinda que no cesa en sus fines de arriar las viejas banderas del proxenetismo antiimperialista latinoamericano. Los que se indignaron con Landau por comenzar a retirarle el visado gringo a los guindas que ensuciaban la relación de Trump con Sheinbaum, están incómodos por la amonestación pública a la prima incómoda del expresidente López Obrador, quizá émula de la misiva que envió desde Palenque al Trump reloaded con Marco Rubio. Lo que certifica el control magistral que mantuvo el canciller Ebrard en el sexenio pasado, evitando contagios más allá de la diplomacia y más acá de la agenda doméstica nacional y que hoy reasume el canciller Velasco, apartando a la presidenta Sheinbaum de los tropiezos que atraen las izquierdas latinoamericanas. Todos los descalabros de los gobiernos socialistas latinoamericanos como en Chile, Honduras, Ecuador, Argentina, Bolivia y lo que viene en Colombia no se le puede achacar a Trump si fueron malas administraciones públicas. La segunda vuelta colombiana se enfrenta a la corrupción de los Carrotanques, Ricardo Roa, Petro Burgos, el Pacto de la Picota, narcotráfico, alta inflación, inversión extranjera baja, altas tasas de interés, desconfianza empresarial, nula obra pública. Haber aumentado el salario mínimo y creado los programas sociales Renta Ciudadana y Colombia Mayor, ayudó a convencer a los electores, obteniendo el Pacto Histórico, conformado por Colombia Humana, Polo Democrático Alternativo, la Unión Patriótica y el Partido Comunista, una aprobación del 22%. Petro y Lula ya señalan al responsable de esa derrota: el injerencismo de Estados Unidos. Algo semejante a lo que compartió y adelantó Ricardo Monreal como la otra Manuela Primorosa, acerca de nuestros causales de nulidad. La sana distancia de la presidenta Sheinbaum con los vicios estalinistas en Sudamérica, aunada a la restitución de la Doctrina Estrada en Relaciones Exteriores, evitará a México ser arrastrado en la falta de honestidad de aquellos mandatarios.

CORAZÓN DE MUJER

 



 

Vladimir Rothschuh

 

La permanencia  acéfala de una de las dependencias federales más vinculadas al proyecto personal de Sheinbaum y  a donde arribará Laura Itzel Castillo,  reflejaba el sinsentido aparente de la salida de Citlalli Hernández de la Secretaría de las Mujeres. Toda vez que había desarrollado Hernández Mora una agenda federal hiperactiva y desmedida en la multiplicación de programas, acuerdos, reeducación y defensa  a favor de las mexicanas. Las acciones y los logros  mostraban a Citlalli casi como la sombra de la Presidenta de México y una carrera brillante al 2030. No había fin de semana o  mañanera donde no estuviera presente la secretaria de las Mujeres. La promoción inicial de irse a dirigir Morena era atinada en cuanto había acompañado a Sheinbaum en la campaña presidencial y desde la secretaría general logró cosechar el volumen más grande de gobernadores para un partido político en los últimos tiempos. Y en esa transición, los giros, guiños y twist palaciegos, amalgamaron varios asuntos con  la sorpresa de que Citlalli fue ceñida a la Comisión Nacional de Elecciones y no a la presidencia nacional de un partido de gobierno que había abandonado la Cartilla Moral de su líder nacional y peor aún, extraviado el Decálogo que Sheinbaum entregó a su militancia en el Hotel México cuando juramentaba su candidatura. Las tareas  gigantescas desempeñadas por Citlalli a favor de las mujeres, niñas, adolescentes, abuelas y madres solteras,  con los Centros Libre, la Red de Abogadas, la Cartilla de Derechos de las Mujeres, el Sistema Nacional Progresivo de Cuidados y la infinidad de acuerdos transversales con los tres niveles de gobierno, así como con empresas privadas y plataformas digitales, son lo que aguardan a la presidenta del Senado. Dos años después, persiste dando sorpresas el estilo personal de la Presidenta, porque de esa coyuntura es que a Esthela Damián la removió de la Consejería Jurídica para perfilarla a la gubernatura de Guerrero, donde el fantasma de la misoginia y nepotismo, Macedonio Salgado, apareció al encuentro de unidad entre el grupo de mujeres surianas que sucederán a Evelyn Salgado en la gubernatura. Del rechazo público de Sheinbaum al promiscuo Ángel Aguirre y su chuchismo de Nueva Izquierda, Beatriz Mojica retorna entre Esthela Damián, Sara Salinas, Otilia Hernández y Abelina López, metiendo en saco roto lo ocurrido el 2015.  Y en esta articulación es que culmina el gambito de Sheinbaum con el carácter feminista de Citlalli Hernández, que da contenido al proyecto sustantivo de Palacio y no solamente en la sucesión suriana, sino en los otros estados donde habrá comicios en el 2027 y muchas mujeres decantarán roles en la recuperación de aquella sentencia de llegamos todas. A esa atalaya feminista es donde irá a revelar sus dones Laura Itzel Castillo y a superar el legado de Citlalli, que no es poca cosa, como a corroborar que su carrera política en la izquierda mexicana nada tiene que ver con la meritocracia y el privilegio, como han acusado sus críticos de la cultura de la negación. La senadora Castillo es arquitecta de su propio destino: desde 1974 invariablemente su corazón late a la izquierda como asambleísta, diputada, alcaldesa y funcionaria de gobierno. Ese corazón también pulsa en todos sus sentidos en la presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, conjunción astral de febrero del año pasado en Puente de Ixtla, donde Citlalli echaría a andar su primer Centro Libre junto con el Corazón de Mujer de Margarita González. Con el legado de género de la Cuarta Transformación, al Segundo Piso le queda, en las 17 del 27, superar las elecciones intermedias del 2021, donde lograron colarse entre las nuevas gobernadoras guindas, Maru Campos, cual expresión de los insólitos tiempos promovidos por la renovación moral, y al año siguiente llegarían la verde Mara Lezama y la azulada Tere Jiménez, aunada a la victoria impar de Delfina Gómez en el bastión Atlacomulco. Al cierre de sexenio, López Obrador representó la suma culminante de más mujeres en su gabinete que ningún otro, dejando a su salida, trece mexicanas gobernando un número análogo de estados.

