*Otra diplomacia
Todas las negativas que suministra el equipo
presidencial para la reforma electoral, tienen revés en San Lázaro. La prohibición
a darle entrada a las propuestas de la agrupación adversaria de Morena y
presidida por Claudio X González, consiguió ser atendida por el lado de los
diputados federales monrealistas. Son estos legisladores los que se oponen
desde Morena, PT y Verdes, a eliminar las prebendas que el peñanietismo les
autorizó en el 2012 y les dejan ganancias de mil millones de pesos, aún cuando
implique ese coalicionismo desfigurar el
eje de la revolución maderista contra la reelección. De cualquier forma merecen
asegurarse los diputados sin retorno al Congreso, sin partida presupuestal y
sin nepotismos, la puerta lateral que representa haber atendido como buenos
demócratas el proyecto de “Salvemos la Democracia” como agrupación de
influencias entre panistas, priístas y Somosmx, apostando a bolsas de aires
para la colisión que viene.
II- La nueva diplomacia cultural que orienta
Alfonso Suárez del Real, desde Palacio Nacional, rebosa sus dones con la Feria
Internacional de Turismo: la CDMX alumbra el corazón de la transformación de
Brugada y apunta desde aquí a escalar el sitio cinco mundial en el ranking
global de las naciones más visitadas. Ese trabajo cultural silencioso del
asesor presidencial logró darle la vuelta, en exacta frase de Sheinbaum, a lo
que era un conflicto a partir de las disculpas exigidas a Madrid por el
genocidio en la Nueva España. Resultado de esa filigrana diplomática, Suárez
del Real, obtuvo la disculpa del lado del titular de cultura de Pedro Sánchez y
el desgranado de premios al Museo de Antropología, a la fotógrafa Iturbide y la
imantación de la cultura como valor turístico que encabeza Alejandra Frausto
con el Mundial de Futbol y ahora con FITUR 2026 y el pabellón más grande de su
historia. México está de moda, bien acierta la tlaxcalteca Josefina Rodríguez.
III- Cuando Alfonso Durazo hace maletas para
instalarse en Bucareli, cuando Colosio Riojas se perfila a la gubernatura
neoleonesa y cuando apenas hace unas horas la SCJN metió reversa con la cosa
juzgada, el nuevo pleno le abre las puertas al asesino confeso de Colosio, cuya
bala mató a una generación del esfuerzo y engendró lo que se hizo llamar, las
viudas del colosismo. Persiste un afán menesteroso en la Nueva SCJN por voltear
a ver la sodomía de la política neoliberal, no en pos de pepitas de oro sino del
ántrax que bien o mal giró el destino de México a raíz de Lomas Taurinas y la
Corte electa es evidencia de los nuevos tiempos logrados. La dialéctica de revisar si
fue bien o mal sentenciado el magnicida, abre otras puertas para los crímenes
del Cardenal Posadas y Ruiz Massieu, tiempos en que varios ministros estaban
deslumbrados al servicio del comandante Marcos, a la postre enemigo jurado de
la Cuarta Transformación declarando que el nuevo mesianismo era la calca de Og
Mandino. Si algo tuvo López Obrador, prócer y guía moral de la Nueva SCJN, fue
seguir las instrucciones de Adonai para no voltear a ver al pasado y acabar en
estatua de sal. ¿Aburto juzga la cosa o la cosa re-juzga a Aburto? Por donde
sea vea es galimatías.