LA CORRUPCIÓN SOMOS TODOS

 



 

Vladimir Rothschuh

 

Si tan sólo fuera una decisión personal de Gilberto Bátiz y de Claudia Valle devolverle la vida al ya sin vida de México Tiene Vida, como al otro que hizo de los recursos públicos una jauja y para que pueda seguir en el jolgorio irresponsable gritando: ¡Que Siga la Democracia! El binarismo de nuestra partidocracia  simplifica en sus entenderes que es una mala institución el TEPJF si no cumple los caprichos de las élites partidistas  y que es una buena institución cuando les concede la razón a los demandantes. El TEPJF ha sido malo a fechas últimas porque las oposiciones consideran que falsificó la sobrerrepresentación en el legislativo y hasta abultando las cifras de la Presidencia de la República. Llamaron oficialistas a los magistrados y democráticos a la pareja que, afines a las oposiciones, secundaban a panistas y priístas. Hoy le buscan cargar la mano a los dos nuevos magistrados electos porque será su voluntarismo y no el positivismo jurídico, el que determine el futuro de dos agrupaciones políticas tramposas a las que el INE les encontró más oscuros que claroscuros, violentando las reglas con las que aceptaron jugar. Las tropelías financieras, religiosas, dinero extranjero, incumplimiento de asambleas, más un rosario menudo de  irregularidades no serán factores para las ponencias de Bátiz y Valle, sino el estrabismo personal de ambos magistrados para enmendar lo que los consejeros electorales encontraron para validar el final de ambas agrupaciones aspiracionistas. El viejo Partido de Estado requería legitimarse abriendo la bolsa de dinero, algunas migajas en alcaldías y diputaciones a la chiquillada electoral. Este TEPJF es la evolución de aquellos tiempos en que inicialmente justificaba el gatopardismo bajo la denominación de Tribunal de Lo Contencioso Electoral, de carácter puramente administrativo; con el fraude del 88 y la descomposición final del salinismo magnicida, aceptó el Partido de Estado avanzar como TRIFE, abonando los neoliberales la corrupción de las élites políticas bajo la percepción tecnocrática de que más dinero y más jugadores elevaban la calidad democrática. México no necesita más partidos debido a que el saltimbanquismo es el sello de nuestra posdemocracia: cambiar de partido político y de ideología es tan fácil como cambiarse la ropa interior. Alguien llamó a una de las nuevas agrupaciones que consiguieron el registro partidista “Somos los mismos”, porque lo conforman los mismos rostros del pasado y todo gracias a esa herencia priísta de legitimación electoral con cargo al bolsillo de todos los mexicanos. Tampoco se puede acusar a Somos México de impostura porque toda nueva agrupación política lo es, como los Verdes, Naranjas, Guindas, dándole sentido a la sobrevivencia de las mismas élites subsidiadas con el erario. Hace poco, el TEPJF respaldó la auto-organización de los partidos para que nadie intervenga desde afuera en su vida interna, lo cual sigue fomentando la corrupción de los Alitos, de los Dante, de los Bejaranos, de los Chuchos, de los Anayas. El proyecto de Sheinbaum para acabar con esa corrupción de la partidocracia era magnífico; esos mismos partidos, sumando a sus aliados, obviamente no estaban dispuestos a quedarse cojos y mancos, como decía Arturo Núñez, cual crema y nata de esa descomposición política de la que formó parte, como lo hace ahora Lorenzo Córdoba y varios saltimbanquis del INE. Igual que aquel viejo México bronco, las frases alentadoras de SomosMx, México Tiene Vida y Que Siga la Democracia a los magistrados Bátiz y Valle son de pórtense bien para que los queramos. Porque también la Marea Rosa está en veremos ante el TEPJF por el lopezportillista eslogan de que, si todos somos el problema, todos somos la solución.

 

MÉXICO/INGLATERRA: LA EDUCACIÓN TRANSFORMA

 



 

Vladimir Rothschuh

 

Las expresiones más atractivas sobre el futbol las ofreció aquel argentino admirado principalmente por los europeos y acentuadamente por los ingleses debido a que era un gentleman de la literatura que conocía de pe a pa desde Milton hasta Chaucer, iluminando sus noches de ceguera los tigres de fuego de Blake. Para Borges el futbol y la educación iban de la mano, un chico de familia pobre su futuro estaba en patear hábilmente la pelota hasta escalar  clubes profesionales, había más futuro en el futbol que en la escuela. Una triste realidad contrastada con los ingleses a quienes el Estado británico obliga a una educación para que a los veinte años el chico cuente con una carrera o profesión, si es que no logró destacar en la cancha y fácilmente pueda ser absorbido por la demanda laboral. En México la FIFA tiene calificados a nueve mil futbolistas profesionales, es el número más alto de los países que forman parte de la Federación Internacional, mientras que en Inglaterra los futbolistas profesionales son solamente la mitad de los nuestros, cuatro mil. Los morelenses vivieron bajo la figura de un personaje futbolero profesional que no acabó su educación básica siendo asimilado por la partidocracia para ser alcalde y luego gobernador. El dilema de Cuauhtémoc Blanco se centuplica entre familias y jóvenes precaristas que no encuentran ningún futuro educativo, porque a diferencia del paradigma inglés de que si a los veinte años no se alcanzó  perfil en la cancha, para entonces deberá poseer una carrera profesional y un espacio laboral donde desempeñarse; el mercado informal mexicano está nutrido de profesionistas como la otra paradoja de los Ninis: habiendo cursado la universidad no tienen cabida laboral. Contar con  un título universitario en México no asegura ningún empleo y entre más nivel profesional se alcance las esperanzas laborales son menores. Para el Estado mexicano la emoción futbolera es más que una catarsis social, permite que miles de jóvenes sin empleo, ni educación vuelquen sus energías  en las canchas y con sueños de grandeza multimillonaria, antes que torcerse hacia el crimen organizado.  La FIFA tiene 400 jugadores profesionales mexicanos tipificados como millonarios por las sumas de sus contratos y hasta en los clubes básicos el dinero no falta porque hay apoyos, becas y viáticos de la Federación nacional. De estos diez mil millones de dólares que ganó la FIFA  con este Mundial, una bolsa se reparte entre todos los jugadores participantes. La cifra monumental se justifica en que México tuvo que poner dinero del gasto público para seguridad y embellecimiento de la CDMX como anfitriona. Morelos, Aguascalientes y Tlaxcala tienen un presupuesto anual semejante al que gastó el gobierno de la Ciudad de México pintando puentes, banquetas, desazolvando, arreglando aceras y el Estadio Azteca aunque éste no fuera propiedad pública pero justificaban estructuralmente a la Capital de la Transformación; para Margarita González Saravia,  Lorena Cuéllar y Tere Jiménez la danza multimillonaria de Brugada tiene otras perspectivas.  En este Mundial las derramas económicas fueron amplias; el gasto deportivo por cerveza superó los  23 mil millones de pesos; los hoteles de la CDMX, Guadalajara y Monterrey sumaron siete mil millones y la publicidad no se contabiliza a favor de los mexicanos sino de la FIFA y transnacionales como Adidas. Deporte del hambre o de la pobreza aseguran que no puede ser calificado rotundamente el futbol como ocurre con el boxeo, no obstante que se hayan visto ex profesionales vendiendo chicles, cigarros y dulces en el Estadio Azteca. En México hay un plus para los profesionales del futbol, pueden cometer delitos y abusos sin parar en la cárcel.

