EDITORIAL

BESAMANOS





*Fake panista
*Comisionados se blindan
*Cumpleaños y nacimiento
*La extrema dura



VLADIMIR ROTHSCHUH


A su octava dimensión redujo Olga Sánchez Cordero la fake de los gobernadores panistas que se dijeron en rebeldía y obligaron a Palacio Nacional a atenderlos en persona. La Secretaria de Gobernación redimensionó los roles de los gobernadores llevando a los 32 mandatarios estatales a una comida con el presidente López Obrador, no sin antes afinar la agenda con ellos a unas cuadras del tradicional encuentro de año nuevo y que antaño se le denominaba ‘besamanos’: los gobernadores desfilaban saludando al Presidente de México deseándole parabienes en su administración pública. No será un encuentro de ocho gobernadores panistas con el presidente López Obrador y su equipo de salubridad, sino un ágape amplio con priístas, morenos, perredistas, turquesas, albiazules y naranja. El mosaico nacional es diverso y extenso, así como las necesidades sociales y económicas, siendo el tema del INSABI parte de las crisis sistémicas heredadas por los neoliberales en salud, como en los pilares de justicia y educación en los que cojea el Estado. Anoche los panistas montaban su aquelarre en el edificio de José María Rico hablando a favor de los pobres como propietarios del Seguro Popular e ignorando que la actual crisis en salud es su legado como el de criminalidad y posanalfabetismo. Señores anoche del encuentro privado entre ellos y el presidente López Obrador, a la mañana siguiente resultó fake la alharaca al conocerse por Sánchez Cordero que todos los gobernadores comerían con el Presidente de la República y analizarían en el marco de las atribuciones federalistas la agenda de país, no sin antes haber aclarado Sánchez Cordero el protocolo del evento republicano en Palacio Nacional. Así como los gobernadores panistas no tenían de rehén al Presidente de México, tampoco el INSABI es rehén de ellos.


Rápido despachó la mañanera del 13 de enero el presidente López Obrador, tenía asuntos urgentes que atender en el frente interno como lo divulgó luego agasajando desde El Cardenal a su cumpleañera, pero además celebrando su nuevo rol de abuelos con Salomón Andrés.  En los sinos de la Fortuna es revelador que el hijo de José Ramón naciera en similar fecha que Beatriz Gutiérrez Müller.


Se pelearon entre sí, primero renunció uno y luego renunció el otro del Gabinete Presidencial, pero gajes del extremismo ideológico, ahora Carlos Urzúa y Martínez Cázares son cuates contra el INSABI. Los que se odiaban mutuamente y no había manera de hacerlos coincidir, chapotean como derecha e izquierda a la sombra mal habida de Morena los intereses espurios de sus extremismos ideológicos. En los lodos de esta soberbia de los exfuncionarios del IMSS y hacienda, resalta la medianía juarista del presidente López Obrador frente a esos polizontes que se subieron a su proyecto de país y supo bajar a tiempo.


Los comisionados del INAI queriendo conocer la plática telefónica entre el presidente López Obrador y el ministro Medina Mora, caminan por la delgada línea de la legalidad que dicen representar. También Medina Mora platicó con sus amigos ministros de la SCJN a los que no ha girado el INAI explicación alguna y de los que hay fallos de certeza jurídica y de protección de datos al Jefe de Estado.  La carta renuncia de Medina Mora que entregó Presidencia al INAI no es suficiente al conflicto de interés partidista que corona las acciones de algunos comisionados del INAI contra el presidente López Obrador y su gobierno, pero había que ponderar hasta dónde blindan el futuro incierto de ese instituto en la reforma legislativa en ciernes. 



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