EDITORIAL

LA PROMISCUIDAD




*Los tolstoianos en México
*Nueva Escuela Mexicana
*Thoreau o la vida simple
*Reeducación para ganar/ganar
*Oposición, poderes y equilibrios
*Platón vs. Hegel: para qué



VLADIMIR ROTHSCHUH


Desde su juventud comunitarista en los Pantanos de Centla el discurso del joven López Obrador a los chontalpas se proyectaba hacia la simpleza de la vida y la erradicación de sus vicios nocivos para el crecimiento familiar y humano. Entre lo que destacó entonces López Obrador y lo que ha pervivido hasta los tiempos actuales es su oposición a la promiscuidad política, promiscuidad religiosa, promiscuidad alcohólica, promiscuidad laboral, promiscuidad sexual y las demás promiscuidades de nuestro Establishment. La Constitución Moral contrae esos valores que en unos cuantos meses debe estar erigida en un documento para las buenas costumbres que escasean. El reparto de la Cartilla Moral de Alfonso Reyes impresa por la SEP, antecede y vacuna los alcances perseguidos sin que nadie tilde a Reyes de tratar de imponer sus cuitas personales sobre el colectivo social o al menos en el grupo intelectual en el que figuraba. Las reformas constitucionales para impedir que los altos ex funcionarios mexicanos se vayan coludidos a ocupar puestos en transnacionales a las que apoyaron desde el Estado, forma parte de ese combate a la promiscuidad que desde joven López Obrador comulgaba entre los nuevos principios que debían atender los chontalpas, los tabasqueños y los mexicanos.  Fueron los tolstoianos  parte de un movimiento para la reconstrucción moral de Rusia, nadie acusa al máximo humanista ruso por sus nuevas formas de convivencia social empezando por el autogobierno como punto de partida hacia los temas nacionales, tal hiciera también con los estadounidenses Thoreau. La promiscuidad combatida por López Obrador está apuntando a todos los niveles, no obstante que se centre su discurso en la parte superior de la pirámide del poder político puesto que las bases siempre se comportan como son los ejemplos superiores; en suma, si el Presidente de México es un pillo no hay manera de exigirle a los mexicanos sean distintos o apegados a una humildad juarista cuando la putrefacción del poder corrompe los cimientos sociales. La promiscuidad señalada constantemente por el presidente López Obrador con las pensiones presidenciales, los sueldos máximos, las chambas con trasnacionales, son la cornisa que distingue la desorientación del poder político, pero hay otra corrupción silente y que repta casi imperceptible a los ojos de todos inclusive del presidente López Obrador cuando los asalariados de la enorme burocracia practican el nepotismo, coyotaje, trata sexual, discriminación laboral, racial y de género haciendo de las oficinas públicas modernos ghettos. Se acusa de conflicto de interés entre los altos servidores públicos pero se ignora ese conflicto de interés en la baja burocracia cuando familias enteras se reparten intendencias, inspectores, asistentes, choferes y secretariados.  La palabra es promiscuidad, porque no es delito la homosexualidad y menos ahora que está legalizada; así que cuando se contrata personal con las mismas preferencias sexuales no por razones de equidad sino de promiscuidad, se mantiene en el clóset ese abuso con cargo al erario y agudizado hace cinco sexenios porque entonces no había leyes a favor de la diversidad y tolerancia sexuales como sí las hay hoy. El falso redencionismo cristiano acerca de las clase sociales bajas ha engendrado la tolerancia a los vicios que en los niveles superiores ofenden a quienes desde abajo son el circo a sueldo de las oficinas públicas. Las escaleras se barren de arriba hacia abajo y como por lógica jamás se hace a la inversa, ese desde abajo de la enorme base laboral permanece en la promiscuidad que corrompe todo y pone en aprietos a Lord Acton visualizando a los poderosos e ignorando a los simpoder eficaces en sus embelecos. La Constitución Moral viene en camino, la creencia del presidente López Obrador en la bondad humana hace semejantes a los exmandatarios como a un burócrata ínfimo porque entrambos las pasiones son semejantes. La palabra extendida es promiscuidad.


