EDITORIAL

SUPERÁVIT DE LA TRANSFORMACIÓN

  


*Mayor producción agrícola
*Inflación a la baja
*Pacto Graue – Ackerman
*Derechos culturales
*Educación y corrupción

  

VLADIMIR ROTHSCHUH


El agro es uno de los sectores más nobles de cualquier país y de cualquier gobierno, la Cuarta Transformación puede sentirse compensada por obtener en seis meses un superávit productivo que rebasó al pasado año de sexenio neoliberal, en nada menos que mil millones de dólares y que se tradujo para los hogares en baja inflación. Las nuevas políticas del presidente López Obrador implementadas por Víctor Villalobos acabando con el coyotaje para entregar directamente a los productores los apoyos de la Sader, mostraban hace unas semanas quejas y reproches de los sectores acostumbrados a intermediarizar los subsidios, pero en realidad una inmensa mayoría de agricultores trabajaba silenciosamente sus parcelas dándole la espalda a esos grupos bulliciosos acostumbrados a chantajear a las autoridades federales. No se equivocó el presidente López Obrador negándose a pactar con la coacción de las organizaciones campesinas, no cedió a las amenazas de estas pandillas y como en el huachicoleo o las farmacéuticas que controlaban el mercado, hoy la Cuarta Transformación  cosecha literalmente sus frutos en el campo con mayores producciones en granos, frutos y semillas, hasta conseguir una balanza positiva con menos recursos financieros en el presupuesto 2019. Aferrándose Víctor Villalobos al plan de reconversión agrícola y transformando sus prácticas no sólo tecnológicas sino de políticas públicas, podría llevar en mediano plazo a la autosuficiencia alimentaria y que otorgaría a la administración del presidente López Obrador el reconocimiento internacional de sembrar vida y sembrar paz entre los mexicanos, como de servir ejemplo en el modelo de la Economía Moral que ha luchado por décadas contra los paradigmas neoliberales de pobreza y miserias sociales por acrecentar la riqueza haciendo creer que es inmerecida la soberanía alimentaria. El superávit en el campo mexicano con su desaceleración inflacionaria, merece cacarearlo, en el buen decir rural, la Cuarta Transformación, ahora que el conservadurismo ideológico comienza a reconocer los triunfos de la honrada medianía juarista como divisa del poder presidencial. Comer lo que producimos a bajos precios y liberarnos de las importaciones, era el anhelo social de la Revolución Mexicana y de cualquier gobierno honesto posterior. El superávit agrícola es el primer superávit de la 4T en sus primeros meses de gobierno.


El paso atrás dado por Ackerman en la sucesión de Rectoría UNAM amplió sus perspectivas como factor de poder dentro del gobierno federal y dentro de la misma casa de estudios, tal lo especificaron el rector Graue y la Secretaria de la Función Pública, Irma Sandoval, signando un convenio de colaboración entre ambas instituciones. El combate a la corrupción en un país como México donde perdura aún la conciencia amo-esclavo hegeliana arraigada 500 años atrás con el Virreinato, hace casi imposible que fructifiquen las medidas contra la desnaturalización del servicio público. Los actos de contraloría se vuelven  actos reactivos que estimulan el morbo popular heredado por la cultura mediterránea y que pervive en nuestro romancismo político, quizá haya llegado el momento de devolverle al organismo que dirige Irma Sandoval su esencia para que deje de representar la función o show público asignado por el foxismo. Así los acuerdos entre el rector Graue e Irma Sandoval son positivos desde muchos ángulos, la UNAM se obligará a crear profesionales éticos conforme la Nueva Escuela Mexicana que el presidente López Obrador fomenta a través de Esteban Moctezuma y sus valores de la Constitución Moral. El otro ámbito de ese convenio UNAM – SFP, es el devenir sucesorio en la Máxima Casa de Estudios asediada desde el año pasado por los radicalismos que constantemente apaga el presidente López Obrador entre los halcones. La simbiosis Graue – Sandoval fue plenamente entendida por los grupos políticos tricolores, amarillos y azules que se mueven para hacer de la Universidad un bastión afines a sus intereses y negocios con el crimen organizado que se filtró en sexenios pasados, aunque habría que decir que hay un riesgo menos del Grupo Tuzo con la ex titular de Sedesol en Acatitla. El grauismo tiene a favor su alianza con el sector de Ackerman, poniendo a valorar al grupo del ex rector Narro/CNDH sus militancias en la política partidista y opositora de Futuro XXI. ¿Pero qué ocurrirá con los equipos de Sheinbaum y Ebrard/Monreal en puja por la UNAM pero sobre todo viendo al 2024?


La ex clase gobernante presidencial era mexiquense y con ella ocurrieron los sismos que destruyeron en el Edomex el patrimonio histórico de iglesias y conventos ahora  bajo la reconstrucción del presidente López Obrador y Alejandra Frausto. Y vaya que los priístas mexiquense son católicos persignados, no obstante, los curas y sus parroquias no corren tan buena fortuna entre la élite gobernante por sólo mencionar a Onésimo Cepeda y al cardenal Aguiar Retes, porque de la reconstrucción del patrimonio religioso se encarga afortunadamente la Secretaría de Cultura, las comunidades religiosas, sacerdotes y el INAH con un avance de casi el 80% de avances del total de 217 inmuebles y tres importantes zonas arqueológicas. Alejandra Frausto entregó los edificios restaurados de la Capilla del Divino Redentor, el Templo del Señor del Huerto y el Convento del Santo Desierto, en el municipio de Tenancingo y se reconoció el trabajo del padre Benjamín Ochoa. A dos años de los sismos, gobernadores y sus partidos políticos, desviaron los recursos para la reconstrucción, como viene denunciando Miguel Barbosa en Puebla y que ahora llamará a cuentas a tres ex mandatarios por malversación de esos millones de pesos, un tema también socorrido durante las campañas electorales en el Edomex. Frausto se dio tiempo para visitar y reconocer en Tenancingo el arte del rebozo con antiguas técnicas y de reconocimiento en Europa. La promesa de Frausto y la 4T a los artesanos locales es sumarlos a la diplomacia cultural que ella junto con el canciller Ebrard y la titular de Comercio, Márquez Colín, fomentan mundialmente; el rescate y promoción de nuestras artesanías en el orbe fue un proyecto negado en los pasados sexenios y que ahora ha dado lugar a reclamar la denominación de origen ante el saqueo descarado de nuestros creadores populares como hiciera la Secretaría de Cultura con Carolina Herrera y sus plagios a los textiles mexicanos. En Tenancingo Alejandra Frausto restituyó los derechos culturales en la reconstrucción de su patrimonio religioso y promoción de su patrimonio artístico popular.