 

 

EL CREDO ASPIRACIONISTA

 




Vladimir Rothschuh

 

Otro factor considerable para que la Cuarta Transformación alcanzara el poder presidencial fue Nuevo León: sirvió de enlace y equilibrio con los sectores empresariales y como garante entre López Obrador y Enrique Peña Nieto. Es valioso mantenerlo presente porque, como señalaba el macuspense, es necesario recordar para no repetir desaciertos pasados. Fueron los empresarios regios quienes trabajaron fuerte impulsando al eterno candidato presidencial de "Primero los pobres", y que ahora gozan del desafecto burdo e innecesario de quienes no construyeron el proyecto de renovación moral. Los garantes de  esa cizaña tampoco forman parte de la Cuarta Transformación; el ex titular hacendario, Urzúa mudado a panista, descansa en paz; y Scherer, una vez sin Gertz en la FGR, salió de la botella desagradecido, condenando lo que fue en el pasado sexenio, pero no con éste. Inobjetablemente, el programa sustentable con que el Segundo Piso multiplica Sembrando Vida en medio territorio nacional con plantas mejoradas, son creación de Alfonso Romo; Agromod  puede generar malestar entre quienes no les bastó echarlo de la oficina presidencial, sino que volvieron con Vector Casa de Bolsa y se expusieron grotescos con ese gazapo. El error del 2020 de los halcones guindas, no sólo contra Romo, está de regreso en Nuevo León con la renovación de los poderes públicos. La salvedad actual es monumental para Morena con el desplome de Samuel García. Lo acaban de comprobar Ariadna Montiel y Citlalli Hernández con las divisiones y choques que hay entre la militancia morenista; asimismo agudizado con la réplica del priísmo reciclado de Murat júnior y la competencia de Clara Luz Flores en el grueso de prospectos, donde solamente acarrean tragedia ante las preferencias que encabezan Tatiana Clouthier, seguida de Waldo Fernández y Andrés Mijes. Intentar separar la victoria de Samuel García de la salida de Romo de Palacio Nacional conduciría, conforme a la frase del demonio de Agualeguas, “a más de lo mismo”. Por el estilo personal de Tatiana Clouthier y peso político propio, no le fue fácil a López Obrador lidiar con la figura histórica del Maquío encarnada en su hija: no le fue fácil en Bucareli, no le fue fácil en el legislativo y mucho menos en la Secretaría de Economía. Quizá solamente el talento de Beatriz Gutiérrez Müller podía conciliarlo. No obstante, la entonces Jefa de Gobierno y amiga de Tatiana la recibió de frente a Palacio Nacional y la sumó a su campaña presidencial y le daría un encargo que la vincularía con el norte. Actualmente, es la figura más preparada no sólo dentro de Morena, sino frente a Colosio Riojas y Mariana Rodríguez. Los sondeos que se ignoraron en Coahuila y hoy señalan en Nuevo León a Morena en primer lugar, seguido del PAN, PRI y, por último, el MC, como a Clouthier por encima de todos, merecen ponderarse; valorarlos a sabiendas de que el electorado nuevoleonense es especial en la defensa de sus credos empresariales y que suma a la clase baja aspiracionista y una visión de prosperidad que ninguna otra entidad de la república posee. Muchos consideran que las elecciones son referendos, con la contradicción de que, pese a que hace seis años López Obrador había demostrado talento para hacer más ricos a los ricos y a los pobres sumarlos en esa integración de la economía moral; atractivo al cual no se sintieron encantados los electores regios y porque además el priísmo de Clara Luz y la expulsión de Alfonso Romo de Palacio Nacional convergieron específicamente en la victoria de Samuel García. El escenario presente está por verse con aspectos favorables, si es que la experiencia la toma en cuenta la presidenta Sheinbaum y supedita en lo práctico a Ariadna Montiel, cuya escuela de origen político la destantea con los roles de clase social burguesa de los nuevoleoneses y que los halcones guindas demonizan. Sí es posible volver a hacer historia removiendo las sobrecargas ideológicas extremas con una visión a largo plazo y plural. Morena como partido techo, solamente Calles obtuvo dicho logro, inició sumando y ha de seguirlo haciendo con perspectiva de grandeza porque no hay mayor indigencia que la mezquindad politiquera de perder – perder.

