*Jugador estrella del TLC
*Honestando al Respetable
*Milicia en la transición
*Adiós y aquí se queda
*Gobernadores en libertad
VLADIMIR ROTHSCHUH
Se voló la barda Ildefonso Guajardo
en la renegociación del TLC. En la fraseología beisbolera de López Obrador el
titular de Economía macaneó fuerte salvando el juego en el que también se
comprometieron Trump y Peña al comprobar uno, la madurez democrática de su aliado
comercial, y el otro, al hacerla posible en un clima de terciopelo. A dos meses
de su triunfo no puede menos que celebrar Amlo los efectos positivos de la
Cuarta Transformación frente a Estados Unidos y a una semana de su último
informe el Presidente saliente de que concluye con buenas cuentas. La incorporación
de Canadá es una adición de lo que representa el NAFTA en términos binacionales
México-USA habiéndose centrado entre dos el grueso del comercio. Una vez
concluidas las renegociaciones la firma final de un TLC con nuevas siglas la
pospondrá Trump hasta diciembre en que haya jurado con la banda presidencial López
Obrador para que su viaje a la toma de posesión a la CDMX tenga mayor
trascendencia Potus que la cortesía diplomática a que acostumbran las
asunciones de nuevos gobernantes. Guajardo, Lighthizer y Freeland estamparán
sus rúbricas en lo acordado perviviendo hasta el lacrado final López Obrador, Donald Trump y
Justin Trudeau; la postal obliga a dilucidar el destino al operador estrella de la
renegociación del TLC desde Economía, porque a Jesús Seade lo están enviando a China
y a Márquez Colín la notan con más dotes académicas que de negociadora.
La destitución de Tatiana
Clouthier de la Subsecretaría de Gobernación revela que el Presidente electo no
tiene interlocutores hablando en su nombre. Próxima la hija del Maquío al Secretario de la Presidencia, sus
ascendentes poco peso tuvieron en la decisión de López Obrador para deshacerse
de un conflicto a tiempo cuando eran varios los asegunes creados por la
sinaloense que actuaba libertinamente y por encima de Sánchez Cordero. Si Tatiana
no respetaba al Presidente electo, si ninguneaba a su superior inmediato, los
riesgos se volvían cada vez peores de lo que vislumbra su comportamiento en San
Lázaro y que apunta a una independencia conforme a su proyecto personal y familiar
in-mitigable con una consolación en Nuevo León. En el aprendizaje del equipo
pejista, nadie del gabinete tiene asegurada su chamba en la Cuarta Transformación
salvo por su eficacia, porque es lo plausible de Amlo deshaciéndose de
Clouthier pues los equívocos del
presidente Peña Nieto fueron no deshacerse de los sobrepesos en su equipo
asumiendo el Jefe de Estado los fracasos, abusos y soberbias de sus
colaboradores. Permitiendo el Presidente
de la República que su equipo lo manosee da pie a que sus adversarios políticos
le tomen la medida. El mensaje de López Obrador removiendo a Clouthier de Segob
va no solamente para los indisciplinados del Gabinete y en eso debería reparar Polevnsky
con los tiempos adelantados en Nuevo León que fomentan la soberbia y lesionan al
Presidente electo.
Las distancias
entre los
candidatos presidenciales se resuelven en el proceso de transición. Es lo más
positivo de la alternancia entre Peña Nieto y López Obrador al enmendar los
agujeros que la lucha electoral de adversarios procrea a lo largo de los procesos
comiciales: los candidatos no tienen acceso a las políticas de gobierno y eso
engendra vacíos de percepción. Hasta que López Obrador se sentó a platicar con
el General Cienfuegos y con el Almirante Soberón completó el horizonte global de
la inseguridad nacional. La experiencia debería florecer a lo largo de la
Cuarta Transformación para que los futuros gobernadores y alcaldes transiten
durante las campañas embebiéndose de la mejor manera de los procesos
administrativos de los que muchas veces ni idea tienen. En esta transición se
ha encontrado López Obrador con zonas vírgenes, cuadros valiosos que le han
ayudado a enriquecer su plan de gobierno, de ahí proviene su flexibilidad para
que el Ejército y la Marina contribuyan en el corto plazo a enriquecer el Mando
Único que el Presidente de la República coordinará con las otras corporaciones.
En su encuentro con Cienfuegos y Soberón, mostró el Presidente electo
sensibilidad y no cerrazón ante el delicado tema de la seguridad de todos los
mexicanos y de las instituciones políticas porque es gracias a la milicia que
la democracia ha transitado hacia su madurez.
Las entrevistas
que celebra el
presidente Peña Nieto equivocan su presente y su destino, mendiga entre falsos
aliados una certidumbre que ningún comentarista de la obsolescente radio o tv
puede concederle más de lo que ha conquistado reconociendo la victoria de López
Obrador. Las mentes prodigiosas son pocas, abundan las memorias cortas y con
esa mayoría tiene mucho qué hacer Peña Nieto porque es el aquí y el ahora donde
debe fincar la recta final de su mandato.
Nada de lo que hizo en sus años anteriores tiene la validez de lo que
está haciendo a favor de la alternancia democrática secundando la Cuarta
Transformación. Fue Peña Nieto un buen
mandatario, pocos se lo reconocen y hoy es un gran Jefe de Estado por darle a
México y a los mexicanos los ámbitos correspondidos de la democracia. La cabanga,
la cruda emocional de esta gira del adiós debe ser eliminada del sketch porque
si piensa quedarse a vivir en México, bien haría Peña Nieto en celebrar su
gran triunfo del uno de julio.
El Presidente electo
vuelve a
juntarse con los miembros de la Conago, encontrándose con unos priístas
adscritos para cogobernar con 32 delegados especiales la Cuarta Transformación.
La unción de líder de los senadores priísta tuvo a esos delegados especiales en
el foco del discurso, Osorio Chong vio un retroceso federalista al concentrar
en una persona la responsabilidad de las delegaciones. Contra esos ‘virreyes’
los panistas se han expresado y la bandera la asume Damián Zepeda coordinando a
su bancada en la Cámara Alta. Sin embargo, hoy López Obrador se encontró con un
público animoso de sus 32 representantes, Omar Fayad y paisano de Osorio Chong
recibió al Presidente electo en la Conago con la aprobación a sus enmiendas
federalistas porque a final de cuentas entre muchos delegados se disipaba el
presupuesto. Sin Presidente de la República de su partido, los priístas
volverán a los tiempos de Fox y de
Calderón en que crecieron como poderes regionales. No hay duda que los más
contentos con esta nueva correlación de fuerzas son los ejecutivos tricolores
al no tener quien los mande desde Los Pinos o desde el CEN o desde el Senado,
según aclaró Fayad a Osorio Chong. Les puede crear sus delegados el Presidente
electo, pero les ha concedido a los miembros de la Conago una nueva libertad y
autonomía política, que obviamente no tendrán los electos bajo las siglas morenas.