EDITORIAL

PROCÓNSUL ANTE WASHINGTON





*El Tao para mexicanos
*La No-Violencia universitaria
*Abc de la familia presidencial
*Vice mandatario de facto


VLADIMIR ROTHSCHUH


El futuro embajador de la Cuarta Transformación de México ante Washington será Luis Videgaray. El canciller peñanietista ha trabajado desde el gobierno saliente a favor de una alternancia de peluche creando los escenarios como vicepresidente de facto cuando dispuso pulverizar a la izquierda favoreciendo la creación del partido Morena, cuando enfiló a Anaya en San Lázaro codeándolo con Peña Nieto y emasculó al priísmo con la anticorrupción para que arribara Meade. Ahora ha conseguido aproximarse tanto a Ebrard que en su encuentro último figuran una hermandad fincada en el destino de México por sus relaciones internacionales. Videgaray como embajador ante Trump indignará a sus eternos críticos como indignó Ovalle en Conasupo a los adversarios salinistas, lo cierto es que forma parte de la arquitectura actual de la alternancia hacia la ‘izquierda’ como también creó los diseños hacia la derecha anayista o el centrismo de Meade. De cualquier forma los tablados eran favorecedores a Peña Nieto como lo expresa hoy adosándose fácilmente a la transición democrática. Pese a todo lo que dicen del ex titular hacendario y canciller sobre su escasa capacidad en las sinergias con los gobernadores, con los empresarios, con los partidos, con las ONG´S y hasta los medios, su labor queda reflejada en la luna de miel con Ebrard en Relaciones Exteriores. Siendo fiel a sí mismo Videgaray, la cuestión para los analistas es, qué tan fiel podrá serle a la Cuarta Transformación de México en el lobby de Washington.


Contundente el Rector 
de la UNAM expulsando a 18 agresores de los alumnos del CCH, denunciándolos ante la justicia y adelantando que hay otros más en curso, hasta dar con la matriz intelectual de la provocación al país como hace cincuenta años en que un zafarrancho lo utilizó la clase política para escalar el poder e iniciar la descomposición del régimen. Enrique Graue ha encontrado respaldo de dos actores valiosos en el devenir de México y de la UNAM, el Presidente electo que reconoce fuerzas externas en esa provocación y en Claudia Sheinbaum que como académica de la Máxima Casa de Estudios promete acompañar en su gobierno las sanas acciones para erradicar lo que el perredismo fomentó con las cheleras y picaderos en torno a Ciudad Universitaria. Será sustantivo el respaldo ofrecido por Sheinbaum a Graue porque la recuperación de los espacios universitarios a grupos narcomenudistas y falsos anarquistas ha sido imposible con la autoridad política coludida. Los procesos iniciados por Rectoría para que el Justo Sierra volviera a la vida académica, las acciones contra los expendedores de drogas y las siniestras muertes ocurridas en paralelo, jamás obtuvieron respuesta del mancerismo. La oferta de la Jefa de Gobierno proviene de su origen unamita y las simpatías de quien se formó en esos espacios.


El expresidente Salinas
 está de moda y no por bailar el tiburón o porque Fernando Carrillo confirmara que desistió de su paternidad con el hijo de Adela Noriega por ser Salinas su progenitor, más bien el ex mandatario de la ex mafia del poder ha puesto su marca propia con Manuel Velasco declarándose gobernador sustituto de él mismo. La Cuarta Transformación Nacional está calentando el brazo apenas como para que lo aprobado por los senadores afines a Monreal y Delgado se le cargue al monedero para alcanzar mayoría absolutista en San Lázaro. La Cuarta Transformación chiapaneca la prefigura el rutilante Escandón que supo decirle no al nepotismo familiar con su esposa chambeando en el sector tributario de Hacienda, aunque eso no lo libra de la consanguinidad política con el Adán del paraíso tabasqueño. Los escándalo telenoveleros que distinguieron al priísmo y abonaron la descomposición del boato, apuntan a un horizonte distinto con el manual que coordina Jesús Ramírez Cuevas con intelectuales, científicos y técnicos como no lo requirió Lao Tsé en su compendio para la renovación moral de China a releer hoy en las dos versiones culminantes de Alan Watts y Wayne Dyer y, que obviamente, el expresidente Salinas como aficionado de Mario Puzo jamás leyó para concebir no un hijo con Noriega sino para evitar los magnicidios o los suprapoderes unipersonales. Manuel Velasco auto ungiéndose como un príncipe de oriente expresa la decadencia de las naciones reprobada en las urnas en julio pasado pero resistiendo al ritmo de la Culebra taurina o el Tiburón regio, su exterminio.  


Paulina Peña 
Pretelini es la hija mediática y mesurada del Presidente saliente, en los momentos de agresión a Jesús Ernesto López Gutiérrez en las redes sociales, fue Pau Peña la única en el nutrido horizonte de hijos de exmandatarios que salió a atemperar la circunstancia como lo hicieron las hijas de Obama y la de Clinton con el menor de Trump. Paulina ahora le manda una carta pública a su padre que prácticamente representa las sensaciones de toda hija de un Jefe de Estado y que anuncia a la familia López Obrador lo que será compartir el ejercicio de gobierno de su padre: ‘"Seis años en los que renunciaste a tu familia, a tus pasiones personales, a tu paz, a tu estabilidad, a tu salud, a tus amigos por un compromiso deseado y alcanzado. Seis años en los que te vi trabajar sin respirar para ti un segundo, en los que te vi preocupado y ocupado siempre por tu país, en los que te vi crecer y estar fatigado y cayéndote y levantándote y feliz!"  Paulina Peña Pretelini marca un hito en las familias presidenciales porque no se esconde en el seudónimo ‘Tumbaburros’, para execrar en las redes sociales a la familia del actual Presidente electo o de quienes piensan distinto que ella.