 


DE BARTLETT A ROCHA MOYA

 




 

VLADIMIR ROTHSCHUH

 

El ex titular de la Comisión Federal de Electricidad y el ex gobernador de Sinaloa son la línea de tiempo del injerencismo de Estados Unidos en México.  Lo que distancia a los años ochenta del 2026 se llama TLCAN o T-MEC: la subordinación de la soberanía nacional a los intereses de Washington comenzó cuando Carlos Salinas signa el tratado comercial con George Bush padre y con Brian Mulroney. En ese momento, el destino mexicano se engancha a la locomotora norteamericana sometida a las veleidades de los conductores republicanos y demócratas en turno. Terrible instante en que México se convirtió, en palabras de la presidenta Sheinbaum, la piñata de los políticos gringos. Ronald Reagan era un actor republicano radical, quiso someter muchas veces a México y buscó acorralar a Miguel de la Madrid con el caso Camarena, pero el inquilino de Los Pinos no se sometió al injerencismo de Washington porque no había ningún tratado que supeditara la autoridad presidencial mexicana y del Estado nacional al vasallaje. La homologación de leyes, la invención de acuerdos, arrancó profundamente durante la modernización neoliberal en réplica de lo que estaba ocurriendo en Europa y había que ganarles, no obstante que la visión de la Thatcher se apartaba del salinismo en varios aspectos. Los opositores al TLCAN fueron Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez, Heberto Castillo, el joven dirigente perredista de Tabasco, Andrés Manuel López Obrador, el subcomandante Marcos y una activista universitaria, Claudia Sheinbaum. Los puntos que alegaban los opositores de izquierda de ese entreguismo salinista a Washington eran: la destrucción del campo mexicano debido a la asimetría de tecnología y subsidios que gozaban los agricultores gringos y que originaría problemas con el maíz blanco, frijoles, papas, jitomate, aguacate, limón, cárnicos, lácteos. En fin, estaban apuntando a un futuro agrario de abandono rural, desempleo, crimen organizado y migraciones masivas. El segundo punto era la pérdida de soberanía y desigualdad económica. Cárdenas, López Obrador, Heberto, Ifigenia, Sheinbaum, apuntaban a que México con el TLCAN quedaba a merced del poderío económico y político norteamericano.  Washington dictaría sus políticas económicas, energéticas, laborales e industriales a los mexicanos. Los otros aspectos fueron: México con mano de obra barata sería maquilador gringo, habría destrucción medioambiental y lo más llamativo, exaltaban esos líderes de izquierda, la “ilegitimidad democrática” del Partido de Estado como dueño absoluto de los poderes políticos. Cada vez que la presidenta Sheinbaum desdice al presidente Trump acerca de los beneficios que atrae a ambas naciones el T-MEC, pule un canto de la joya de la corona neoliberal y echa por la borda la visión de la izquierda que demostró los riesgos distópicos que atraería el TLC a los mexicanos. Nuestra crisis agrícola, las migraciones, el desempleo, los dictados energéticos, comerciales y la elevada violencia, tienen un punto de inflexión en el T-MEC y una línea de tiempo sobre la subordinación injerencista de Estados Unidos. Y que no solamente son los gobernadores actualmente indiciados, sino todos los actores políticos mexicanos desde Salinas hasta hoy acusados por Washington conforme a los acuerdos vinculantes del T-MEC. La sentencia de tan lejos de Adonai y tan cerca de USA se esculpió en piedra con el TLCAN, al grado que parecen irrompibles esos acuerdos cuando nos amenaza y vocifera el presidente Trump como mandamás de los mexicanos. Aquel México industrialista en que se concibió el acuerdo comercial de Norteamérica, ha dejado de existir ante la globalización, deslocalización y la multipolaridad. La presidenta Sheinbaum puede tomarle la palabra al presidente Trump sobre la extinción del T-MEC.

 


FUTBOL Y POLÍTICA

 



 

Vladimir Rothschuh

 

Morelos es el ejemplo nacional de la mala combinación de futbol y política. Los morelenses votaron a un jugador destacado en la cancha que no acabó la primaria y supo aliarse con aquello que su formación profesional e intelectual le dictaba. La actual anomia que vive Morelos fue radicalizada en el sexenio pasado al grado que la gobernadora Margarita González Saravia llama constantemente a las madres de familia “a que inculquen valores sólidos a sus hijos y fomenten una cultura de paz desde el entorno doméstico, como la vía principal para rescatar y proteger a las niñas, niños y adolescentes morelenses”.  El costo que paga la entidad es elevado y es el azogue de la simbiosis entre gobernados y mandatarios: la autoridad es el prototipo que inspira a seguir con sus buenos o malos ejemplos. El futbol nada tiene que ver con el ejercicio del poder político, pero sus claroscuros de corrupción coincidieron con la posdemocracia mexicana en que la pepena política, los saltimbanquis, el nepotismo y demás aún están vigentes cuando la partidocracia recurre a agentes de la farándula para timar el electorado. Tristemente, en la actual reforma política ni siquiera se mencionó ese mal que corroe el establishment. El llamado de la gobernadora González Saravia se apega a la representación de lo que pueden llegar a ser los morelenses, pero mucho más las mujeres como sínodo de las buenas prácticas familiares y sociales. Desde que el foxismo eliminó de la currícula de la SEP las materias de ética, estética y civismo por innecesarias conforme la percepción conservadora, se abrió un abismo enorme en la formación de aquellos niños que hoy vuelcan socialmente los trastornos de la mala educación por todo el país.  México entra en una nueva parafernalia mundialista que ojalá no sea premonitoria de lo que fueron las crisis  de Díaz Ordaz y Miguel de la Madrid. La nueva época del segundo Milagro Mexicano ocurrió bajo La Economía Moral y El Humanismo,  por alguna razón, ese esplendor coincidió con un mandatario disímbolo cuya afición no era el futbol y se divertía con las sentencias de Jorge Luis Borges sobre los hinchas argentinos. Margarita González Saravia invoca constantemente el entorno de ambientes sanos, armónicos y afectivos dentro del núcleo familiar para el crecimiento positivo y seguro de los nuevos morelenses. Como la primera mujer en el ejecutivo estatal, su figura la trasciende y la convierte en una epifanía posible: los morelenses son el espejo de sus autoridades.

