EDITORIAL

INFLUENZA O INFLUENCIA




*Huachicol farmacéutico
*Alternancia en el PRI
*Estrategias antifeminicidas
*Exvotos en la 4T



VLADIMIR ROTHSCHUH


Cuando el Ministro Presidente enferma la Corte enferma, pero Arturo Zaldívar no está fuera de escena por la influenza sino por sus influencias que aplica en la restitución del fulgor del Máximo Tribunal de Justicia de México. Las dotes de Zaldívar se hicieron patentes al asumir en la Cuarta Transformación y con vientos adversos al Poder Judicial, la Presidencia de la Suprema, evidenciando que si supo subir a esa silla lo subsecuente es la máxima árabe, mantenerse en el lomo del caballo. Poco a poco el Ministro Presidente ha ido ajustando el desorden administrativo que su antecesor le legó y que no es decir poco con los diversos y cuantiosos excesos que publicitaron el lado oscuro de la SCJN y no sus aciertos en la impartición de justicia. Justos por pecadores les cayó a los ministros el chahuistle de la Ley de Salarios Máximos haciéndolos aparecer como los perversos de la descomposición y medianía juarista. En esas circunstancias arribó Arturo Zaldívar a transformar figura e imagen del Poder Judicial. Que encontró aliados en el gabinete del presidente López Obrador, es cierto; que supo pactar con los demás grupos que se dividen la Corte, también es cierto, pero ninguno de esos hechos habla en su detrimento sino en favor de sus habilidades. Lo más reciente es haberle puesto fin al plantón que le montaron los extremistas radicales, como llama el presidente López Obrador, a los ultras que se santiguan bajo la cruz morena y  arman borlotes en las giras presidenciales con los gobernadores opositores o que vetan la Guardia Nacional en los Congresos o que montan coartadas sucias en la Termoeléctrica o que tuercen los rieles del Tren Maya. Visto desde ese horizonte, al ministro presidente Zaldívar, le acechan los mismos males que al presidente López Obrador. Y entendidos ambos de la cohabitación y del equilibrio de poderes que no es sectarismo ideológico, transitan bastante bien los primeros pasos de la SCJN y la 4T gracias, hay que decirlo, a Sánchez Cordero, Julio Scherer, Marcelo Ebrard, Alfonso Romo y Arturo Zaldívar. Cuatro asideros con los que el Ministro Presidente  escala sus influencias de poder disfrazadas de una gripe que a su regreso de hoy le permitirá entrar sin obstáculos, majaderías o abucheos, por la puerta de enfrente, al Máximo Tribunal de Justicia de la Nación.


Los exabruptos del gobernador de Colima atizando con fuego el abucheo moreno, hacen recordar las formas en que llegó a candidato, sus malas maneras con el gobernador saliente, la criminalidad en ascenso fulminante sobre la pacífica Colima para emparejar la escasa inocencia reclamada por Nacho Peralta al presidente López Obrador. Atendió el Presidente no los reclamos de Nacho sino los de Alito Moreno Cárdenas, un estupendo aliado en la causa petrolera y que a nombre de la Conago marcó sana distancia con el Presidente de México por los abucheos morenos en las giras amlistas. Y hoy platicará el Primer Mandatario con la lideresa nacional de Morena para encontrarle cauce a los excesos del pasado electoral y que deben ceder ante las nuevas obligaciones de transformar a México sin violencia o majaderías. Entre los grupos priístas que se disputan los restos del CEN tricolor menudearon los cuestionamientos a Alito Moreno por ser el as del presidente López Obrador para la dirigencia nacional del PRI. Cierto o no esos juicios comunes entre las infamias comunes de los priístas, los hechos señalan que el expediente que Jorge Alcocer engrosó para Alejandro Gertz sobre el huachicol de las medicinas, apunta directamente a la humanidad del ex rector de la UNAM en campaña por Buenavista e Insurgentes. Y si hay torpedos contra José Narro por los fraudes en el sistema sanitario, con modos deberán andar Ulises Ruiz, Eruviel e Ivonne Ortega en sus asegunes de raspar la aterciopelada alternancia en el CEN tricolor. Del lado del ex rector de la UNAM no leen mal los acontecimientos, Jorge Alcocer evidenció ser un inepto que en cien días de gobierno nada hizo por la salud nacional en beneficio del informe que habrá de brindar el presidente López Obrador, de ahí que el torpedo del huachicol de las farmacéuticas que estafaron al Estado, sea un obús con pólvora mojada para ocultar la ineficacia de Alcocer en la encomienda sanitaria de México.


 En cuestión de días Nadine Gasman demostró su oficio a Sánchez Cordero y al presidente López Obrador, adelantando la prospectiva con que Inmujeres, Segob y el Gobierno Federal atenderán la violencia contra las mexicanas. El plan anti feminicida compartido por la mujer que despacha la política interior en Segob, señala nuevos rumbos en el conocimiento de una pandemia que la ONU viene cuestionando y castigando a México por superar a Brasil y Honduras en el Continente por sus excesos contra las mujeres. Cuenta ya la Cuarta Transformación con el diagnóstico y sus tratamientos manifestados por Sánchez Cordero y Gasman, en los que habrá de comprometerse no solamente el orden legal sino el político que es por donde se deshilvanan los planes y programas que desde el 2000 Inmujeres desarrolla a lo largo y ancho de México. Ganada la partida a la ONU por el tema de los feminicidios, ahora tendrá que apurarle Sánchez Cordero a su otro equipo para que el tema de la marihuana recreativa no sea el cuchillo de palo que enrarezca la agenda de la Cuarta Transformación con las políticas antidrogas de las Naciones Unidas compartidas además por Trump.


La reconstrucción de los templos e iglesias devastadas por los sismos corre a cargo de la Cultura de la Cuarta Transformación y han acudidos varias naciones europeas en auxilio, mostrándose rezagado El Vaticano, como lo expresa el gobierno de Italia devolviéndole a Alejandra Frausto 600 pinturas religiosas de siglos pasados.  Al inicio de la Cuarta Transformación las autoridades italianas dispusieron devolverle a México esos exvotos confiados en que el juarismo de López Obrador imprima un destino distinto a la conservación y presentación de esos legados de las distintas iglesias mexicanas del centro del país. Y es que Juárez manifiesta el personaje que imanta a los italianos y por el que sienten enorme atracción identificándolo con algunos de sus héroes patrios, siendo Mussolini en la historia moderna, el preclaro ejemplo torcido que encarna el nombre del Benemérito.  A nombre del presidente López Obrador y de los mexicanos, agradeció Frausto a las autoridades italianas por la cooperación contra el tráfico ilegal de patrimonios culturales, como si estuviera hablando en voz alta la Secretaria de Cultura al Mueso del Vaticano que se ha quedado con muchos de nuestros tesoros. La nueva tarea cultural mexicana será la curación de la mitad de los exvotos dañados y su destino museográfico.


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