 

LA COME HOMBRES

  



 

Vladimir Rothschuh

 

La Come Hombres mexicana tiene una prima en el viejo mundo  que se ha extendido hasta el sudeste asiático y tiene en vilo a Australia. Pero hay que ser claros, la Come Hombres mexicana es gringa, vino del norte, como otros males que nos aquejan en común tal es el fentanilo, los capos,  el huachicol y otra sarta de aspectos negativos que impiden ver los otros logros positivos en favor de ambos pueblos. No es el momento de echarnos culpas unos a otros, como dice Ron Johnson, sino de trabajar conjuntamente promoviendo el equilibrio bilateral que ocupan las agendas de México y Estados Unidos. Ese equilibrio tiene rupturas de siglos, cuando antiguamente se destrozó con las ganaderías extensivas el hábitat  y los ecosistemas tomaron otros rumbos  multiplicando  exponencialmente los factores de riesgo; la ganadería extensiva con su sabanización y la relación distante entre los rancheros y sus hatos, impidieron llevar controles cercanos en las reses heridas. Penosamente el latifundismo persiste con sus prácticas feudales, no es extraño que allende del Suchiate hayan surgido los rebrotes del Gusano Barrenador, aunado al tráfico ilegal de ganado por la frontera sur una vez que Panamá perdió los controles con sus moscas estériles. Lo que consiguió primero  EUA en los años treinta y México  medio siglo después  erradicando a la Mosca Come Hombres o del Barrenador, se esfumó muy pronto cuando Brooke Rollins advirtió el año pasado a  Julio Berdegué de los primeros brotes en Honduras y Guatemala para que cerrara de inmediato la frontera sur y no hizo caso. La Come Hombres se volvió en la agenda bilateral tan infame como las drogas y  los aranceles,  aunado  al mal carácter del sinaloense  que echó más  combustible al monólogo con la cuota de agua del Río Bravo, acabando de enrarecer la agenda de la presidenta Sheinbaum ya complicada con el estilo personal de Trump. El jitomate, el maíz blanco,  el Tratado de Aguas del 44, el Gusano Barrenador, colmaron a Palacio Nacional.  El prodigio apareció cuando dispuso la Presidenta remover a Julio Berdegué, todo un personaje de la tierra de los Chapitos; la decisión fue además de feminista elevadamente técnica, porque Sheinbaum optó por quien  compartió la bitácora agraria y ambiental  de cuando fue Jefa de Gobierno. Y como repiten de nuestra Selección Nacional de Futbol, Columba López, otra vez la volvió a romper: recorrió la fábrica panameña de moscas,  distribuyó por el sureste medio millón de trampas en las rutas críticas del Barrenador y su culminación fue juntar en Metapa al embajador Johnson, a la secretaria Brooke Rollins con la Presidenta de México. Y lo que antes era pleito se volvió en Chiapas una fiesta común de bioseguridad atendida;  al grado que a los 61 millones invertidos por el gobierno mexicano, la administración del presidente Trump invertirá 83 millones de dólares más para alargar la vida del criadero de moscas estériles. La infausta definición del siglo XIX a la mosca Come Hombres (Clochliomyia ominivorax) que nada tiene de cierto, vuelve a su cuenta regresiva con la renovada agenda de bioseguridad que semana a semana estará liberando 180 millones de seres estériles a favor de las 37 millones de reses que componen el hato ganadero nacional.  La teoría conspiracionista que fue expuesta en Palacio Nacional meses atrás, acerca de que Washington liberó cepas de la mosca Come Hombre fue tan demencial entonces como hoy, una patraña ideológica barata sobre el injerencismo imperialista. La gira de la presidenta Sheinbaum por Chiapas, junto a Johnson, Rollins, Columba, Velasco y Lalo Ramírez, desbordaba la alegría compartida por haber resuelto un pendiente de su agenda con el presidente Trump.