 

 


ANDY, LOS ULTRAS Y COAHUILA

 



 

Vladimir Rothschuh

 

En Coahuila no ganó el PRI, ganaron los “ultras guindas” afanados en descarrilar la carrera política del obradorismo. Escenario repetido para el expresidente López Obrador que, a lo largo de su carrera y especialmente como jefe de Estado, debió atender infinidad de casos a los que achicó conforme a su habilidad política y estatura moral. La escandalera de Alito “Moreno” es tan ficcional como las acusaciones de Ariadna Montiel a los priístas de haber cometido fraude: unos le agarraron las patas a la vaca y los otros se hartaron con el festín politiquero. Cuanta más espuma tire ese lodazal, mucho mejor a los fines pretendidos de cortar la carrera del heredero directo del obradorismo. El expresidente les dejó a sus sucesores un manual personalizado en sus acciones de gobierno, sobresaliendo su estupenda relación con las oposiciones con las que trabajó codo con codo y las supo asimilar en su administración. Este manual operativo deja claro que las elecciones se ganan antes de ir a las urnas y no después. En versión corta, se llama legitimidad plebiscitaria. Hoy el manual se hace a un lado y el expresidente López Obrador vislumbra que la ingenuidad se viste de seda, alcanzando a mirar detrás del encaje, la rutina empleada contra sus cercanos conforme el breviario de Gutiérrez Barrios y no del suyo. El expresidente ha ido cediendo en la trama sin romper la tela. En ese fluir, Andrés Manuel López-Obrador Beltrán es redimensionado a otra incubadora futurista, más lenta, más resguardada, como solamente supo hacer el Presidente, formando y llevando de la mano su proyecto y programa sucesorio como jamás en el siglo pasado se consiguió plebiscitariamente. La carrera política de Andy será en el terruño; alcanzará una representación popular bajo la responsabilidad obligada y sin tapujos de Pío y de May, porque luego será gobernador de Tabasco y al final de ese mandato, buscará por fuero propio y praxis sobrada la máxima magistratura nacional. Ya para entonces los ultras guindas habrán agotado su fuego fatuo. Y si cuida su salud, el expresidente López Obrador podrá ver de nuevo colmado el proyecto progresista de México. Solicitará a quien esté a su lado: “Pellízcame para ver si no estoy soñando”, como le expresó a Beatriz Gutiérrez Müller el uno de julio, cuando el peñanietismo abrió paso a la alternancia democrática. “Nuestros hijos, señalaba el izquierdista francés Michael Crozier, son nuestra fortaleza y nuestra debilidad”, realidad de la que ninguno de nosotros está exento.

 

HUEYAPAN INTERCULTURAL

 



Vladimir Rothschuh

 

Casas, ranchos, fiestas, fines de semana de alcohol y drogas, marcaban el sino de la relación del estado de Morelos con los ex ministros de la Suprema Corte. Hasta antier ocurrió un hito histórico cuando llegó el ministro indígena mixteco Hugo Aguilar Ortiz a Hueyapan, a inaugurar junto con  sus hermanos nahuas y Margarita González Saravia, la enésima Casa de Asesoría Jurídica Intercultural como las otras que ha abierto en Hidalgo, Sonora y Michoacán. Desde que Hernán Cortés pasó por el Popocatépetl y el valle del Amatzinac y le echó el ojo a la región próspera y volvió a Cuernavaca lugar de descanso, esa ruta “turística” se ha mantenido corruptiblemente igual; como igual fue la impartición de justicia desde la Conquista, virreinato, liberales, conservadores, revolucionarios y posrevolucionarios, de espalda a los pueblos originarios. No obstante, Morelos tiene un jurista “sabio” de los que compusieron el esplendor porfiriano y alcanzó mérito como ministro de la Corte y cuyo poder judicial lleva su nombre. Más tarde arribaría su nieto a gobernador, de igual estirpe militar, a degradar Morelos y convertirlo en un muladar de narcopolítica; hay quienes sostienen que entre don Teófilo y don Jorge no hay parentesco alguno y que el Olea nomás es coincidencia, como si en la política no las hubiera. Hueyapan tiene desde hace unas horas su Casa de Asesoría Jurídica Intercultural, tan prematura como su reconocimiento en el 2017 de Pueblo Originario y hoy amparado por la reforma de López Obrador de apenas hace dos años, en  que se retoman para todas las etnias del país, los derechos que el EZLN propuso exclusivamente a Los Altos de Chiapas; incidente de la ruptura entre AMLO y el Sub Marcos. El ministro Aguilar Ortiz ha creado estas casas de justicia para que las etnias no sigan padeciendo la injusticia de blancos que los han tratado como terceros a lo largo del Poder Judicial. Los aspectos que fundamentan esta territorialidad, los redundó el ministro presidente y están en: mayor apertura hacia los pueblos indígenas, cercanía de la justicia a las comunidades y facilidades en no desplazarse a las grandes ciudades; así como que las instituciones estatales encabezadas por Margarita González Saravia, ponderen las normatividades y organizaciones de los pueblos originarios, tampoco tan ciegamente como es la venta de niñas conforme a usos y costumbres originarias. El ministro Aguilar sienta las bases de la interculturalidad a velocidad apremiante de su mandato presidencial en la Corte, porque como Juárez, él entiende la temporalidad de esta coyuntura y lo que vendrá en los próximos años con la rotación del encargo; aún hay ministros, jueces y magistrados que imparten justicia mañosa y contra los pueblos originarios sobran, pues envían a las cárceles a indígenas por delitos de hambre y miseria, como es robarse un bolillo y sin saber español y al no gozar de intérpretes, se pudren tras las rejas; así Hueyapan heredero de Chimalman y el primer sabio de América, Quetzalcóatl (Prometeo), ha sido tristemente víctima de esos abusos de poder, como los nahuas de la región de Puebla, Guerrero y CDMX, ahora amparados con esta casa regional de justicia del nuevo Poder Judicial.

