EDITORIAL

EDUCACIÓN PARA TODOS




*Fuego amigo en la SEP
*Energías verdes
*Austeridad senatorial
*Golpe sonorense


VLADIMIR ROTHSCHUH

Esteban Moctezuma resiente el golpeteo del fuego amigo y del no tan amigo que lo desea lejos de la Secretaría de Educación Pública. Vamos a ver de qué está hecho Moctezuma como político, pero sobre todo el talante del presidente López Obrador para distinguir a sus cuadros del Gabinete. Porque Moctezuma con Zedillo fue víctima de los conflictos entre los cercanos del Presidente que acabaron imponiéndose para jalar a Chuayffet del Edomex y darle tratamiento futurista con un recibimiento pomposo en Palacio Nacional. Y el subcomandante Marcos se encarga de refrescar esa memoria negándose a platicar con López Obrador porque tiene de titular de la SEP al ex titular de Gobernación. La ruptura, sin embargo entre el ELZN y Amlo data de más tiempo atrás para que la adorne el Sub Galeano en el presente y sus fobias o filias gabinetales. Moctezuma fue Oficial Mayor de la SEP y Sub Secretario de Planeación con Zedillo y desde su encargo emprendió la federalización educativa apoyándose en el SNTE, lo que ahora sus otros críticos anteponen como desmerecimiento por considerarlo cercano a la maestra Gordillo. Y es que Elba Esther siempre ha sostenido dos grandes amistades, una con el Güero Castañeda y la otra con Esteban Moctezuma y que en la campaña presidencial fue de valía para aglutinar en torno a López Obrador los votos magisteriales que abonaron su triunfo. Lo más satisfactorio para las enmiendas de la reforma laboral educativa, lo ha sentenciado Moctezuma sobre la separación del apoyo del yerno y del nieto de la Maestra a López Obrador, en la toma de decisiones de la SEP. Los que le ponen esos dos pelos en la sopa a Moctezuma, omiten el tazón del Videopoder de TVAzteca cuando eran inadmisibles los apoyos abiertos al candidato moreno como sucedió más tarde con Televisa subiéndose al tren pejista. Prejuzgar a Esteban Moctezuma tras los cristales zapatistas o elbistas, contiene el malestar de quienes no pudieron hacer mucho a favor de la infancia y la educación nacional a través de una reforma que castigó al magisterio y omitió que el centro de la pedagogía es el estudiante.
 
 Las ambiciones por Pemex
 y la CFE las atajó Rocío Nahle designando como subsecretario de Energía a un experto en cuestiones estratégicas nacionales para acentuar que los energéticos no son un mero botín de facciones políticas o la simplista petrolización de la economía nacional.  Nahle con Alberto Montoya abre el horizonte energético a una agenda global e integral que envuelve al medioambiente y sus energías renovables, al agro y campesinos en los biocombustibles y la soberanía alimentaria y la autonomía geopolítica como otras de las variables estratégicas que descansan en la Secretaría a su cargo.  Rocío Nahle con Alberto Montoya libera este sector estratégico de los efectos punitivos que centraron el debate de años anteriores a partir de lo bueno o malo de la reforma energética. Es patente que la reforma energética merece enriquecerse porque se quedó en una visión petrolera estrecha ante la agenda verde internacional. Convencer al virtual presidente electo de que energías son algo más que refinerías o kilowatts, es una tarea prometedora para Rocío Nahle.
 
El gobierno dividido 
de Sonora confronta a Alfonso Durazo con Claudia Pavlovich. Y es que la gobernadora ante el triunfo mayoritario moreno en el legislativo y alcaldías, se conduce conforme la estrategia beltronista de adelantar tiempos para blindar las decisiones y la autoridad del ejecutivo estatal. En un régimen de convivencia democrática promovido por Manlio a través de su apuesta a los Galileos y a Mancera y con tan buenas relaciones entre muchos pejistas destacando Polenvsky, parece innecesario ese ‘golpe’ como lo denomina el Secretario virtual de Seguridad Pública. Pavlovich que como candidata a gobernadora pedía favores a todos y una vez instalada en la silla de gobierno le dio la espalda a quienes la apoyaron, finalmente pepenó en las urnas lo sembrado en su administración solipsista y de soberbia tricolor. Los vetos que impone Pavlovich al nuevo congreso estatal al parecer de Alfonso Durazo, no la fortalecen sino que la cercan como una mandataria temerosa de rendir cuentas, además que rompe lanzas con el futuro gobierno federal.
Reclama para sí 
Martí Batres el espacio merecido en el Senado de la República ahora que con papel y lápiz hace números acerca de los ahorros legislativos por más de dos mil millones de pesos. Los rubros senatoriales que distingue Batres a intervenir son vehículos, sobresueldos, asesores, celulares, comidas, boletos de avión, IAVE, gastos médicos, seguros de vida y retiro entre otros. Contribuyendo los senadores al ISSSTE tendrían que ejemplificar entre sus electores que forman parte de ellos y no son una casta privilegiada atendiéndose en clínicas y hospitales privados o viajando a Houston cuando deben hacerlo aquí donde acude el grueso de la población. Atendiéndose los legisladores en el ISSSTE obviamente que mejorará el servicio prestado poniéndose por encima de la falsa competencia privada. Batres se queda a medio camino de dirigir la bancada morena en el Senado una vez que Amlo designó a Monreal, no obstante de su pataleo contra Sheinbaum en la selección por la CDMX. Batres se adosó al proyecto de Sheinbaum y por bien portado recibe lo que se merece, no obstante tiene mejor destino como Secretario de Gobierno de la CDMX en un territorio que conoce como la palma de su mano, si no es que consigue que los senadores exijan a López Obrador una consulta interna para que por la vía democrática se elija al coordinador de todos ellos y César Cravioto naturalmente acceda como brazo derecho de Sheinbaum.