SON INDIOS, SON MUJERES

 



 

Vladimir Rothschuh

 

La penúltima consulta que Palacio Nacional celebró fue la que encabezó Pablo Gómez para interrogar a los mexicanos acerca de qué querían de los partidos políticos y qué esperaban de una reforma electoral. Fueron varias encuestas y varios gastos que en la austeridad presidencial pudieron haberse obviado con simplemente hurgar en las mediciones del INEGI sobre confianza ciudadana. Los resultados de los sondeos para dar cuenta al Gobierno Federal de qué querían los electores, estaban de más y estaban de menos. Porque cuando no se pregunta acusan a las autoridades de omisas y  porque cuando se pregunta suele señalarse que estaba de más interrogar lo que ya se sabía. Dar gusto desde el poder político es complejo y ahora la presidenta Sheinbaum anunció una nueva consulta entre los pueblos originarios para saber qué desean. Una vez obtenidos y condensados los anhelos de las etnias y del único pueblo afromexicano, se volcarán dichas expresiones en articulados constitucionales para que vuelva a ser acicalado por nuestros chauvinismos de derecha e izquierda, el maldecido 12 de octubre. Ese día incorrectamente llamado de la raza cuando son muchas razas y muchos Méxicos, uniforma y demoniza el encuentro cultural de los europeos con los americanos. El doce de octubre que ya desterró a Colón de su glorieta en la avenida Reforma de la CDMX, recobra brillo constructivo con la inminente Ley Nacional de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos. Iniciativa muy útil proviniendo del Gobierno Federal, debido a que suelen ser las autoridades federales las primeras en ignorar los derechos de los pueblos originarios; constantes abusos que mantienen a la nueva SCJN creando espacios jurídicos de saberes que enriquecen el diálogo de ida y vuelta ante el derecho consuetudinario y omiso de nuestra realidad pluricultural. Tan es así que los primeros ciegos y sordos violentando los derechos de las etnias son los funcionarios federales como se reveló en simbiosis plena  en la misoginia feminicida de Rodríguez Padilla; como trataba a su esposa y a sus colaboradores de Pemex, igual procedió contra las etnias Tének y Náhuatl de la Cuenca Tampico-Misantla con su plan de extracción petrolera. A diferencia de la consulta de Pablo Gómez en solitario y sin acompañamiento de los equipos de Gilberto Bátiz y de Guadalupe Taddei, esta que viene sobre la futura Ley Nacional de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos, tendrá el acompañamiento del equipo interdisciplinario de Hugo Aguilar Ortiz, porque nadie como el ministro presidente de la SCJN, ha vivido las luchas de las etnias de todo el país.  La reforma del presidente López Obrador a favor de los pueblos originarios es amplia y contiene todos los reclamos históricos sobre identidad colectiva, relación espiritual, económica y cultural con el territorio y participación efectiva en decisiones en sus tierras. ¿Suplantará la nueva ley del Segundo Piso el legado obradorista o lo enriquecerá? El acompañamiento de la SCJN a esta consulta merece un plus urgente: la reeducación jurídica de los servidores del gobierno federal para sensibilizarlos sobre los derechos que ya poseen las etnias y deben respetarse. Si el golpeador y ex director de Pemex hubiese recibido un curso judicial de interculturalidad es posible que haya consultado antes a las etnias de Puebla, Hidalgo, San Luis Potosí, Veracruz y Tamaulipas sobre el fracking, como aconteció además, ultrajando los derechos de las mujeres representados en la madre de su hijo. El enorme malestar que jamás escondió Luz Elena González sobre Rodríguez Padilla, era un farol ámbar advirtiendo la ineficacia del titular de Pemex que alertaba a la Presidenta de la calidad del personaje mendaz, cínico y misógino protegido. Si algún aprendizaje quedó con la ceguera mostrada en torno Rodríguez Padilla, igualmente debe de haberla con la fallida reforma electoral frente a la nueva ley que viene sobre los pueblos originarios y felizmente amparada por la SCJN.

 

 

MONSIVÁIS

 



 

Vladimir Rothschuh

 

Las sentencias de Carlos Monsiváis sobre la partidocracia mexicana siguen vigentes. Su actualidad se mantiene  con los dos nuevos partidos políticos avalados por el INE y el TEPJF para que se sumen a la fiesta democrática reprobada por casi el ochenta por ciento de los mexicanos que coincidieron en la urgencia de Sheinbaum para acabar con la corrupción de los institutos políticos. La reaparición de Hugo Eric Flores luego de su labor erigiendo políticamente a Cuauhtémoc Blanco es una llamada de alerta a la transformación moral del país y a su vez un aliciente a los morelenses y restantes votantes nacionales; habrán de recapacitar sobre  la intención de su voto el año entrante y en el 2030. Lo mismo sucede para esos electores inconformes con el dispendio de dinero de las élites políticas; así como no se acababa de enfriar el cadáver del Partido de la Revolución Democrática allá en el 2011  y nacía de sus entrañas el Movimiento de la Regeneración Nacional, igual ahora, como milagro museístico, en el 2026 la momia perredista pare un segundo engendro, Somos México; es decir, que por nueva ocasión, sin que se hayan enfriado sus restos insulares en algunos estados, se nos viste de seda aquella nueva-vieja izquierda. La estrenada clonación de la industria posdemocrática encierra los riesgos que en el 2011 ni Felipe Calderón ni Peña Nieto, imaginaron de Morena con las dimensiones actuales arrasando en todas las urnas en todos los rincones del país y situando al PRI y al PAN al borde de su extinción, tal como sucedió con la Revolución Democrática. Lo que está por verse es si este pase a SomosMx aprobado por el INE y el TEPJF replica lo sucedido con Morena en el 2012 y que para el 2030 el epitafio guinda se haya esculpido ahora mismo ante la ceguera de sus líderes. El Partido de Estado que dominó México más de setenta años sentó las bases de un sistema partidario de cooptaciones, parasitosis y satelitalización, a manera de justificar su existencia política bajo el lema de Giuseppe Tomasi di Lampedusa que genialmente expresaba: “Para que todo siga igual, debemos cambiar”. Y ese paradigma se pronuncia en el actual repudio de los mexicanos al régimen de partidos subsidiado por el Estado y financiado además por el narcoterrorismo; obviamente, ese despilfarro que Claudia Sheinbaum quiso atajar con su reforma electoral tenía que ser obstruido por los partidos políticos en San Lázaro; el aval de la Presidenta de México contra estas formas cínicas de la partidocracia es del 77%; es decir, que el beneplácito al actual sistema electoral apenas goza del 23%, pero gasta miles de millones. Aun así, las instituciones electorales les abrieron la cartera a cuatro aspirantes a partidos políticos subsidiados con el dinero de los mexicanos. Los Chuchos y los Cuauhtémoc Blanco, han decidido acertadamente cambiar para que todo siga igual bajo frescas siglas partidistas. Los dos renacidos partidos políticos que pasaron el embudo para constituirse en participantes de la posdemocracia el año entrante, desde ahora mismo espejean gozosamente los enésimos tiempos comiciales para formar parte del festín por venir. El simulacro y la simulación (Baudrillard) electoral del 27 es bastante democrático; las reglas irregulares de Morena con sus coordinadores estatales, aunque violenten el marco legal que deberían vigilar el INE y el TEPJF, son laxas, permitiendo que panistas, priistas, naranjas, verdes, petistas, más los que se suman con Acosta Naranjo y Eric Flores, también multipliquen a sus coordinadores estatales como pupas de candidaturas posteriores. En este contexto, muy pronto el INE deberá de dar de baja su aplicación para registrar militantes dejando que cada partido al ritmo de Cantinflas, haga el relajo pero con orden. Si con Monsiváis abrimos este texto, lo cerramos con Jean Baudrillard y una posmodernidad mexicana sumamente hiperrealista, paradójicamente no desde hoy, sino desde que el PRI construyó los fundamentos de la institucionalidad con lo ficticio de todos los días, sin redes sociales y sin inteligencia artificial.