TIRO DE GRACIA

 



 

TIRO DE GRACIA

 

Vladimir Rothschuh

 

Chucho y Grucho Marx en las fechas del fascismo y el estalinismo, solían soltar un chiste: “Si no te gustan nuestros principios, también tenemos otros”. Lapidariamente chocó contra esa sorna el diputado Alfonso Ramírez Cuéllar, cuando se va encontrando en el camino de la discusión de una reforma  sobre  quién sabe qué, con delincuentes y matones políticos cuyas trampas, asaltos y violaciones, reinstauran el cochinero de la Ciudadela que, como él dijo, en menos de 14 meses mandaron al osario los monrealistas, lo que había propuesto la presidenta Sheinbaum a los mexicanos como el sello de su mandato: no reelección y la restitución del legado Maderista. La reelección volvió a ser reinstalada entre quienes deben velar por la democracia mexicana. Con un ápice de moral, los destinatarios de esa reforma porfirista no deben aceptarla porque se consuma la abyección que cuestionaba a los magistrados electorales que legitimaron la sobrerrepresentación interpretando la ley a modo del naciente Partido de Estado. Quien también se opuso al galimatías de la contrarreforma judicial y electoral fue la exministra y diputada Sánchez Cordero, pues se requería un ápice de cultura jurídica para entender que todas las maniobras monrealistas de la causal de nulidad, hasta el tiro de gracia al reeleccionismo, conformaban un golpe sucio a la regeneración moral de México. Ramírez Cuéllar, el operador de la presidenta Sheinbaum que trabajó durante meses la reforma de la reforma judicial, finalmente es rebasado por esa vulgaridad que el patriarca de la Cuarta Transformación, López Obrador, cuestionó por décadas. Las sentencias del diputado  Ramírez Cuéllar, están para inscribirse con lumbre en la conciencia de su partido bastante marxista conforme a las tesis de Grucho y Chucho, no así en las de don Carlos. Nada de lo que se aprobó contra los artículos 54 y 55 constitucionales tenía el aval de la Presidenta, pues iba en contrasentido de la corrupción que combate y en la que nunca militó la familia Sheinbaum Pardo, como vergonzantes priístas de la cual forma parte la inmensa mayoría de tránsfugas tricolores que hoy se disfrazan de progresistas morenos, pero que en realidad están ligados a la perversión ética, financiera, criminal y política que depredó a México de infinitas formas. La negativa del diputado Ramírez Cuéllar como la de Sánchez Cordero a aceptar aquello contra lo que han luchado, los inscribe en la línea obradorista de la que ojalá el Segundo Piso no se distancie, porque de esa corrupción tricolor no abreva, no proviene, ni trae el cordón umbilical anudado la Presidenta de México. Alegrémonos de que al menos haya un diputado y una diputada en las filas morenistas capaces de contradecir y denunciar la gangrena que putrefacta a su partido. También aguardemos que los valores democráticos de la presidenta Sheinbaum veten este procaz huertismo.

LA PRESIDENTA Y LA CAUSAL DE NULIDAD

 



 

Vladimir Rothschuh

 

 

Los vacíos políticos se llenan y Ricardo Monreal ha comenzado a ocupar espacios que el presidente López Obrador jamás le permitió meter nariz o asomar cabeza.  Ahora el zacatecano compite con la presidenta Sheinbaum dando conferencias de prensa a la par de las Mañaneras del Pueblo; cual canciller de una república parlamentaria, opina sobre cualquier cosa. Los fracasos de las reformas  electorales enviadas por la Presidenta a San Lázaro las abortó Monreal y va por otra más cuando manosea la iniciativa de Sheinbaum para mover al 2028 la elección judicial con el cachirulazo de la injerencia extranjera como causal de nulidad electoral. En el pasado reciente, puso en contra  Monreal, a su bancada y aliados, haciéndoles ver que no merecían perder los privilegios de la corrupción del Pacto por México entre Peña Nieto y la partidocracia; más ahora consigue voltear a las autoridades del INE y del TEPJF, que encuentran múltiples inconsistencias con ese causal de nulidad que fascistamente judicializa la transparencia sólida de los procesos comiciales de los últimos 26 años. Ha logrado Monreal desempolvar las denuncias opositoras ante la OEA y la ONU acerca del injerencismo venezolano, iraní, boliviano, colombiano, cubano, chino y soviético de los pasados años. Es de las oposiciones moralmente derrotadas ir a Estados Unidos a mitigar sus culpas denunciando injerencismo; ahora quien se muestra derrotado es el partido en el poder porque abrió maliciosamente Monreal un flanco de debilidad en la administración de la presidenta Sheinbaum con la presunción de que Morena puede perder las elecciones venideras como ocurrió en Chile, Bolivia, Ecuador, Honduras, Argentina, El Salvador y Venezuela por el intervencionismo de Donald Trump. Identificar el Humanismo Mexicano con  el falso progresismo bananero latinoamericano de Evo, Alberto Fernández, Xiomara Castro, Boric, Petro, es rebajar el éxito de la Economía Moral de la 4T que separó a México de la falsía de las izquierdas latinoamericanas. Los irredentos halcones de Morena, inconformes de la buena relación de Sheinbaum con Donald Trump, entienden que sin el respaldo del magnate todos ellos habrían impuesto sus veleidades a la Presidenta haciéndola subordinada de esta nueva mafia del poder. La primera abocada en regenerar el tejido político nacional es Sheinbaum, cuya legitimidad no puede ser cuestionada por quienes van a Madrid a hospedarse en El hotel Rosewood Villa Magna a despilfarrar cientos de miles de euros, y no se diga los asociados de La Barredora, los cuates de Los Chapitos, los testaferros del CJNG, del revitalizado Cartel del Golfo, del nuevo Cártel del Yaqui; en fin, una podredumbre que en un santiamén habría deglutido a la presidenta Sheinbaum, de no ser por su calidad ética y estupenda cercanía con el magnate de la Casa Blanca. Son los panistas y priístas los que reprochan la relación de Palacio Nacional con Trump y en esa tesitura se cuelan los gallinazos guindas que introducen el causal de nulidad electoral contra injerencismo gringo, cajeteando el estiércol de Nicolás Maduro entre sus cómplices mexicanos. Con la frente en alto y el corazón frío, la presidenta Sheinbaum ha de mantener firme su brújula política en la consecución del  proyecto del Segundo Piso.

