PRIMER HOSPITAL MULTIÉTNICO

 



 

Vladimir Rothschuh

 

El primer hospital multiétnico moderno de toda América, suele decirse que es el de Jesús que creó Hernán Cortés en 1524 y que aún presta servicios, pero ciertamente lo acaban de inaugurar el presidente Daniel Ortega y la presidenta Rosario Murillo en la Costa Norte nicaragüense. En el continente americano existen tres vinculados a las etnias: dos en México y uno más en Chile, que atienden a las comunidades indígenas conforme a usos y costumbres. La diferencia entre éstos y el Hospital Regional Sandino Nuevo Amanecer, recién inaugurado, es que con instalaciones de primer mundo y tecnología de punta inicia operaciones con personal médico emanado de la zona y que habla las lenguas Sumo, Miskito, Ulwua, Creole y Garífuna. Etnias de resistencia perseguidas y abandonadas por siglos, pero no aniquiladas en la costa este nicaragüense. Aquí en México, el presidente López Obrador inició los Planes de Justicia para las etnias olvidadas y que ha dado continuidad la presidenta Sheinbaum con la visibilización de sus mujeres en nuestra historia, dando lugar al reconocimiento de La Malinche, estigmatizada por siglos por nuestros liberales. Actualmente, el ministro presidente de la Suprema Corte y de origen indígena mixteco, Hugo Aguilar, comenzó una innovación en la impartición de justicia para los grupos étnicos marginados por quinientos años en el sistema blanco de justicia, con tal que tengan voz, derechos y participación pluricultural en el nuevo modelo judicial del Estado Mexicano. Las dimensiones del Sandino Nuevo Amanecer  son gigantescas para ese país: veinte mil metros con diez bloques de edificios con medicina nuclear, aceleradores lineales e inteligencia artificial para diagnósticos de imágenes, que explican el sentido de la salud como un derecho donde la sanación no cuesta un centavo, sentenció el presidente Ortega. Hoy México emprende una nacionalización de sus hospitales que fueron construidos por la empresa privada y a su vez subrogados a ella misma a costos multimillonarios. Estos hospitales del ISSSTE han regresado paulatinamente al Estado y los nuevos se construyen con recursos propios. El Hospital Regional Sandino Nuevo Amanecer, lo exaltó la presidenta Rosario Murillo como una victoria del pueblo porque se hizo con dinero de los nicaragüenses; cada córdoba invertido proviene de las finanzas sanas y del manejo sensato de su economía, que es calificada por el FMI como una de las mejores en Mesoamérica por el elevado crecimiento de su PIB. El primer hospital moderno multiétnico de América en la costa norte nicaragüense nos revela que la inclusión y reconocimiento de nuestras raíces étnicas sólo es posible cuando el progresismo gubernativo devuelve a los suyos sus derechos.