EDITORIAL

ECONOMÍA DE LA FELICIDAD






*Tolstoi en cultura comunitaria
*Simpapeles y sin leyes
*Economía del bienestar


      VLADIMIR ROTHSCHUH    

La economía moral  tiene en claro que ‘dejar los asuntos públicos en manos de los economistas es como encomendarle la paz a un militar’.  El primer presupuesto de la Cuarta Transformación es el que analizó el presidente López Obrador con su equipo sobre las vertientes de la economía moral. Pese a que la transición con el peñanietismo fue de terciopelo, el presupuesto del 2019 fue diseñado por el concuño de Salinas y enseguida mal administrado por Urzúa y que hoy lo reafirma en su faceta de articulista utilitario para la derecha reaccionaria cuando se auto describió como un propagandista en la SHCP antes que un técnico. Gramsci decía que la suma de un técnico más un político daba como resultado un dirigente. Eso fue lo penoso con Urzúa, ni técnico y menos político en esas demostraciones de infantilismo al echarse en brazos de la perversidad conjunta: siendo Secretario de Hacienda no volvió a ver a los medios que ahora lo usan en lo que el presidente López Obrador denominó administradores de conflictos. Dicha coyuntura de tolerancia es superada siendo Arturo Herrera  alumno de Urzúa y se le trató de hacer pastiche entre Pedro Aspe y Luis Videgaray. Antes repetían que ‘para que haya Secretario de Hacienda en jerga nobiliaria debía morir el Secretario de Hacienda’ y  Herrera rompió eslabones liberando presupuesto para infraestructura por 500 mmdp a manera de fortalecer la economía mexicana contra la desaceleración global. El real presupuesto de la 4T es el que arbitra el presidente López Obrador y enviará en septiembre al Congreso  muy distinto al que los neoliberales salinistas diseñaron para mantener el statu quo y hacer del inquilino de Palacio Nacional un administrador y no un transformador de México. El análisis conjunto del Primer Mandatario con su Gabinete proyecta crecimiento, bienestar, acotación de deuda, cero condonaciones y cero nuevos impuestos, energías baratas, finanzas saludables con un presupuesto equilibrado entre el desarrollo de los mexicanos y el bienestar de sus familias como simetría de la economía moral y la economía de la felicidad.


La transformación cultural de México bajo la 4T es abreviada por Alejandra Frausto con la horizontalización de las artes colectivas música y teatro que generan comunidad en los primeros 279 municipios del país. La ruptura cultural del lopezobradorismo  es semejante a la ingeniería administrativa de la desconcentración del poder centralista: las capitales del país incluyendo la CDMX secuestraban la cultura, ahora Cultura Comunitaria se mueve hacia fuera entorno de las células democráticas. El giro reformista emprendido por Frausto es que sean los municipios quienes echen alas desde sus raíces y permitan reconstruir desde abajo el tejido social dañado a lo largo de varias décadas neoliberales. A seis meses de la 4T la rendición de cuentas sobre la Cultura Comunitaria es  su composición por medio de Misiones por la diversidad cultural, Semilleros creativos, Territorios de paz y Comunidades creativas y transformación social.  Y la respuesta a esa transformación desde las comunidades tuvo lugar con Carolina Herrera y que se interpretó como un simple alegato legal al saqueo artístico a la urdimbre de comunidades mexicanas dedicadas a bordar por generaciones, piezas maravillosas en tela. Más bien se trataba por el lado de Alejandra Frausto del movimiento que inspiró al presidente López Obrador a través de uno de sus novelistas favoritos, Tolstoi, y que en los programas culturales se trata de regresar al lema de los tolstoianos con aquello de ´pinta tu aldea y serás universal’, pero no a la manera en que las marcas internacionales han venido haciendo con las tradiciones de pueblos e historias. Frausto ha simplificado ese regreso de la 4T a la periferia como poder plano para que esas expresiones colectivas de pueblos enteros en telas individualizadas por el comercio injusto, esclavista y contaminante de las grandes marcas, comience a sumar, reconocer, pagar y evitar el pillaje de las culturas populares mexicanas. En el sexenio pasado Rafael Tovar y de Teresa creyó que Fonart debería formar parte de Conaculta y no de Sedesol y que deberían los consulados ser las puertas a la promoción de los contenidos de la cultura popular mexicana, proyectos que hasta hoy se trasladan a la realidad cuando se creó la diplomacia cultural entre Frausto y Ebrard para que sean las embajadas y consulados los ecos reales y que Bienestar no debería seguir conteniendo cuando Fonart hace del arte popular una expresión de élites por los elevadísimos costos de sus productos. A seis meses de vertebrar Cultura Comunitaria el informe de labores señala  20 mil personas en 396 actividades que se han desarrollado en 22 municipios de 20 entidades federativas acabando con el centralismo urbano de las grandes capitales del país  con una la vitalidad exacta de  trascender los usos y costumbres del localismo hacia la perspectiva tolstoiana para pintar a México desde la comunidad.


Jorge Olvera le tiende un puente de plata a la autoridades mexiquenses para que se inscriban desde la agenda estatal migratoria a la binacional México – Estados Unidos creando cuanto antes la ´Ley de Recepción e Integración de Migrantes Mexiquenses en Retorno y de No Nacionales’. Las negociaciones del presidente López Obrador con Donald Trump a través de Ebrard creando prosperidad en Mesoamérica con un Plan Marshall comprometido este fin de semana con Honduras y semanas atrás con El Salvador, estimulan la creatividad reclamada por el Ombudsman Mexiquense, cuando detalla el mal trato a los migrantes extranjeros y los paisanos de regreso al Edomex por los tres niveles de gobierno. Olvera sugiere  protocolos urgentes para hacer una integración en el sistema de salud, educación, seguridad, empleo y culturalidad mexiquenses a favor de los migrantes de otras naciones dispersados por la entidad como de los migrantes paisanos que a su retorno solamente encuentran dificultades para reinscribirse a la normalización económica y social de sus familias según las quejas ante la Visitaduría de la CODHEM.  La criminalización de los ‘simpapeles’ en el Edomex es una cruda realidad que hoy bajo la Cuarta Transformación  amerita la adhesión de las políticas públicas estatales desde de los derechos humanos universales que merecen los extranjeros en tránsito. La exigencia del ombudsman Jorge Olvera sobre la creación de una ‘Ley de Recepción e Integración de Migrantes Mexiquenses en Retorno y de No Nacionales’ deberían tomarla autoridades municipales y estatales como una singular oportunidad en la agenda de país ofreciendo  derechos y  dignidad a las personas migrantes en un humanizado marco legal.



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