EDITORIAL

LA CARTILLA MORAL




*Educación: la Casa de Todos
Cndh-Scjn: prevaricato
*La Belisario, mejores tiempos


VLADIMIR ROTHSCHUH


Embebido el Electo en la democracia participativa de sus últimas dos consultas, imprime su sello a la Constitución Moral: será alimentada por la creatividad de todos los mexicanos que aunque no sean Alfonso Reyes, alguna pizca de ingenio han de tener como Pito Pérez y su epitafio moral a todos los compatriotas. No será un constituyente compuesto por Jesús Ramírez Cuevas, Verónica Velasco, Enrique Galván, sino que emanará de una consulta abierta que tiene un marco general en nuestra persona, familia, sociedad, patria, humanismo y naturaleza. El peso de esta Constitución Moral gravitará en su tolerancia para no estar por encima de nuestra Carta Magna, nuestras creencias religiosas, privadas o nuestra instrucción pública carente de las materias de ética y civismo que la derecha borró de la currícula de la SEP. Tampoco  la Constitución Moral podrá ser un florero en el estrado de la Cuarta Transformación para que cualquier servidor público se la pase por el arco triunfal. No obstante su gran referente nacional y público, será el Presidente de la República como un hombre modelo en el que deberán identificarse por sus actos de honrada medianía y alta meticulosidad ética, burócratas y mundanos. Estando podrido el vértice superior de la pirámide del poder fue congruente el pueblo mexicano identificándose con sus gobernantes o negándose a ser parte de lo mismo. La Constitución Moral no estuvo lista para el primer día de gobierno de López Obrador y su Gabinete, consiguiendo con la convocatoria paliar su inmediatez por la concurrencia popular a mediados de julio del año entrante.
  


A finales del mes pasado, Esteban Moctezuma lanzó una promesa, hacer de la SEP el techó común para todo el magisterio no importando sus filiaciones política y sindicales. Ese 28 de octubre el Presidente electo se reunió con la CNTE y se comprometió a cumplirle sus demandas de echar atrás la evaluación educativa, desaparecer el Instituto Nacional para la Evaluación Educativa y derogar la reforma educativa. Un  mes después Esteban Moctezuma cumplió su juramento de hacer de la SEP la casa de todos los maestros invitando a la SNTE a platicar con López Obrador y a diferencia de la Coordinadora que no le pedía al Electo intervenir en su vida sindical, los elbistas exigieron que les fuera devuelto el SNTE y que AMLO se comportara como el Poder de Poderes manoseando la vida democrática del gremio magisterial. Lo que vayan a hacer los mentores del Sindicato o de la Coordinadora es asunto de ellos, eso lo dejó muy en claro Moctezuma en los hechos: SNTE y CNTE son los nervios de la SEP y todos deben ser sumados sin favoritismos fácticos a los intereses de la instrucción pública de la Cuarta Transformación.



La Constitución faculta a muchos organismos a presentar controversias constitucionales ante la SCJN. Grato habría sido que en el tema de la Ley de Salarios Máximos hubiera  aparecido una controversia por parte de un actor que percibiera emolumentos de menos de cien mil pesos y no el titular de la CNDH que percibe mensualmente casi lo mismo que un ministro de la Corte. La controversia de González Pérez contra Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos,  alegando representar los derechos violados de todos los servidores públicos, contiene un elemento que obliga a la Sala o Ministro en turno a desecharla: el Ombudsman padece conflicto de interés porque está defendiendo su salario mensual y no los derechos de los altos funcionarios del Estado. Hasta la SCJN es una mala caja de resonancia en este diferendo siendo juez y parte de un ¿Prevaricato?, que  horizontaliza al Pleno con el Ombudsman Nacional. Nadie duda que en el grueso de Ministros haya un jurisconsulto con elevado positivismo para enorgullecer al Máximo Tribunal de la Nación sabiendo deshilvanar esta trama entreverada de actor y beneficiario.



Ricardo Monreal mató el gazapo a botepronto señalando que Carlos Payán es candidato a la Presea Belisario Domínguez mientras inauguraba acompañado de los demás coordinadores de bancada, la fotogalería para conmemorar los 34 años del Diario La Jornada en el Senado de la República. Porque no sólo figura para la Belisario el ex director del diario que visionariamente financiaron los Toficos de izquierda modernizadora, José Francisco Ruiz Massieu, Raúl y Carlos Salinas, Manuel Camacho y Lozoya entre otros, sino que también está propuesta casi media docena de grandes mexicanos como Rafael Tovar y de Teresa. Vacunó a tiempo el senador Monreal el qué dirán con las 34 postales de los 34 años de La Jornada y su ex director,  para no repetir con la Belisario el prevaricato de la CNDH y la SCJN contra la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos en que ministros y ombudsman se vuelven juez y parte. La Belisario debe recobrar su prestigio luego del momento oscuro en que la sumió Gamboa cediéndole la presea a su amigo de placeres, Baillères.  



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