 

FLOW EN PALACIO Y CLARITA EN RESISTENCIA

 



 

Vladimir Rothschuh

 

El injerencismo como un temor del ostracismo chauvinista fue sepultado definitivamente en Palacio Nacional. Edgar Morin en su libro sobre las civilizaciones abundaba en que no hay encuentro entre dos mundos sino entre personas. En el Palacio de Moctezuma ya no ocurrió ese desencuentro entre civilizaciones representado por los Habsburgo y los Mexicas, sino  de una misma civilización: el Rey borbón Felipe VI y la presidenta Sheinbaum compartiendo una geografía familiar común. Ambos son europeos y cada vez que se habla de espacios territoriales se cae en la provocación extremista que separa y divide. El rey casado con una plebeya provocó a la Corona y a la sociedad española; Sheinbaum de familia judía europea insufla provocaciones en los extremismos de la izquierda y los chauvinismos de derecha. López Obrador que inició el reclamo a la Corona Española por sus crímenes en la Conquista y el Virreinato, presumía su origen cantábrico y previo a su victoria presidencial visitó la tumba de su abuelo José Obrador Revuelta en Ampuero; su esposa Beatriz es de origen alemán. Luego del Edicto de Granada, los primeros europeos en llegar a América fueron judíos buscando la Tierra Prometida en el Huevo de Colón. La primera obra filológica de Europa y española la elaboró el judío Nebrija y la sapiencia de Alfonso El Sabio la fecundaban los intelectuales judíos en la Corte de Toledo. El encuentro entre del griego Felipe VI y la presidenta Sheinbaum fue magnífico en su contexto, espacio histórico, representación cultural de sus terruños y la proyección común por encima de la filosofía peninsular de Mariana Imaz o la pasión musical de Letizia en los acetatos de Maná. El flow de Palacio Nacional involucró además del pisa y corre del Rey Felipe, la frescura de Sheinbaum reconociendo la victoria de Abelardo de la Espriella, superando de dos formas el miedo injerencista extendido por los narcopolíticos zacatecanos que desde hace tres décadas han prostituido nuestra democracia.

II. Con seis años de retraso, Clara Brugada emprendió el acicalamiento mundialista de la CDMX. La jefa de gobierno Sheinbaum se opuso entonces al Mundial de Futbol, era uno de esos legados del neoliberalismo que dejaba Peña Nieto y que su perfil de izquierda no congeniaba. Tampoco se mostró de acuerdo con la carrera de Fórmula Uno porque era un “deporte de ricos” donde figuraba Felipe Calderón con sus escándalos alcohólicos. En ambos cedió Sheinbaum, porque los acuerdos entre López Obrador y Peña Nieto se respetaban, pero sin suministrarles un centavo del erario; conservando firme su convicción hasta el último momento cuando desairó con su ausencia la inauguración en el Azteca. Y contra reloj Clara Brugada se puso a corregir lo que afeaba a la Capital de la Transformación e intervenir lo que estructuralmente llevaba rato pospuesto, como acaba de expresar, acotando que esta obra no es para el mundial, sino para los chilangos. En esa coyuntura  los reclamos federales desatendidos se sumaron a la circunstancia mundialista y no obstante, Clara Brugada conservaba firme su liderazgo en la CDMX y mantenía su agenda de cara al Mundial. Ninguna de las protestas fue responsabilidad suya, como lo eran las del magisterio de la Coordinadora; los pensionados petroleros y de electricidad; los transportistas; los colectivos agrarios; las madres buscadoras; los trabajadores de la salud y electricistas.  Ninguna de esas demandas formaba parte del entorno político o administrativo de la Capital de la Transformación, sino que eran del ámbito nacional. Quienes rezongaron contra la proyección nacional y mundial de “Clarita”, pues la veían muy enfilada a Palacio Nacional en el 2030, no pudieron abatirla. Un maravilloso mundial de futbol tuvo lugar y las brillantes obras de Brugada fueron demasiado y lo seguirán siendo para quienes envidiaban el esmero de la Jefa de Gobierno que en un año resolvió siete. Las secuelas brugadistas son plausibles con sus acciones administrativas; consolidó un proyecto al 2030 como figura política de resistencia. 