LA CONTRA REFORMA JUDICIAL

 



Vladimir Rothschuh

 

La contra reforma del Poder Judicial no solamente contempla mandar al 2028 la elección de jueces y magistrados, sino una miscelánea de cambios para evitar los gazapos del 2025. Ahora la reforma de la Presidenta testeada por Ramírez Cuéllar, mete bisturí con casi una docena de aspectos que tienen aportes de Taddei, Gilberto Bátiz, Celia Maya y de Hugo Aguilar. Las correcciones apuntan a evitar los acordeones, la saturación de boletas, costos financieros y confundir al elector en el 27; se evitará la reelección de quienes en funciones del TEPJF busquen brincar a candidatos y volver electos; regresará la SCJN a dos Salas ante la incapacidad de una Sala para atender el cúmulo de listados; tendrán voz y voto Bátiz, Maya y Aguilar en la OAJ para un mejor equilibrio presupuestal; se crearán nuevos embudos que califiquen no solamente la idoneidad de jueces, ministros y magistrados, sino que quien evalúe tenga capacidad para hacerlo; habrá una nueva geografía distrital; entre el articulado constitucional a modificar están el 94, 95, 96, 97, 99, 100, 116 y 122 constitucionales. Los tiempos apremian y aguardan Ramírez Cuéllar, Luisa Alcalde y Monreal a que su bancada como  las de sus aliados verdes y petistas no salgan con la trastada de la fallida reforma electoral.

II- En busca del tiempo perdido, una de las cavilaciones y entornado de ojos con un mantra posdemocrático  vacila en torno a  la existencia de una izquierda mexicana – guadalupana. Ese tiempo en los lavatorios y mingitorios de Proust a la mexicana, intelectualmente no debería generar confusiones en los jaloneos capitalinos  del PRD y Morena, sabiéndose que  la inmensa mayoría del oficialismo proviene del Movimiento Democrático de Cuauhtémoc Cárdenas y hoy la dirigencia nacional de Morena vuelve a manos de “Izquierda Democrática” del maestro René Bejarano. Las disputas que llevaron a la ruptura interna del PRD en el 2011 siguen vigentes con el diferendo de Víctor Hugo Lobo y Jesús Zambrano. Si antes lo fue entre estos Chuchos y López Obrador agrandando la fisura sobre  la definición del progresismo, su envés marca ahora mismo la escasa dialéctica, puesto que sigue en dos manos o tres la proyección de quienes animan  consolidar el paradigma que intentó con su reforma la presidenta Sheinbaum liquidar la metástasis de Morena, PT, PRD o Somos México. La sustancia de la reforma presidencial de Sheinbaum mantiene su vigencia en la altisonancia de Chuchos y Lobos.

III- La presidenta Sheinbaum se alza como autoridad ante la narcocorrupción electoral; su iniciativa de finiquitar los OPLEs y rechazada por los aliados y adversarios partidistas, toma fuerza en la elección de Rocha Moya, Cabeza de Vaca, Aureoles y como de todos los narco gobernadores que se consolidaron en los pasados doce años. Curiosamente, entre quienes se opusieron a desaparecer los Organismos Públicos Locales Electorales,  está el INE  cuya bendición es mantenerse distante de participar en  organización y validación de las elecciones para  gubernaturas, diputaciones locales,  presidencias municipales, alcaldías y concejalías. Hoy la corrupción de Sinaloa no lo salpica.


