JUSTICIA EN TERRITORIO

 

 


Vladimir Rothschuh

  

Devuelve la SCJN en su primer pleno en territorio indígena, el añejo concepto de “Cuarto Poder” históricamente reclamado por las etnias y, que en forma y fondo, se encuentra lejano del mal autoarrogado cuarto poder de la prensa. El proyecto de la ministra Loretta Ortiz lo aprobaron por unanimidad el resto de los integrantes del pleno y ante una nutrida comunidad diversa de pueblos originarios que fueron a ser escuchados conforme las nuevas prácticas de puertas abiertas del indígena oaxaqueño y ministro presidente de la Corte, Hugo Aguilar. A partir de la sentencia del pleno en Tenejapa, Chiapas, todas las etnias del país tienen derecho a presupuesto público y a gobernarse conforme sus tradiciones. El chiapaneco y magistrado presidente del Supremo Electoral, Gilberto Bátiz, también  arrancó en territorio y ante los Chamulas, el enfoque de  “Justicia Cercana”  defendiendo los autogobiernos respaldados por el tribunal electoral, así como la inclusión de los pueblos afromexicanos a su autodeterminación. El ministro Hugo Aguilar cumplió una de sus promesas de justicia in situ en plenos itinerantes por regiones indígenas donde Chiapas ocupe el primer sitio nacional de pueblos originarios. Ayer el Presidente Aguilar consiguió que la Nueva Corte plasmara en el dictamen en la ministra Ortiz y la votación unánime de los ministros, que desde Chiapas, fermento del mundo en 1994, las etnias tengan acceso a dinero del Estado para el desempeño de sus autogobiernos. Aguilar Ortiz ya había emprendido acciones innovadoras  en noviembre pasado, inaugurando la primera oficina de la Defensoría Pública federal especializada para comunidades indígenas y afromexicanas en el estado de Hidalgo. Por 500 años esa Corte de Justicia dio la espalda a los mexicanos originarios, es triste repetirlo, pero nuestra primera constitución traducida a “mexicano”, tuviera que ser la promovida por Carlota que defraudó a nuestros conservadores clasistas y racistas. La justicia pluricultural de la nueva SCJN incluye la obligación del Estado de brindar intérpretes a los indígenas sentenciados con abogados de oficio multilingües afines a las necesidades sociales de quienes engrosan cárceles por delitos de hambre.