 

IMPUESTO A LOS POBRES

 




Vladimir Rothschuh

 

Seis sexenios de hombres acaban de ser humillados por una mujer y diez secretarios de gabinete presidencial, reducidos a polvo por Columba López. La cifra es monumental y no es cualquier cosa que la primera mujer que llega a dirigir la dependencia federal de Agricultura resolviera en veinte días un problema nacional que dañó relaciones bilaterales en el TLCAN y TMEC y destruyó la confianza de las familias consumidoras mexicanas. Columba López fue instruida por Sheinbaum para que atendiera el elevado precio del jitomate, como se lo pidió a Julio Berdegué, salvo que la ingeniera que condujo brillantemente Corena en la Ciudad de México, atendió y resolvió lo que desde Warman hasta Villalobos, atravesando por Labastida y Usabiaga, no supieron cumplir y mucho menos remediar. El jitomate llegó a costar meses atrás ochenta pesos el kilo y arrastró consigo una escalada de precios que se tradujo en un costoso impuesto para los pobres y presiones a la economía nacional con la multicitada inflación. Una mujer en tres semanas llevó y mantiene el precio del jitomate en trece y diez pesos, lo que genera infinidad de satisfactores entre las familias mexicanas y temor en el gabinete presidencial de Sheinbaum, porque la eficacia de Columba López avasalla a la inmensidad del equipo. Y no hay que ir lejos con las protestas callejeras de días atrás de camioneros, productores rurales, madres buscadoras, pensionados, maestros, médicos y enfermeras. En fin, un enjambre de descontento ante la incompetencia de los funcionarios federales torpes para negociar y para demostrarle a la Presidenta y a México que eran los mejores. La sentencia de Columba López no es nueva, pero la define personalmente y la ratifica como servidora pública: “No he venido a administrar, sino a transformar”. No llegó a apoltronarse en la esquina de Zapata y Cuauhtémoc; con la misma energía que blindó y protegió las áreas naturales de la Ciudad de México, apoyó con precios de garantía a los productores rurales de la capital del país, creó el banco de semillas, rescató las chinampas y los cultivos nativos que hoy vemos sorprendidos fuera de temporada al cempaxúchitl adornando las avenidas. Con esa intensidad dispuso sacar al jitomate de la rutina agroexportadora del TMEC y situarlo dentro de la soberanía alimentaria donde nunca ha tenido cabida en la visión tecnocrática de que únicamente el frijol y el maíz formaban parte soberana.  El 95% del jitomate que comen los norteamericanos lo suministra México y, cuando Florida y California fallan, entonces los agricultores mexicanos que el presidente Trump no quiere ver, resuelven el desabasto gringo y aquí se replica aquello que desde 1994 comenzó a dañar la alimentación básica de las familias. Se dice fácil; este es el origen del Acuerdo Nacional para el Ordenamiento de la Producción, Abasto, Comercialización y Precio Justo del Jitomate, que signó la Presidenta de México con productoras y productores de 18 estados del país, con centrales de abasto, cadenas comercializadoras y de autoservicio, asociaciones de productores, cámaras y consejos agrícolas para que el kilo de jitomate esté entre 10 y 15 pesos; precio mínimo con un efecto dominó positivo en frutas y verduras. La verborrea política de la soberanía alimentaria que imperó en los pasados sexenios, era el disfraz de las acciones neoliberales que el TMEC o TLCAN imponía; esos tecnócratas ni siquiera pudieron resolver la producción de arroz, maíz y frijol. Hubo crueldad social cuando dijeron que el mercado resolvería el hambre de los pobres; los antigarantistas de la canasta básica, Fox y Calderón, fueron los que liberaron los precios de la leche, tortilla, huevos, frijoles, arroz.  Hoy puede alzarse la presidenta Sheinbaum con un triunfo palpable en cada mesa de comer de cada familia; es lo palmario, lo obvio y lo inmediato que el pueblo ve, saborea y vive. Ni las pensiones, ni las alzas al salario mínimo tan cacareadas como el máximo logro social, podían cubrir el impuesto a la pobreza llamada inflación si el jitomate señoreaba la indolencia ante la falta de talento para volverlo asequible a cada ama de casa. Columba López les demostró a los economistas del gabinete, sin cansancio de medio tiempo, que los números son una entelequia si no tienen rostro humano. Y aquí brota la paradoja para la Presidenta y un bálsamo a los inútiles: estadísticamente, en el gabinete presidencial solamente puede haber una Columba, no dos ni tres; de lo contrario habría una distorsión en la Matrix. Por lo pronto, aquella sentencia de Maquiavelo sobre el político eficaz, no debe espantar.

 

FUE EL ESTADO

 


  

Vladimir Rothschuh

 

Las demandas de los pueblos originarios, ignorados por siglos, representan la otra historia de México. Larga y amplia lucha apenas plasmada en los años noventa del siglo XX y lentamente añadida a la Constitución con el cierre dorado de la reforma del 2022. Esos cuatro pilares se definen por su identidad colectiva, relación espiritual, económica y cultural con el territorio; participación efectiva en decisiones en sus tierras y la contención de los poderes públicos y privados en su descarada depredación. Consolidar esos frutos de los pueblos nativos hoy se le conoce como justicia pluri e intercultural, estimulada semana a semana por el ministro presidente de la Corte, Hugo Aguilar Ortiz. De la vieja SCJN, lo que hay en torno a las sentencias sobre las etnias se cuenta con los dedos de las manos: los tristes y dilatados reclamos de los pueblos oaxaqueños sobre sus usos y costumbres; ni qué decir de Cherán, Tecoltemi, Ahome y Topolobampo. Expresión sumaria de los pobres resultados racistas que jamás aceptaron los antiguos ministros. Ninguna tragedia entre los pueblos originarios ocurrió, ni dejará de ocurrir, sin la intervención del Estado y su tecnocracia. El envés renovador se llama interculturalidad de la nueva SCJN, representada en los casos de Huimilpan sobre consulta previa en proyectos con impacto ambiental; La Candelaria, para la libre determinación y autogobierno; Tetelcingo, acerca del reconocimiento de las comunidades originarias; la Ley Ambiental CDMX, invalidada por no consultar en obra pública, y el caso de los rarámuris con sus normatividades propias. Aquel viejo Estado depredador autoritario en sus decisiones a espaldas de los pueblos, aún persiste en sus vicios con el Plan Estratégico Pemex 2025–2035 que busca gas y petróleo en la Cuenca Tampico-Misantla. Marginando  Pemex  a las etnias de Veracruz, San Luis Potosí, Hidalgo, Puebla y Tamaulipas, ha sido exacto sobre lo que ocurrirá con el fracking para la extracción de energéticos contaminantes. La reforma de López Obrador a favor de las etnias pasó  inadvertida por la vía constitucional, como de hecho ha sido menospreciado el Plan Hídrico de Sheinbaum respecto a la fractura de rocas para la obtención del gas shale. La actual efervescencia territorial que vive la SCJN sobre sus Casas de Saberes Jurídicos, los Diálogos por la Justicia Abierta, Jornadas Itinerantes de Justicia Intercultural, Diplomado en Justicia Pluricultural, Laboratorio de Imaginación Jurídica Subalterna, Incorporación de saberes comunitarios al Semanario Judicial, Traducción intercultural y acceso lingüístico, conforma el decálogo de la pluriculturalidad y que facilita a los pueblos originarios de la Cuenca Tampico-Misantla, Tének y Náhuatl, la obtención de justicia ante el máximo tribunal. El Plan Estratégico de Pemex fue diseñado sin consultar a las etnias, simplemente se brincó a las instituciones indígenas representativas y las ignoró con la información completa sobre los daños ambientales, culturales y espirituales. Ni para dónde hacerse los ministros y ministras de la SCJN, como tampoco Pemex, Semarnat y Sener ante lo explícito de los dictados constitucionales de López Obrador en el 2022. Preceptos jurídicos sobre el tema del fracking donde fue ambiguo el entonces mandatario, porque lo condenaba en sus discursos, pero no emitió ninguna ley en contra. Y que se vuelve una oportunidad histórica para que el Pleno que encabeza el ministro Aguilar Ortiz, acote constitucionalmente un presunto vacío legal sobre la extracción petrolera del fracking, pero que está implícita en la reforma constitucional del 22. Esta transformación legal otorga a ministros y ministras un bien equipado aparato de justicia intercultural cuyos instrumentos corregirán los excesos cometidos por el arcaísmo postindustrial que apuesta por los restos fósiles.  