SANDINO VIVE

 



 

Por Vladimir Rothschuh

 

Vuelve a reafirmar Alberto Anaya su relación histórica con el FSLN conmemorando los 131 años del natalicio de Augusto César Sandino en la sede nacional del Partido del Trabajo. Alberto Anaya acaba de sobrevivir a una celada que intentó despojarlo de su liderazgo partidista y que implicaba la extinción del PT. La reforma electoral presidencial marcó una inmensa ingenuidad convocando a Alberto Anaya a una fiesta democrática (como Somoza en la velada donde mataría a Sandino) para hacerle el harakiri en modificaciones constitucionales que señalaban su extinción partidista. En los setenta y ochenta del siglo pasado, Anaya formó parte de las organizaciones civiles en Nuevo León que respaldaron la causa guerrillera del FSLN; no se tiene recado de que haya formado parte activa en la lucha armada contra el somocismo, pero aquellos momentos solidarios definieron su devenir antimperialista, obrerista, agrarista y de autodeterminación de los pueblos en la creación del Partido del Trabajo en 1990. De entonces a la fecha ha sobrevivido al expartido de Estado, a los neoliberales, a la derecha albiazul, a los perredistas y ahora al morenismo. Esas causas latinoamericanistas las encontró Augusto César Sandino entre los trabajadores petroleros de Tamaulipas y de Veracruz a comienzos de los años veinte mientras trabajaba como mecánico y se embebía de la euforia de la Revolución Mexicana con el espiritismo de Madero, el agrarismo de Emiliano Zapata, la lucha armada de Villa, el soberanismo de Calles y Obregón, pero particularmente de los hermanos Flores Magón vigentes en los petroleros expoliados por las firmas gringas e inglesas. Todos esos valores los trasladó Sandino a su lucha contra la invasión norteamericana en Nicaragua mientras fomentaba el trabajo colectivo de la tierra. Hoy el Partido del Trabajo conserva esos mismos principios de   antiimperialismo, soberanía nacional,   justicia social y organización popular. Los 131 años de Sandino y los 47 de Sandinismo le otorgan a Alberto Anaya la resiliencia y permanencia en 36 años como Partido del Trabajo; igual  que a Daniel Ortega y Rosario Murillo en la construcción de un innovador progresismo más afín con el paradigma chino y que revela a Nicaragua como la mejor economía de la región con el PIB más elevado, según el FMI, BM y BID.

 



OBJECIÓN DE CONCIENCIA

 



 

Vladimir Rothschuh

 

Presionada la SCJN por los grupos mediáticos afines al viejo orden legalista que reclamaban del Pleno sentencias veloces semejantes a enchiladas,  consiguieron aumentar la dinámica de la Corte hasta enlistar día a día una treintena de asuntos y desahogarlos con prontitud. En esa industria hay sentencias trascendentales diluidas, como fue la objeción de conciencia. La ponencia del ministro Irving Espinosa tocaba a gran parte del país donde sus autoridades políticas han sido omisas obstruyendo y dilatando la uniformidad del derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos. La Corte votó mayoritariamente contra las decisiones del personal de salud pública del estado de Morelos que se niega a realizar abortos alegando sus creencias católicas o cristianas, abundando los ministros y ministras que si médicos y enfermeras hacen a un lado su juramento hipocrático, entonces no deben laborar en esos espacios públicos de salud.  Pero como la ley estatal lo permite, contraria a la federal, la Suprema instruye al legislativo por segunda ocasión (desacato) a no hacerse guaje con el derecho a abortar de las morelenses; el  valor de esta sentencia estriba en que radicó exclusivamente en Morelos y no así en las restantes entidades que criminalizan a las mexicanas por solicitar auxilio en el sistema nórdico de salud de la 4T, y que es un grueso amplio que integran Guanajuato, Querétaro, Tabasco, Sonora,   Chihuahua, Durango, Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila. La ponencia del ministro Espinosa obviamente no causó jurisprudencia, habiendo diez situaciones parecidas en las entidades gobernadas por derechas e izquierdas que criminalizan a las mexicanas y las empujan a abortar clandestinamente poniendo en riesgo sus vidas, porque a la par de esa criminalización sanitaria está la judicial, pues sus denuncias no avanzan en los ministerios públicos. La Constitución mexicana en cuatro artículos ratifica el derecho de conciencia para objetar el servicio militar, el aborto, la eutanasia, la transfusión de sangre, y el fallo de estos días de la Suprema Corte ratificó ese derecho de la cartilla universal de derechos humanos, con acotaciones sobre la salud de quienes buscan ayuda en el IMSS, ISSSTE y Secretaría de Salud y no la reciben porque las leyes estatales son ambiguas a propósito, como lo sigue siendo el derecho a abortar. La objeción de conciencia es una vara que mide distinto a una mexicana y a un narcoterrorista; hay infinidad de casos en que los cárteles llegan a los hospitales públicos y son atendidos sin objeción y sin que se les denuncie ante las autoridades judiciales. Aquí la objeción de conciencia no aparece por ningún lado, negándose médicos y enfermeras a tratar a un criminal, no obstante que a las morelenses se les criminaliza porque buscan ayuda. Morelos en el 2025 ocupó el primer lugar nacional en feminicidios; la tasa de asesinatos es alta debido a que es una entidad poblacionalmente baja y la atención de las autoridades judiciales es casi nula. A la fecha, sigue ocupando un lugar triste por los altos suicidios de mujeres en cárceles de hombres (mixtas), siendo bautizado el penal de Atlacholoaya “Cementerio para Vivas”. La objeción de conciencia, como es una vara para medir conforme a esa conciencia cristiana que suele darse infinitos golpes de pecho redentores, se caracteriza en Morelos con una clase política que orgullosa suele besar la mano (sic) a curas y obispos como ocurría durante el Virreinato. La sentencia de la SCJN sobre la objeción de conciencia es de alto perfil nacional, pero se ciñó a Morelos, estando Guanajuato, Querétaro, Tabasco, Sonora,   Chihuahua, Durango, Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila en iguales términos, revictimizando a sus mujeres.


