EDITORIAL

SUPER MARTES FIFÍ

  


  
*Banxico sale de caza
*Astrología política
*Sueños guajiros
*Electo/EZLN, por la amnistía
*Uber versus diputado
*Maquiavelo: el Príncipe mexicano

  
VLADIMIR ROTHSCHUH


Guajiro es el sueño de las oposiciones al ojo cubero del Presidente electo: México en tres años no repetirá los errores del racista y extremista de derecha que perdió afortunadamente la Cámara de Representantes en el Súper Martes. Está dicho, extremismos neoliberales contra los que votaron millones de electores cuya ejemplificación ofende y redunda en México. El badajo no deja de vibrar en los partidos opositores a la Cuarta Transformación viéndose de vuelta en San Lázaro para restaurar el viejo orden de privilegios, pero ese sonido cilindra el arillo campanero de los morenos que deben mirarse en el espejo vecino para no repetir mal el ejercicio gubernativo. Un gobierno con un congreso dividido no hace mejor la administración pública, tensa los contrastes y extrema las diferencias perdidas en la petulancia temporal. En cuatro meses López Obrador ha desnatado lo positivo de su agenda prometida y con ese bono democrático debe acelerar sus transformaciones exorcizando la silla presidencial cuya gracia es efímera bajo esa cultura que espera todo lo bueno y edifica todo lo malo en torno de la máxima figura del Jefe de Estado.

 Los doscientos técnicos de Banxico que no están dispuestos a ganar lo mismo que López Obrador, siguen firmes en su proyecto de seguir el ejemplo mesoamericano engrosando el peregrinaje hondureño a Dubái u otra parte del orbe que los mime con lujos. Banxico confirma la fuga de sus cerebros con la convocatoria caza-talentos lanzada entre los valientes profesionistas de economía, cibernética, matemáticas y hasta administración o contaduría. Como institución el Banco de México trasciende a sus técnicos y se adosa como el INEGI a las nuevas reglas de los salarios máximos. Julio Santaella no irá a ningún tribunal a cuestionar las fallas del decreto senatorial y del que no se sabe aún si se queda percibiendo cien mil pesos y utilizando el Metro, es Díaz de León contrapuesto públicamente con el Electo. Sin embargo, hay que alabar el ingenio del gobernador de Banxico con su creatividad en la leva profesionista enrolando en el tesoro Nacional a los nuevos miembros jóvenes y pasantes universitarios con pocas ambiciones financieras como debe ser cualquier chavo digno de pertenecer a la generación Millennials o Centennials.

 La guerra sucia contra Ernestina Godoy creía verla lejos del Congreso de la Ciudad de México y colaborando con Sheinbaum. Todas las semanas el golpeteo robusteció a la líder legislativa de la CDMX y que adelanta para el cinco de diciembre, la asistencia del Presidente Constitucional a la toma de protesta de la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum. A Muñoz Ledo sus adversarios internos lo han filmado en un 'antro', lo han declarado infartado por un dolor de muelas, pero resiste, no obstante que ahora le fijan fecha para irse al Gabinete luego que le tome protesta a López Obrador. A la diputada Godoy le aumentan los plazos, recibirá al Presidente López Obrador, ungirá a Sheinbaum pero no volverá al Congreso capitalino en enero. Como Muñoz Ledo, la astrología sobre Ernestina, está por verse para bien o mal de los Moni Vidente morenos.

 La lección del Aeropuerto de Texcoco la han dado el Presidente electo y los empresarios-contratistas: México merece paz y reconciliación. El botón de esa amnistía mutua fue brindado por los actores directos a los miles de mexicanos divididos por un presunto velorio que les era ajeno. Los meses de confrontaciones por Texcoco y Santa Lucía no deberían crear ofensas en los victoriosos y los vencidos porque la batalla concluida es barrocamente gongorina, un lecho de plumas del win-win: ni los que creían haber derrotado a los contratistas del peñanietismo, ni los que creían haber perdido con Santa Lucía, los divide el desenlace del sano acuerdo en el que todos se dan la paz. Ahora viene la consulta sobre el Tren Maya y la praxis de Texcoco tendría que desfogar las divergencias que el EZLN como el CCE y Coparmex estimulaban en su público. El saldo alegre de Texcoco es que todos son cuates en la Cuarta Transformación, inclusive los Hinojosa y los Gerard. El lado amable de Santa Lucía podría ampliarse en el Tren Maya cuando el Sub Comandante Marcos deponga sus malestares replicando a la sombra de maderables y frutales la postal entre Amlo y los contratistas del NAIM. En el barro de Texcoco se coció una nueva alianza, en los rieles del Maya, la guerrilla volverá a la civilidad.

Si contratas un Uber y te lleva dos kilómetros lejos de la ruta trazada, cualquiera está en su derecho de gritar como pueda. A Mayer Bretón le sucedió algo parecido y lo culpan de maltratar al chofer y de exigirles a los colaboradores de la empresa apego no sólo a la App sino al sentido común. ¿Por qué es culpable el Presidente de la Comisión de Cinematografía y Cultura del Congreso del plagio de su chofer? Porque más eficientes que los Uber cobrando 900 pesos por un falso vómito del cliente alcoholizado, al diputado Mayer lo graban y lo satanizan en las redes sociales debido a su inconveniente mal estado de personaje público. Ninguno de esos fuegos amigos en las entrañas de la Comisión, es de suponer, sigue a cargo del volante o la agenda o los mandados del diputado y actor político, porque si son Uber, son reemplazables.

Sus predilecciones por Mario Puzo decantaron fluidamente en el expresidente Salinas por Nicolás Maquiavelo. Los dilemas de morir o renacer, cambiar o permanecer, son contrastes vitales en las circunstancias del ex mandatario mexicano cogobernando a través de su gente en la Cuarta Transformación. Mientras gobernó el Partido de Estado encarnaba la figura del Príncipe Moderno, hoy está claro que el apotegma de Gramsci es aniquilado cuando la figura del Príncipe la representa una persona, López Obrador,  capaz de unificar a napolitanos y florentinos en un proyecto de Nación. El Príncipe para Maquiavelo que unificaría Italia se llamaba César Borgia, no tuvo ese alcance pero consiguió otro semblante que pervive por los siglos entre millones de cristiano que idolatran la imagen de César replicada en el Hijo de Dios. Nuestro Cristo no es un árabe moreno sino la viva imagen occidental del hijo del Papa Alejandro. Morir o renacer, cambiar o permanecer, no expresan la derrota de la Mafia del Poder frente a quienes vislumbran en el Presidente electo el onceavo mandamiento.



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