 


EL ACÓLITO

 



 

Vladimir Rothschuh

 

Prontamente ha restituido su agenda latinoamericana la Jefa del Estado mexicano conforme la cartografía heredada por su mentor. Temporalidad más que suficiente para tener que violentarla con los extravíos de la falsa izquierda sudamericana. El giro ocurre cuando el canciller Velasco mueve la diplomacia mexicana hacia los intereses del Segundo Piso y no a los del exrector de la UNAM metido en berenjenales con Lula, Pedro Sánchez, Petro, Maduro y Díaz Canel. La presidenta Sheinbaum comenzaba a resentir el involucramiento en los comicios colombianos donde cargaría la derrota de Cepeda y antier le dio la espalda alejándose de ese infortunio petrista. El canciller Velasco, hechura de Marcelo Ebrard, resulta ser un buen acólito porque en la cancillería de López Obrador la diplomacia mexicana mantuvo distancia con Venezuela, Chile, Argentina, Cuba, Bolivia, Perú para bien del humanismo mexicano y del exitoso programa de la economía moral que separó el progresismo mexicano de los socialismos tradicionales ajustados al viejo breviario estalinista como mampara en los escasos  logros sociales de sus países. Los gobiernos ricos y pueblos pobres de las nomenclaturas criollas de las izquierdas del cono sur, contrastaron con la Cuarta Transformación de Primero los Pobres; la diplomacia cuatroteísta se ciñó a la Doctrina Estrada en la misma solidaridad del presidencialismo pasado. La autodeterminación de los pueblos implicaba que tampoco Lula como Maduro o Petro, hicieran de México su trampolín. Todo se debió a la practicidad de Ebrard, que ahora repite el canciller Velasco y que ha logrado recomponer los errores de contaminar el petróleo mexicano con el brasileño o embarcar al Segundo Piso con lo que suceda en los comicios colombianos. Fue desalentador cuando Juan Ramón  deslució la diplomacia mexicana con la corrupción del PSOE, porque no se trata solamente de los escándalos de Sánchez, sino de Zapatero y su participación en el asesinato de Chávez y los ríos de narcodólares venezolanos que vía ibérica cruzaron ida y vuelta hasta Irán. El regaño público de la Presidenta a la Manuela López fue una dosis sobrecargada de la Hierba de San Juan a todo el lastre guinda que no cesa en sus fines de arriar las viejas banderas del proxenetismo antiimperialista latinoamericano. Los que se indignaron con Landau por comenzar a retirarle el visado gringo a los guindas que ensuciaban la relación de Trump con Sheinbaum, están incómodos por la amonestación pública a la prima incómoda del expresidente López Obrador, quizá émula de la misiva que envió desde Palenque al Trump reloaded con Marco Rubio. Lo que certifica el control magistral que mantuvo el canciller Ebrard en el sexenio pasado, evitando contagios más allá de la diplomacia y más acá de la agenda doméstica nacional y que hoy reasume el canciller Velasco, apartando a la presidenta Sheinbaum de los tropiezos que atraen las izquierdas latinoamericanas. Todos los descalabros de los gobiernos socialistas latinoamericanos como en Chile, Honduras, Ecuador, Argentina, Bolivia y lo que viene en Colombia no se le puede achacar a Trump si fueron malas administraciones públicas. La segunda vuelta colombiana se enfrenta a la corrupción de los Carrotanques, Ricardo Roa, Petro Burgos, el Pacto de la Picota, narcotráfico, alta inflación, inversión extranjera baja, altas tasas de interés, desconfianza empresarial, nula obra pública. Haber aumentado el salario mínimo y creado los programas sociales Renta Ciudadana y Colombia Mayor, ayudó a convencer a los electores, obteniendo el Pacto Histórico, conformado por Colombia Humana, Polo Democrático Alternativo, la Unión Patriótica y el Partido Comunista, una aprobación del 22%. Petro y Lula ya señalan al responsable de esa derrota: el injerencismo de Estados Unidos. Algo semejante a lo que compartió y adelantó Ricardo Monreal como la otra Manuela Primorosa, acerca de nuestros causales de nulidad. La sana distancia de la presidenta Sheinbaum con los vicios estalinistas en Sudamérica, aunada a la restitución de la Doctrina Estrada en Relaciones Exteriores, evitará a México ser arrastrado en la falta de honestidad de aquellos mandatarios.