LA CRUELDAD MORALMENTE PERMITIDA

 



 

Vladimir Rothschuh

 

Es la ponencia del ministro presidente Hugo Aguilar, quien abrió la puerta para dar la estocada final a un pleito de ambientalistas poblanos contra las corridas crueles y sangrientas de toros que aún se practican en Teziutlán. Ahí donde está hoy físicamente la SCJN estuvo la primera plaza de toros durante el Virreinato; también estuvo el Santo Oficio y que seguramente le revive al ministro Aguilar Ortiz la brutalidad de entonces y de ahora porque como animales fueron tratados sus hermanos indígenas y moralmente la Biblia y el catolicismo jamás consideraron a los animales como seres creados a semejanza de Dios. Moralmente, indios y animales fueron lo mismo; su valor radicaba en ser propiedad de algún español latifundista y esclavista,  como la bondad negrera de De las Casas que cabía entre la defensa de los indios y el uso de éstos para su servidumbre. La lucha mexicana contra la tauromaquia es obra social colectiva del Partido Verde  y que sigue encabezando Karen Castrejón, pues la Plaza de Toros México era el monumento de la bestialidad que luego se desgranaría repulsivamente por todo el país. Políticamente, fueron y siguen siendo los verdes los apegados a su agenda a favor de los derechos de los animales, logrando progresivamente frutos legislativos que tristemente la vieja SCJN desamparó, como el del 2021, cuando los ministros Yasmín Esquivel Mossa, Alberto Pérez Dayán, Javier Laynez Potisek y Luis María Aguilar Morales, abrieron nuevamente las puertas de la Plaza de Toros; únicamente la ministra Loretta Ortiz Ahlf se puso al margen de esa sentencia. Hay otros fallos contra varios municipios poblanos debido a la crueldad en sus plazas de toros y el que ha sobrevivido en esa morcilla apestosa es Teziutlán. Cual sobrevive en Puebla la terrorífica práctica del mole de cadera de Tehuacán, que sin más se le compara con los rituales sangrientos a Gadhimai en Nepal. Fue el especista Hernán Cortés el que reemplazó el muslo humano en los pozoles mexicas con carne de cerdo, porque le desagradaba verse en el espejo de su propia crueldad, y que los antropólogos hoy quieren pasar el mole de cadera como práctica cultural de los mixtecos en Tehuacán, siendo que el culto a Huitzilopochtli únicamente se efectuaba en Tenochtitlán, teniendo a los de Tlaxcala y Cholula para carne de sacrificio y de pozoles.  Los ambientalistas, los verdes y los animalistas, aguardan que la atracción de ministro presidente de la SCJN contra la tauromaquia en Teziutlán facilite constitucionalmente consolidar un referente nacional contra la crueldad, maltrato y violencia animal aún tolerada en insulsas regulaciones estatales.

GUARIJÍOS EN LA PUERTA

 


 

Vladimir Rothschuh

 

Regresarán los integrantes de la Nación Tojono O'otam , de la etnia Guarijío (Makurawe) a la SCJN porque están ciertos de que tiene caducidad el programa de pluriculturalidad y de interculturalidad jurídica a favor de los pueblos originarios. Las puertas abiertas de la Corte y sus sentencias a favor de las etnias,  forman parte de la tutela del hermano indígena Hugo Aguilar y éste, el próximo año dejará la presidencia conforme a los roles de veinticuatro meses para cada ministro o ministra. Están seguros los guarijíos que ido el ministro Aguilar Ortiz, llegará Lenia Batres con su agenda de prioridades y que luego la reemplazará Yasmín Esquivel y luego Loretta Ortiz. El jueves, ayer, a los representantes  de la Nación Tojono O'otam y de la etnia Guarijío (Makurawe) no los atendieron en el Palacio de Justicia;  quizá por la premura del puente del primero de mayo, lo que, conforme a su paciencia milenaria, los motivará nuevamente a tocar puertas (como la de la justicia de Kafka que siempre estaba abierta), debido a que su demanda de ser consultados no ocurrió en la unificación del almanaque electoral federal y sonorense. Un calendario nacional hoy, sinónimo de un monstruoso galimatías que contraviene cualquier lógica, como han hecho saber los magistrados electorales. Este absurdo comicial del Pacto por México del 2012 se mantiene en el 2027, no obstante que sólo ha generado más gasto, más burocracia, más conflictos judiciales, cuando su objetivo era erradicarlos. Una vez que los guarijíos sean recibidos en la Suprema, podrán entender en corto los motivos del Pleno desechando sus amparos sobre competencias, que de ninguna manera niega sus derechos conforme a la reforma indigenista de López Obrador. En el 2024, el Presidente llevó a la Carta Magna las demandas históricas de los Acuerdos de San Andrés Larráinzar para todos los pueblos originarios y no nada más como pretendía el EZLN para sus etnias de Los Altos de Chiapas. Los guarijíos sostienen que esta homologación electoral violentará los Planes de Justicia para Pueblos Indígenas de Sonora, Yaqui, Yoreme-Mayo, Seri y Makurawe. Este plan de justicia exactamente lo fundamentó López Obrador como una acotación a la visión estrecha del sub comandante Marcos que desconocía a los demás pueblos originarios de México. Y como la mayoría del Pleno de la nueva SCJN se debe al expresidente, lo mismo que el mandato de Durazo en la gubernatura sonorense, sigue aguardando la Nación Tojono O'otam apego a la reforma del segundo constitucional de 2024. Si estando el hermano Hugo Aguilar como Ministro Presidente ayer se llevaron un susto los guarijíos, ya se imaginan qué les ocurrirá una vez que el hermano mixteco deje de encabezar el máximo tribunal.