La Nueva Escuela Mexicana la expone Esteban Moctezuma sobre la niñez y juventud como los ejes de la currícula educativa. La vieja escuela educativa mexicana marginó a los niños y jóvenes del proyecto haciendo del magisterio y sus factismos los ejes que perturbaron los conocimientos e indujeron a México a la violencia. Ahí están los ejemplos sobrados del magisterio tomando carreteras, vías de trenes, asaltando transporte, no es inaudito que un mentor represente el miedo y el odio adversos a cualquier pedagogía. De ahí proviene la reforma educativa del pasado sexenio volcada en lo punitivo porque siendo el magisterio el foco del mal había que castigarlo, pero volvieron a obviar los peñanietistas lo esencial en los educandos. Ni la niñez, ni las juventudes, ni las familias, ni las comunidades, regían la agenda de la SEP, hasta ahora que sobre su larga experiencia Moctezuma hace voltear a ver los planes educativos hacia el semillero de quienes transformarán México. En mes y medio la Reforma Educativa de la Cuarta Transformación estará lista, promesa adelantada por Esteban Moctezuma sobre el único instrumento que puede cambiar a México y su gente, tal y como lo señalara el presidente López Obrador en sus proyecciones de un país sin violencia y empático, donde predominen aulas y saber frente a menos espacios de coerción tal eran las Islas Marías. Más educación contra la corrupción porque solamente un ineducado puede creer que lo ajeno le pertenece por la vía del cuello blanco o la mano sucia. Por la educación, pues, serán redimidos.


La pifia legislativa que atentaba contra la autonomía universitaria lo convirtió en un doble éxito Enrique Graue, se aproximó al Gobierno Federal como a los líderes de San Lázaro devolviendo a sus cauces originales la conquista histórica de la UNAM. La falta de formación legislativa inspiró a Graue a abonar el conocimiento en la res pública que adolecían los diputados federales a través de una reeducación impartida por la Máxima Casa de Estudios. Consiguió el Rector signar un amplio convenio de trabajo entre la UNAM y el Congreso de la Unión para que los expertos unamitas apoyen análisis, investigaciones y sondeos con tal de diseñar, enmendar o adicionar el articulado constitucional. Por este tipo de labores extramuros la UNAM consiguió el año pasado incrementar su presupuesto y compensar la deuda que el Estado mantiene injustamente con el uno por ciento del PIB a la educación superior. Todos ganan con este macro convenio de Graue, Muñoz Ledo y Mario Delgado, especialmente ahora que su transparencia es modelo nacional según la aprobación del INAI a la rendición de cuentas que Graue ha conseguido elevar hasta un ciento por ciento, aunado al nuevo galardón que identifica a la UNAM con el reconocimiento mundial de QS World University Rankings by Subject entre las veinte mejores del mundo y la primera de Latinoamérica. La consolidación de la UNAM en estos últimos años es obra de un liderazgo de casi cuatro años de transformaciónes imbricadas necesariamente en el devenir de la 4T.



El ex catedrático y ex investigador de Jurídicas que preside el INE diseccionó constitucionalmente lo que es ser oposición en México y lo que es ser equilibrio de Poderes en cualquier democracia. Las políticas de adversarios son la característica del régimen partidario lo que atrae a las demás ideologías que hacen religiones y multiplican el sectarismo. Entre los Poderes del Estado positivistamente ve el titular del INE lo que perdura en el equilibrio que permite a las instituciones regirse por unas reglas del juego en el que todos saben a qué atenerse. Lorenzo Córdova observa confusión actual cuando se señala a los Poderes del Estado como opositores, siendo que su esencia y función es la de cuidar el balance democrático afinado por siglos en estos dos mil años de Occidente como cuna de libertades y tolerancias. Desde las instituciones ninguno de sus actores representa lo opuesto sino el concierto unitario del equilibrio satisfactorio entre agentes de poder.  La visión positivista de Lorenzo Córdova es demostración de diversidad al espíritu kantiano que Hegel contrapuso a la arquitectura del filósofo de Königsberg: poder/equilibro/oposición, entre las que se pueden hacer ene combinaciones lógicas: el INE no es adversario de nadie, la SCJN es adversaria de nadie, el Presidente de México no es adversario de nadie, el Legislativo es adversario de nadie. La felicidad acabaría convocada, según Lorenzo Córdova, cuando todos entiendan el pro-sentido republicano platónico no de por qué estamos aquí, sino para qué se hace política. 



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