CORAZÓN DE MUJER

 



 

Vladimir Rothschuh

 

La permanencia  acéfala de una de las dependencias federales más vinculadas al proyecto personal de Sheinbaum y  a donde arribará Laura Itzel Castillo,  reflejaba el sinsentido aparente de la salida de Citlalli Hernández de la Secretaría de las Mujeres. Toda vez que había desarrollado Hernández Mora una agenda federal hiperactiva y desmedida en la multiplicación de programas, acuerdos, reeducación y defensa  a favor de las mexicanas. Las acciones y los logros  mostraban a Citlalli casi como la sombra de la Presidenta de México y una carrera brillante al 2030. No había fin de semana o  mañanera donde no estuviera presente la secretaria de las Mujeres. La promoción inicial de irse a dirigir Morena era atinada en cuanto había acompañado a Sheinbaum en la campaña presidencial y desde la secretaría general logró cosechar el volumen más grande de gobernadores para un partido político en los últimos tiempos. Y en esa transición, los giros, guiños y twist palaciegos, amalgamaron varios asuntos con  la sorpresa de que Citlalli fue ceñida a la Comisión Nacional de Elecciones y no a la presidencia nacional de un partido de gobierno que había abandonado la Cartilla Moral de su líder nacional y peor aún, extraviado el Decálogo que Sheinbaum entregó a su militancia en el Hotel México cuando juramentaba su candidatura. Las tareas  gigantescas desempeñadas por Citlalli a favor de las mujeres, niñas, adolescentes, abuelas y madres solteras,  con los Centros Libre, la Red de Abogadas, la Cartilla de Derechos de las Mujeres, el Sistema Nacional Progresivo de Cuidados y la infinidad de acuerdos transversales con los tres niveles de gobierno, así como con empresas privadas y plataformas digitales, son lo que aguardan a la presidenta del Senado. Dos años después, persiste dando sorpresas el estilo personal de la Presidenta, porque de esa coyuntura es que a Esthela Damián la removió de la Consejería Jurídica para perfilarla a la gubernatura de Guerrero, donde el fantasma de la misoginia y nepotismo, Macedonio Salgado, apareció al encuentro de unidad entre el grupo de mujeres surianas que sucederán a Evelyn Salgado en la gubernatura. Del rechazo público de Sheinbaum al promiscuo Ángel Aguirre y su chuchismo de Nueva Izquierda, Beatriz Mojica retorna entre Esthela Damián, Sara Salinas, Otilia Hernández y Abelina López, metiendo en saco roto lo ocurrido el 2015.  Y en esta articulación es que culmina el gambito de Sheinbaum con el carácter feminista de Citlalli Hernández, que da contenido al proyecto sustantivo de Palacio y no solamente en la sucesión suriana, sino en los otros estados donde habrá comicios en el 2027 y muchas mujeres decantarán roles en la recuperación de aquella sentencia de llegamos todas. A esa atalaya feminista es donde irá a revelar sus dones Laura Itzel Castillo y a superar el legado de Citlalli, que no es poca cosa, como a corroborar que su carrera política en la izquierda mexicana nada tiene que ver con la meritocracia y el privilegio, como han acusado sus críticos de la cultura de la negación. La senadora Castillo es arquitecta de su propio destino: desde 1974 invariablemente su corazón late a la izquierda como asambleísta, diputada, alcaldesa y funcionaria de gobierno. Ese corazón también pulsa en todos sus sentidos en la presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, conjunción astral de febrero del año pasado en Puente de Ixtla, donde Citlalli echaría a andar su primer Centro Libre junto con el Corazón de Mujer de Margarita González. Con el legado de género de la Cuarta Transformación, al Segundo Piso le queda, en las 17 del 27, superar las elecciones intermedias del 2021, donde lograron colarse entre las nuevas gobernadoras guindas, Maru Campos, cual expresión de los insólitos tiempos promovidos por la renovación moral, y al año siguiente llegarían la verde Mara Lezama y la azulada Tere Jiménez, aunada a la victoria impar de Delfina Gómez en el bastión Atlacomulco. Al cierre de sexenio, López Obrador representó la suma culminante de más mujeres en su gabinete que ningún otro, dejando a su salida, trece mexicanas gobernando un número análogo de estados.

 

 

EL CREDO ASPIRACIONISTA

 




Vladimir Rothschuh

 

