EDITORIAL

GOBIERNO REUMÁTICO




*Capitalismo digital
*Tecnocracia irredenta
*Economía de la felicidad
* Reparto de la riqueza


VLADIMIR ROTHSCHUH

Al Gobierno lo dejaron como un elefante reumático y cuesta trabajo moverlo, sentenció el presidente López Obrador a tres meses de haber iniciado la reingeniería administrativa de la Cuarta Transformación. Esa transformación  tuvo a bien extinguir los organismos que sobre-representaban  a la Secretaría de Economía y de Turismo, devolviéndole ProMéxico a Márquez Colín responsabilidades y dinero hacia una mejor expansión de nuestro comercio ahora como CINSE y algo semejante ocurrió con el Consejo de Promoción Turística donde la IP disponía del recurso público y no rendía cuentas. El elefante reumático está lleno de elefantitos blancos que expresan la degradación tecnocrática que multiplicó funciones gubernativas en aras de parasitar a una burocracia dorada a cargo de los impuestos de los mexicanos. El papá elefante reumatoide aún se mantiene esclerotizado con Prodecom, Condusef, Pueblos Indígenas, Profeco, Atención a Víctimas y un largo etcétera que recibirán más de 20 mil millones de pesos en el presupuesto del año entrante. Conocidos como desectorizados esos espacios de abulia burocrática ameritan urgentemente  convertirse en direcciones de Hacienda, Bienestar y Segob, para poder empujar al mastodonte tecnocrático y su parasitaria élite burocrática. El organismo que parece justificar el aumento presupuestal es el INEGI conforme las demandas de sondeos que realizará el año entrante para emitir sus variables económicas Banxico. El elefante reumático que heredó el presidente López Obrador amerita adelgazarse mucho más a través de la responsabilidad administrativa de Arturo Herrera, pues la metástasis neoliberal señalada por el Primer Mandatario acerca de la multiplicación de organismos y puestos en la elefantiasis del Estado, puede curarse con un gobierno austero, ágil, flexible que permita a los mexicanos gozar de la Economía Moral. Veinte mil millones de pesos pueden tener un mejor destino en la reingeniería de la transformación del legado tecnocrático como lo señaló el presidente López Obrador acerca de los vicios que creaban más organismos y reclamaban más dinero sin que esa dinámica neoliberal volviera más honestos  a los Gobiernos y a los servidores públicos.


Las Fiestas Patrias con la Cuarta Transformación adquirieron un tono de felicidad colectiva cuando 31 mil familias mexicanas tienen qué celebrar en estas fechas y efectivamente decir ‘muchas gracias presidente López Obrador’. Esas 31 mil familias obtuvieron de Carlos Martínez y del Infonavit el finiquito de sus adeudos hipotecarios cuando estaban en la recta final, es decir, habían completado el 90% de su hipoteca y el Infonavit les cubrió el diez por ciento restantes con la entrega de sus escrituras como dueños de ese patrimonio. Lamentablemente muchos derechohabientes del Infonavit y del Fovissste tienen sus hipotecas en salarios mínimos por los que sus adeudos se incrementan año con año y estos 31 mil beneficiarios del programa '90 Diez' pertenecen a ese sector. Carlos Martínez aguarda que en la segunda etapa de este programa sean beneficiados diez mil más antes de cerrar el año. Y lo socialmente innovador de los programas del Infonavit es que atienden a los cumplidos como empuja a los de cartera vencida y que a la fecha suman 50 mil familias con descuentos promedio al saldo de 254 mil pesos y un total de 12 mil 732 millones de pesos en beneficios otorgados. El acto de fe que es la patria y sus festejos en estas fechas, dejó de serlo para volverse en algo palpable y acreditable a la estrategia económica del presidente López Obrador para distribuir la riqueza a través del desarrollo y no conforme los parámetros neoliberales y sus indicadores del FMI, BM o Banxico. 31 mil familias pueden afirmar que la Economía Moral de la 4T arroja resultados concretos aumentando a su vez el índice de felicidad.


En armonía con el paquete presupuestal de Arturo Herrera y el impuesto al capitalismo digital, la Jefa de Gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum, adelantó semanas atrás la plataforma mexicana que competirá con las transnacionales Uber, Didi, Beat y Cabify en la capital del país. Para Sheinbaum no se trata nada más de pagar impuestos y unirse a las reglas de movilidad que dirige Lajous, sino de evitar varios aspectos nocivos del capitalismo digital que no es lo mismo que economía digital y que responde a las brutales comisiones que cobran a choferes y dueños de autos, siendo lo esencial, que ese dinero se quede en México y no migre a países distintos. Para Evgeny Morozov el real negocio de esas aplicaciones está en los datos con los que tienen un panorama de la vida privada de cada usuario y lo que pueden prospectivizar en el tráfico ilegal o legal de esa información. Ante ese éxito de Sheinbaum y Lajous contra el neoliberalismo digital a través de la aplicación, ‘Mi Taxi’, queda darle el empujón final a sus medidas de movilidad en la CDMX para que dejen de ser punitivas y adquieran un rasgo humano como ocurre en otras naciones donde se premia a los buenos conductores. Por décadas la movilidad en la CDMX se ha regido por castigar a los chilangos a través de todas las abyecciones imaginables y que van desde el cohecho hasta las Fotomultas, porque es aquí donde Sheinbaum merece inducir un giro total al legado del modelo social, económico y de justicia, simplemente replicando lo que sucede por ejemplo en Singapur donde los automovilistas reciben bonos de cien dólares por una buena maniobra o un gesto amigable hacia los peatones.  Sheinbaum dio un paso muy avanzado contra el neoliberalismo digital, civilizó las fotomultas pero aún le queda margen para hacer de la CDMX una capital no sólo de obligaciones sino de recompensas al buen ciudadano.



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