Otro factor considerable para que la Cuarta Transformación alcanzara el poder presidencial fue Nuevo León: sirvió de enlace y equilibrio con los sectores empresariales y como garante entre López Obrador y Enrique Peña Nieto. Es valioso mantenerlo presente porque, como señalaba el macuspense, es necesario recordar para no repetir desaciertos pasados. Fueron los empresarios regios quienes trabajaron fuerte impulsando al eterno candidato presidencial de "Primero los pobres", y que ahora gozan del desafecto burdo e innecesario de quienes no construyeron el proyecto de renovación moral. Los garantes de  esa cizaña tampoco forman parte de la Cuarta Transformación; el ex titular hacendario, Urzúa mudado a panista, descansa en paz; y Scherer, una vez sin Gertz en la FGR, salió de la botella desagradecido, condenando lo que fue en el pasado sexenio, pero no con éste. Inobjetablemente, el programa sustentable con que el Segundo Piso multiplica Sembrando Vida en medio territorio nacional con plantas mejoradas, son creación de Alfonso Romo; Agromod  puede generar malestar entre quienes no les bastó echarlo de la oficina presidencial, sino que volvieron con Vector Casa de Bolsa y se expusieron grotescos con ese gazapo. El error del 2020 de los halcones guindas, no sólo contra Romo, está de regreso en Nuevo León con la renovación de los poderes públicos. La salvedad actual es monumental para Morena con el desplome de Samuel García. Lo acaban de comprobar Ariadna Montiel y Citlalli Hernández con las divisiones y choques que hay entre la militancia morenista; asimismo agudizado con la réplica del priísmo reciclado de Murat júnior y la competencia de Clara Luz Flores en el grueso de prospectos, donde solamente acarrean tragedia ante las preferencias que encabezan Tatiana Clouthier, seguida de Waldo Fernández y Andrés Mijes. Intentar separar la victoria de Samuel García de la salida de Romo de Palacio Nacional conduciría, conforme a la frase del demonio de Agualeguas, “a más de lo mismo”. Por el estilo personal de Tatiana Clouthier y peso político propio, no le fue fácil a López Obrador lidiar con la figura histórica del Maquío encarnada en su hija: no le fue fácil en Bucareli, no le fue fácil en el legislativo y mucho menos en la Secretaría de Economía. Quizá solamente el talento de Beatriz Gutiérrez Müller podía conciliarlo. No obstante, la entonces Jefa de Gobierno y amiga de Tatiana la recibió de frente a Palacio Nacional y la sumó a su campaña presidencial y le daría un encargo que la vincularía con el norte. Actualmente, es la figura más preparada no sólo dentro de Morena, sino frente a Colosio Riojas y Mariana Rodríguez. Los sondeos que se ignoraron en Coahuila y hoy señalan en Nuevo León a Morena en primer lugar, seguido del PAN, PRI y, por último, el MC, como a Clouthier por encima de todos, merecen ponderarse; valorarlos a sabiendas de que el electorado nuevoleonense es especial en la defensa de sus credos empresariales y que suma a la clase baja aspiracionista y una visión de prosperidad que ninguna otra entidad de la república posee. Muchos consideran que las elecciones son referendos, con la contradicción de que, pese a que hace seis años López Obrador había demostrado talento para hacer más ricos a los ricos y a los pobres sumarlos en esa integración de la economía moral; atractivo al cual no se sintieron encantados los electores regios y porque además el priísmo de Clara Luz y la expulsión de Alfonso Romo de Palacio Nacional convergieron específicamente en la victoria de Samuel García. El escenario presente está por verse con aspectos favorables, si es que la experiencia la toma en cuenta la presidenta Sheinbaum y supedita en lo práctico a Ariadna Montiel, cuya escuela de origen político la destantea con los roles de clase social burguesa de los nuevoleoneses y que los halcones guindas demonizan. Sí es posible volver a hacer historia removiendo las sobrecargas ideológicas extremas con una visión a largo plazo y plural. Morena como partido techo, solamente Calles obtuvo dicho logro, inició sumando y ha de seguirlo haciendo con perspectiva de grandeza porque no hay mayor indigencia que la mezquindad politiquera de perder – perder.

 


DE BARTLETT A ROCHA MOYA

 




 

VLADIMIR ROTHSCHUH

 

El ex titular de la Comisión Federal de Electricidad y el ex gobernador de Sinaloa son la línea de tiempo del injerencismo de Estados Unidos en México.  Lo que distancia a los años ochenta del 2026 se llama TLCAN o T-MEC: la subordinación de la soberanía nacional a los intereses de Washington comenzó cuando Carlos Salinas signa el tratado comercial con George Bush padre y con Brian Mulroney. En ese momento, el destino mexicano se engancha a la locomotora norteamericana sometida a las veleidades de los conductores republicanos y demócratas en turno. Terrible instante en que México se convirtió, en palabras de la presidenta Sheinbaum, la piñata de los políticos gringos. Ronald Reagan era un actor republicano radical, quiso someter muchas veces a México y buscó acorralar a Miguel de la Madrid con el caso Camarena, pero el inquilino de Los Pinos no se sometió al injerencismo de Washington porque no había ningún tratado que supeditara la autoridad presidencial mexicana y del Estado nacional al vasallaje. La homologación de leyes, la invención de acuerdos, arrancó profundamente durante la modernización neoliberal en réplica de lo que estaba ocurriendo en Europa y había que ganarles, no obstante que la visión de la Thatcher se apartaba del salinismo en varios aspectos. Los opositores al TLCAN fueron Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez, Heberto Castillo, el joven dirigente perredista de Tabasco, Andrés Manuel López Obrador, el subcomandante Marcos y una activista universitaria, Claudia Sheinbaum. Los puntos que alegaban los opositores de izquierda de ese entreguismo salinista a Washington eran: la destrucción del campo mexicano debido a la asimetría de tecnología y subsidios que gozaban los agricultores gringos y que originaría problemas con el maíz blanco, frijoles, papas, jitomate, aguacate, limón, cárnicos, lácteos. En fin, estaban apuntando a un futuro agrario de abandono rural, desempleo, crimen organizado y migraciones masivas. El segundo punto era la pérdida de soberanía y desigualdad económica. Cárdenas, López Obrador, Heberto, Ifigenia, Sheinbaum, apuntaban a que México con el TLCAN quedaba a merced del poderío económico y político norteamericano.  Washington dictaría sus políticas económicas, energéticas, laborales e industriales a los mexicanos. Los otros aspectos fueron: México con mano de obra barata sería maquilador gringo, habría destrucción medioambiental y lo más llamativo, exaltaban esos líderes de izquierda, la “ilegitimidad democrática” del Partido de Estado como dueño absoluto de los poderes políticos. Cada vez que la presidenta Sheinbaum desdice al presidente Trump acerca de los beneficios que atrae a ambas naciones el T-MEC, pule un canto de la joya de la corona neoliberal y echa por la borda la visión de la izquierda que demostró los riesgos distópicos que atraería el TLC a los mexicanos. Nuestra crisis agrícola, las migraciones, el desempleo, los dictados energéticos, comerciales y la elevada violencia, tienen un punto de inflexión en el T-MEC y una línea de tiempo sobre la subordinación injerencista de Estados Unidos. Y que no solamente son los gobernadores actualmente indiciados, sino todos los actores políticos mexicanos desde Salinas hasta hoy acusados por Washington conforme a los acuerdos vinculantes del T-MEC. La sentencia de tan lejos de Adonai y tan cerca de USA se esculpió en piedra con el TLCAN, al grado que parecen irrompibles esos acuerdos cuando nos amenaza y vocifera el presidente Trump como mandamás de los mexicanos. Aquel México industrialista en que se concibió el acuerdo comercial de Norteamérica, ha dejado de existir ante la globalización, deslocalización y la multipolaridad. La presidenta Sheinbaum puede tomarle la palabra al presidente Trump sobre la extinción del T-MEC.